jueves, 7 de abril de 2011

Rosario

Mierda! Se me fue la cuenta del tiempo y sin querer pasé demasiado tiempo sin escribir ni reportar! Disculpen, sigo vivo, todo va bien. Las últimas dos semanas han sucedido demasiado deprisa y los días volaban.

La universidad comenzó a apretar sin avisar, trámites de residencia, trabajos prácticos, algún viajecito o excursión, marchas y vida nocturna claro.

Entre tanto caos de universidad, clases soporíferas desde las 15 hasta las 22... a uno se le hinchan las narices y decide romper con la rutina, dado que también llegas a casa destrozado tras tantas horas de clase hasta tarde. Ahí nació la idea de salir de paseo a algún lugar asequible, a mano...pero como hay muchos findes en el año y hay que comenzar por algo...

Así que a cuatro horas en "bondi" te plantas en Rosario por carretera a lo largo del río Paraná, que se mete en el continente desde la desembocadura (impresionante Delta) al río de la Plata.

Allí me juntaré con un trío que venía de Buenos Aires y con un chaqueño (del Chaco, para los europeos) que me aloja y me trata genial. Pero antes me pego un agradabilísimo paseo callejeando por las concurridas calles de un viernes mediodía en Rosario. Esta es una ciudad portuaria grande, de 1,2 millones de personas. Siguen diciendo que son la segunda del país, pero serias dudas tengo, todos los datos apuntan que hace tiempo que Córdoba la superó. Rosario está en la provincia de Santa Fé, cuya capital es Santa Fé, más chiquita que Rosario. Aún así, el puerto es el más importante del país junto con BsAs. Esta tierra vio nacer a Ernesto Guevara, y vio nacer y crecer al niño bonito del fútbol mundial, Leo Messi (Anita no me crucé con tu esposo, creo que estaba lesionado o jugando en Europa). Algo sí dicen de Rosario, bueno, de l@s rosarin@s. Que todos son encantadores, y que las rosarinas son espectaculares. La verdad: la calle es agradable y el trato público encantador; ellas, un espectáculo, todo un museo.

Pateo pateo, paso por delante de la casa natal de Che Guevara., Entre Ríos 480. Precioso edificio colonial. Ahora en el piso bajo una luminosísima sucursal de Mapfre. Este hombre llevó su causa a otros lugares donde se merecieran más el sudor y las luchas.


De ahí Plaza Sarmiento, controvertidísimo personaje de la formación de la Argentina, hasta el punto de desconcertar. Billetes de 50 "mangos" lo llevan y plazas, avenidas y calles siguen su nombre. El responsable del sistema educativo actual en la Argentina, laico y estatal. Lideró el proceso de regionalización y la invasión al interior del país, demacrando las culturas indígenas, los gauchos, etc. Civilización y Barbarie, se llamó su tratado acerca de la condición Argentina. Imposible posicionarse blanco o negro acerca de este tipo. Pero algunos docentes, lo quieren. Otros muchos, hacen campaña para quitarlo de los billetes...aunque con más razón hacen campaña para quitar a Julio Antonio Roca, presente en los billetes de 100 (los de más alto valor), pues este animalito fue dirigente y responsable de las campañas del desierto y la masacre durante el siglo XIX de todos los indígenas que hoy no están en la Argentina.



Y bueno, llego a uno de los lugares más lindos de la ciudad, el monumento a la bandera. Lugar de descanso del general Belgrano (billetes 10 pesos), tipo que cae bastante mejor, eclipsado por la figura de San Martín (billetes 5 pesos), general libertador, inventor de la bandera Argentina tal como se conoce, empleada en el Congreso de Tucumán en la declaración de Independencia, 1816. De aspecto ligeramente imperial, este monumento con una gran antorcha y una torre mirador de 76 metros ofrece unas vistas que merecen la pena. Al otro lado del anchísimo río, la provincia de Entre Ríos se divisa salvaje y selvática. Aquí el clima es más húmedo que en BsAs.


Nos encontramos la panda y nos paseamos por estación fluvial, volvemos al hostal, rocódromo, salir a cenar, probar un boliche cuya última plana es al aire libre y con el agradabilísmo otoño que estamos comenzando se puede estar tranquilamente disfrutando de la música y las estrellas a la vez.



Al día siguiente probamos en el parque de la Independencia, con varios museos y espacios en su interior. Ah, y también la cancha del Newells Old Boys de Rosario, uno de los principales equipos...Resulta que hoy se juega. Y claro, los museos ese día no abren. Así que nos quedamos entre la hinchada como tontos, cuando estos se meten al estadio podemos adivinar los goles de aquel 2-2, mientras los mosquitos nos siguen devorando... Cae la noche y un espectáculo de luces, música y fuentes de agua surge en mitad del lago.



Aquella noche, tras unos paseos y unas cervezas, uno descubre la diferencia entre un boliche alternativo aquí y una discoteca alternativa en España. Básicamente, el ambiente de música alternativa, diferente, variada, y gente también, podría ser cambiado por una atmósfera homosexual, y ya tenés un boliche alternativo. Igual la confusión no evitó que nos divirtiéramos hasta las mil pero, definitivamente, todos los días se aprende algo nuevo...

No sé por qué, pero hicimos bien en apretar la máquina y juntarnos al rato por la mañana junto al monumento al Che. Parece que esta estatua se levantó no hace mucho con la recolecta de donaciones económicas de los vecinos de Rosario. Otros colectivos van más allá, y llevan a cabo acciones tipo tachar los carteles de la calle Roca (el angelito antes mentado) y escribir con spray Che Guevara, rebautizando así la calle. A veces, también, simplemente escriben Ex delante de Roca, EX-ROCA .


Lo mejor que pudimos hacer fue agarrar un colectivo y alejarnos unos kilómetros río Paraná arriba. Horas antes de una intempestosa tormenta, pudimos sacar una tarde entera de sol y más sol, calor, ricos baños en el río y un adiós a este verano que ya, creo que definitivamente, nos abandona... La playa estuvo bárbara aquel día....lástima que no haya fotos.

Y en esas estábamos cuando salieron nubes mu negras mu negras, y pasando por casa escapamos a la estación y el primer bus a Retiro nos devolvió en 4 horas a capi, donde terminamos la excursión y la visita a una ciudad muy agradable, quién sabe si también para vivir.



De lo más interesante, las conversaciones con el chaqueño: relaciones y legalidad internacionales, historia argentina, europea, americana, española; comunidades indígenas tobas (tobas, wichis, mocovíes), su ciudad natal Quitilipi, el Gran Chaco y el Impenetrable, contrastes "oriente-occidente", el Sahara Occidental siempre de fondo para alguien que entiende de derecho internacional y la difusión de una causa. Como yo digo, "turbante siempre encima".

Les dejo con un regalito motivador para las luchadores. La imaginación popular tiene manifestaciones bien lindas, pero que uno podría pisarlas si no abre bien los ojos.



¿Y ahora qué? Se viene encima un mes de mucha actividad rutinaria y no rutinaria. Diría que el estudio es la rutinaria, pero ni siquiera, habría que corregirlo. Teniendo la enorme suerte de poder estudiar, uno no puede más que disfrutarlo y hacerlo lo mejor que puede; además, todas las diferencias con lo conocido le dan amenidad al aprendizaje. Por otro lado, va a tocar viajar durante abril, ahora o nunca. No sobra demasiado tiempo, la vida cultural de capital desborda a cualquiera y el tamaño de la ciudad desalienta las aspiraciones de conocerla enterita, igual que este continente... "Piano piano" , o mejor, "una cosa después de la otra". Por ahora, la forma que va tomando es el torneo de fútbol en Colonia de Sacramento (este fin de semana), Misiones en Semana Santa, y un viajecito "aquí al lado" que va tomando forma...Pablo acá te espero, preparate.

No obstante, con el parón del blog me he dejado unas historias en el tintero que contaré en otro momento. ¡El nivel de detalle agota mi cabeza!

En un desesperado intento de vivir esto no tan rápido, me acuerdo mucho de todos y de cada uno, de los últimos días en España, y les mando miles de abrazos sureños y muy cálidos.
Seguiremos hablando. Seguiremos. Sean felices.


Si dicen perdido, yo digo buscando,
si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos,
si dicen caiste, yo digo me levanto,
si dicen dormidos, mejor soñando.

lunes, 21 de marzo de 2011

Más San Telmo

Y bueno la semana sigue repleta de agujetas y en vida buho. Siempre alguna mañana se echa saliendo a comprar algo que te va faltando, los gastos son mayores ahora pero no por mucho tiempo. Hay que ahorrar pues demasiados planes futuros me van abriendo el apetito. Decido salir a clase algo antes para no-atajar por San Telmo a medio día y así llegar a clase a tiempo. Llegaré tarde fijo, pero el profesor llegará algo más tarde que yo, así que "no hay drama, chavón". Y sí, recorro Chile y la frontera norte de San Telmo hasta cruzarme con Defensa y encontrarme con una pequeña Ítaca para mí. (pienso en las tiras regaladas y devoradas durante infancia, adolescencia y juvenud, o como se quiera llamar, y en las inéditas recibidas para paliar los efectos hospitalarios).


Resulta que unos portales más allá de este banquito, en el 371 de Chile, vive Mafalda, por lo que imagino que sus papás le habrán dejado salir a jugar con sus amiguitos, visto el maravilloso día de verano que hace. Total, son los años 60 y en Buenos Aires se puede respirar seguridad en este barrio de, digamos, clase media. Ahora está esperándolos sentada, calculo que reflexionando sobre otro argumento contestatario como tantos otros. En breve vendrá Felipe y se irán a comprar unos dulces al almacén de don Manolo, donde recogerán a Manolito e irán al parque a jugar a los indios y vaqueros, propuesta eterna de Miguelito y vía de escape para la constante "fiaca" de Felipito. En la esquina de la siguiente cuadra se cruzarán con Susanita, que lleva en brazos un muñeco bebé en un intento de entrenarse para algún día ser mamá de muchos hijitos que, por supuesto, se los proporcionará un ejecutivo con canas. Mafalda les hará algún chiste de los desastres jardineros de su papá y suspirará por la espera del último fascículo de su familia, el sublime y mi preferido Guille, que revolucionará San Telmo y las tiras de los diarios con costumbres tan variopintas como peinarse con las cortinas para evitar pincharse las ideas con un peine, o esperar a que llegue su mamá a casa para llorar por haberse pegado un trastazo intentando alcanzar un prohibido vaso de cristal sobre la mesa alta.
Mafalda sonríe porque parece ser que es la mejor manera de que le inmortalicen a uno, aunque no siempre la vida resulta ser sonriente para una persona que reacciona ante las injusticias y da vueltas a su cabeza para encontrar una solución a los problemas - o locuras- de esta nada cuerda humanidad. Porque para sonreír, a ella y a mí siempre nos quedarán los Beatles...

 Un portal cualquiera
(viste, Ion, qué importante es mi "legado" :P )

Esa misma noche regreso a la casa, donde los franceses han preparado unos crepes y chocolate fundido. Devoro un par incluso añadiéndole al percal dulce de leche y pienso que después voy a explotar, pero no, y después ceno jaja. Salimos todos juntos para San Telmo donde nuestros compañeros de casa y mis anteriormente conocidos del subte tocan esta noche. Casualidad de las casualidades, enfrente del banquito de Mafalda. Pasamos la velada hasta las 2 con el bar Gitano's para nosotros y estos dos tipos que prometen tocándonos clásicos setenteros, sobre todo Beatles, y también, Beach Boys, Rolling Stones, Pink Floyd, etc. Agradabilísima velada, digo, entre cervezas y risas y conociendo a gente argentina muy pero que muy interesante. Cerramos con una merienda nocturna de pizzas y regresamos juntos al barrio de al lado, nuestro hogar, al otro lado de las 9 de julio. Por supuesto, al llegar a casa nos extendemos hasta más entrada la madrugada entre guitarras y conversaciones sobre la argentina y el mal llamado viejo continente (Europa, no el actual Carrefour).

Y parece que este barrio tiene un imán. Dos días después acabo allí de vuelta. Resulta que St. Patrick se celebra mucho en BsAs, y propongo salir a festejar a mi grupo de guiris de la uni. Me arrepentiría de ello toda la noche. Lo de siempre, buena onda, blablabla, pero a un catetismo acérrimo y no decreciente ni autocorregido se le suma que la zona de oro para celebrar San Patricio está colapsada y cobran por entrar...a un Irish pub!!!!! 50 pesitos nada menos, a veces 80. "Que se vayan al pedo". Tras 2 horas deambulando (y yo maldiciéndome a mí mismo) y no entrar en ningún lado más que en un puto McDonald's (me arrepentiré de publicar esto...) les da por ir a un jodido boliche en Santa Fe, una de las calles principales de Palermo. Dale, a viajar. Otro reducto europeo que parece embelesar a mis guiris (sí, ya se han quedado con este nombre...). De camino me cuentan unos cuantos que ya les han robado en las 3 semanas que llevamos aquí. Juro que los escucho y mientras trato de comentar de forma constructiva la mala jugada que les hicieron, pienso para mis adentro..."NORMAL que te hayan robado, pelotudo...". La explicación es que sus formas de cuidarse, evitar y prevenir conflictos en la calle, no son muy ávidas, no sé si se me entiende. Vamos, que parece que llevan un cartel en la frente con "pídeme lo que quieras que te lo doy" ("total, me sobra..."). Qué malo que soy, jeje. No, no todo es así. Nos divertimos un rato en el boliche y se hace tarde así que hago una bomba de humo del carajo (me escapo, para que me entiendan las abuelas) pero de camino a tomar el colectivo a Santa Fe (mamá, hay colectivos 24 horas, non ti preocupare) me llama el compi de piso que está por San Telmo, que además de querer que me una a ellos en un Irish pub copado (=guay, bueno, guapo), quiere verme porque no tiene llaves el muy desastre. Así que cambio de pub y ahí acabo, en un bar mucho más agradable y tranquilo que el que había en Microcentro, volviendo a conocer a muchísima gente, reencontrándome con otras personas ya conocidas y descubriendo que en mi casa viven más personas de las que pensaba. Otra vez se nos va la hora de las manos.

Y el último episodio San Telmo de la semana fue hoy domingo. Un sencillo y espontáneo paseo por el distrito con Sonia mi compañera de piso y su amiga, ambas italianas. El chavón misionero (de Misiones) de mi casa, con el que quedamos nos deja tirados, parece que eso es frecuente en él, así que a nuestra bola nos recorremos el barrio, que tiene "otra onda" lo domingo. Plaza Dorrego llena de gente en una milonga, bailando tango, cuerpos anónimos, amateurs o profesionales que atraen a curiosos como nosotros (ojalá algún día podemos meternos allí) y muchísimos cafés, restaurantes y pubs con terrazas desplegadas por las calles en esta tarde/noche agradabilísima de un verano que pronto perecerá por unos meses. Oímos percusión al otro lado de la plaza, en Defensa, y vamos a ver. Vale, parece que sin quererlo nos hemos sumado a una agrupación de percusión que parecen una marcha. Nos ponemos detrás y a nuestro alrededor mucha gente bailando. Avanzamos por el barrio varias cuadras y nos percatamos de la espontaneidad de estos actos. Nos cruzamos con otras dos marchas de bandas de percusión análogas, y el efecto de que ambas bandas, de unos 15 componentes cada una, se crucen, es curiosísimo, tienen que esquivarse físicamente a lo ancho de una misma calle o un mismo cruce, pero sus sonidos se mezclan y cada uno sigue con su ritmo. Hemos llegado al límite de este barrio sin darnos cuenta!




Y bueno, nos toca regresar a la plaza porque nos queda algo de apetito de tango. De vuelta uno se encuentra muchísimos carteles y mensajes políticos y sociales. Cualquier muro es un canal de comunicación. Pero de los más originales son estas losas en el borde de una acera, frente a una casa que no sabemos qué relación tiene con las víctimas.






 Hechos que siguen sorprendiendo, a mí más entre las italianas, por provenir de un estado en que la denuncia por los desaparecidos está tan mal vista. Claro retraso, vergüenza ajena. Aquí un país en el que acaban de procesar a Videla y se está investigando sobre el pasado propio, lavando los platos sucios en casa propia, pero lavándolos. Nada que ver con la civilizadísima España. No hacen falta más ejemplo, porque cualquiera de ellos tienen mucho que enseñar a la gestión ibérica.

Así que la noche estaba increíble, con esta luna casi llena y supuestamente enorme. Tampoco es para tanto che. La excentricidad de la órbita selenita es muy reducida y por tanto la diferencia entre el perigeo y apogeo de la Luna no supera los 50.000 km. ¿Que da la casualidad de que además de estar en su perigeo, hace 20 años que no estaba llena, simultáneamente? Bueno, más especial es que está iluminándonos a nosotros en nuestros andares por Buenos Aires. Aquí un ejemplo.


Así que les dejo con una imágenes un tanto guiris pero que las saqué por ustedes para que imaginaran mejor el fenómeno del tango en la calle. Su encanto tiene, claro que sí. Pero tienen que verlo y escucharlo con sus propios sentidos.





Ah, y una underground story #12 para los fenómenos que me soporten hasta el final del post.
Resulta que en el Microcentro, digamos la zona de bancos, oficinas, etc., y transversalmente a Avda. Corrientes, se encuentran dos calles a paralelas y las separa una sola cuadra, y que distan no muchas cuadras más del río y de Puerto Madero. Son las calles Defensa y Reconquista. La primera está hacia el oeste, y la segunda hacia el río. En no sé qué momento del siglo XIX (lo argentinos no lo saben tampoco, así que no me acompleja  no haberlo descubierto...es muy tarde por hoy) los ingleses ya tenían la adicción de invadir Argentina. Estuvieron aquí, en el que fue el Puerto del Buen Aire. La población autóctona tuvo su línea de defensa en esta calle homóloga. Los ingleses llegaron hasta la calle Reconquista. La zona de cruce de fuegos, se imaginan, no era ni de una cuadra de extensión. Una vez solucionado el percal y con los British GONE HOME (nunca del todo), los argentinos reconquistaron esta zona, que hoy en día tiene esta calle, de nombre también homólogo. Son tremendos, estos tipos.

martes, 15 de marzo de 2011

Días de fútbol

Mejor no entrar en detalles acerca de la noche del sábado.
Una reunión de amigos en casa de una chica de la uni que nos invitó, y que degeneró en una sesión de electrónica a tope en la azotea, un lugar espectacular en un 10º piso en medio de Palermo. Hacia el río, no había edificio más alto que el nuestro, y la vista nocturna era memorable: el resto de Palermo, los astilleros, las calles medio iluminadas y in cielo clarísimo porque el fortísimo viento se llevaba a las nubes y casi a nosotros. El tiempo ha cambiado de golpe y el verano parece que nos despidió del todo...fue bonito mientras duró, pero sofocante. No me quiero imaginar diciembre y enero.

El caso es que a los vecinos no les hacía disfrutar de la misma manera tanto musicote en mitad de la madrugada, y alguien decidió cortarle la luz toda la noche a una casa de 5 pisos entera para remediarlo. Así que nos fuimos al pedo, como dicen aquí, y deambulamos indecisos por un poco sorprendente Palermo Holywood nocturno, boliches y bares caros que no me cuentan nada nuevo. Como todos los grupos grandes, terminamos divididos y un grupo de pibes acabamos en otra zona de bares pegada a la del jueves pasado pero en una discoteca de rock, funky, "ochentoso" que lo llaman aca, etc. Recuerdo al etílico del gabacho cómo le bailaban el corro de la patata 5 minas en mitad de la pista de baile, mientras él, con sus 2 metros, en el centro del corro, no podía ni abrir los ojos y se esforzaba por aparentar que bailaba. Siento no haberlo grabado... Por ahora me lo estoy pasando mejor con varones argentinos que con cualquier otra clase de especie.

El caso es que llega el amanecer y con el nuevo día me avisan de mi antigua ubicación: - Gallego, vení a hacernos una tortilla española! - Daaale (por qué habré hecho aquella primera, que encima me quedó bien...?) Llego a casa de Marcelo y está toda la panda del moco, madre mía! La que me han liado. OK, vamos a comprar papas, huevos, cebollas, aceite, cervezas...Uno de los individuos para los que voy a cocinar comienza a joder (=bromear) a la china del mercado, que entiende cero castellano español y menos esta jerga de barrio profundo porteño. - "Viste, bocha, mi amigo es experto gallego en papas y va a cocinar la mejor tortilla del país. Miralo cómo agarra las mejores papas, él sabe muuucho." La tipa no sabe si la va a degollar al toque o si le va a poner una pipa en la cabeza. Este hijo de puta impone mucho hasta que te haces amigos suyo. Le saco una cabeza, 15 kilos y 3 años. Él ha sido padre hace dos días y mejor no hablar más de su pasado. Pero su voz agresiva acojona a cualquiera. - "¿Me das un chicle chinita? ¿Cóoomo que no, bocha? Viste que los peronistas somos hermanos, tenemos que ayudarnos - se golpea el pecho con el puño mientras asiente con agresividad - Tenemos que compartir, somos los amigos del pueblo, viste". Yo no sé si llorar o reír. Lo que es seguro es que con este pibe no nos atracan por el barrio. Así que yo puedo ir arrastrándome de la risa por cómo este tipo jode a todo el que se cruza y dice barbaridades. Del resto del grupo tampoco son muy normales, Marcelo es el más convencional, el menos pieza, pero parecemos una panda de delincuentes...lleguemos pronto a casa, andá.

Quieren muuucha tortilla porque se mueren de hambre y quieren que cocine como si el tsunami hubiera llegado acá. Dos tortillas de 6 y 8 huevos y los tumbo, se llenan agradecidos y sobra para que Marcelo se alimente de ellas únicamente durante 3 días. Bieeen. Sólo tardé hora y media. Me sigo partiendo de risa mientras escucho, me empapo y memorizo historias sórdidas y reales, y nos da el final de la noche.

Al día siguiente facturitas riiicas del barrio, consulto un gimnasio de taekwondo que me dio mucha mejor impresión de la esperada y regreso a casa para salir pitando a la escuela tras charlar por fin con algún inquilino de mi casa de los que estaban desaparecidos. De camino paso como casi siempre por plaza de mayo, y por segunda vez en mi estancia me encuentro con decenas y decenas de coches policía con las sirenas puestas, esta vez parados (deben de ser cuarenta sin exagerar) delante de la puerta lateral de la Casa Rosada (la puerta que usan lo políticos de presidencia del actual gobierno para ir a "laburar"). Parece que Cristina está por salir a pasear de nuevo. Salgo al paso entre policías, coches, soportales y muchísimas obras de las calles y llego justito a la hora a la universidad.

Fachada principal del ITBA
Luna Park: Madison Square Garden particular de los porteños (tal y como ellos mismos lo describen)
Entrada al ITBA
Vestíbulo principal del ITBA
Pasillos y cantina.


Dos clases de 3 horas con comida en medio, voy a tener que ganar resistencia. A las 9 ya se me cierran los ojos, pero he quedado a esta hora para ir a entrenar y me acaban de prestar unos botines (=botas de tacos) así que...que no decaiga!! Me encuentro con tres compañeros de mi nuevo equipo de la universidad y tiramos en auto hacia la esquinita noroeste de la capital federal, dejando atrás un espectáculo consistente en los omnipresentes rascacielos, luces del muelle y de los diques, de los barcos también, restaurantes... Pasamos por la zona de grúas del puerto, millares de contenedores, y autovía todo recto, dejando Aeroparque a la derecha y justo al llegar el estadio del River Plate a la izquierda. Territorio comanche.


Nos esperan Rolando el jefe, Javier el míster y Mauro el técnico. Sucesivas charlas mientras nos cambiamos a la intemperie (antes cometía la torpeza de no llevarme las cosas para ducharme a los primero entrenamientos...ahora sería ingenuo pensar que voy a darme una maravillosa ducha apenas termine de entrenar) y los botines prestados entran a la perfección. Esto promete. Algo de calentamiento y ejercicio físico, y todo bien, la ingle no da ningún problema así que tira p'alante suave. La gente está comenzando el curso y década y media sufriendo el fondo exigido en Pucela y Madrid me ayudan a tener fuelle de sobra. Hay buena gente en el equipo, muchos de ellos de primeros cursos de carrera. Casi lo mejor es que estamos sobre la prolongación de la pista de aterrizaje del Aeroparque, que está a menos de un kilómetro, y cada 5 minutos un avión vuela sobre nuestras cabezas cerquísima, a no más de 200 metros, y yo hago un esfuerzo por concentrarme en lo mío en vez de mirar al cielo. Pero toda una suerte; estoy en esos campos de fútbol que vi justo antes de aterrizar en BsAs. El míster nos da una charla que me gusta. Por lo que dice tiene mucha experiencia, años de experiencia en 4ª división en la Patagonia, y ahora en la capi otros añitos en varios clubes de la ciudad. Habla mucho del espíritu de equipo, del deporte de grupo, del compromiso, y de las ganas que tiene de entrenarnos. Muy agradable y desprende ánimos. Además, la meta más cercana, mi reto, el próximo campeonato de pretemporada: un equipo titular de entre los que estamos se irá al torneo de Colonia en Uruguay por un fin de semana. A ver qué pasa, me muero de ganas.

Por fin tocamos balón y jugamos por media hora en la que consigo demostrar sen buen lateral y "que no pase nadie". Este es un buen lugar para mejorar y perfeccionar el fútbol de uno, y además juegan con ciertas diferencias tácticas, así que mucho es lo que puede aportar. La triste verdad es que ser del Barça y / o gallego abre puertas. Por más de 10 veces en la tarde sostuve la misma conversación, en este orden estricto de preguntas:

- ¿Vos sos del Barcelona?
- Eh...sí.
- Así que vives en Barcelona, ¿qué onda?
- No, vivo en Madrid...
- NO! ¿Y cómo haces? No debe de haber muchos en Madrid...
- Sí, bueno, nos persiguen de vez en cuando, pero no somos tan pocos.
- Por cierto, enhorabuena por el mundial, ¡qué bárbaro! Y el Barça...¡tremendo!
- Gracias, gracias.
- Y, ¿cómo te llamás, gallego?
- Álex
- ¿Y de qué jugás?

Bueno, algo así. Caigo en la cuenta de que hace como 5 años que no entrenaba al fútbol en un entrenamiento de equipo serio. Recuerdo los lluviosos y gélidos entrenamientos de mediodía siendo chico en San Agustín, los partidos a menos cinco grados por la provincia de Valladolid a primera hora de la mañana los sábados siempre; los nuevos equipos, Arroyo y los entrenamientos nocturnos a pocos metros del río Pisuerga con niebla congelada; Aeronáuticos y los partidos nevados o soleados en Begoña junto a las 4 torres que ahora coronan Madrid...y todos los sacrificios y anécdotas de unos añitos ya jugando. Situaciones que te hacen fuerte y que se te escape una silenciosa risita cuando los de al lado expresan su miedo por el invierno que se va acercando.




Pienso en eso y mucho más mientras salimos de este campo que, por cierto, pertenece a la Armada parece, así que tenemos seguridad pública durante el entrenamiento; dejamos a la derecha el estadio rojiblanco y recorremos una autopista que tiene a ambos lados unas barriadas de construcción superpecarias pero que ya alcanzan el 3er y 4º piso. De los 5 que estamos en el auto, dos hacen comentarios acerca de los putos indios, mirando al frente. Me fijo que por lo menos existe alumbrado público, muy tenue, y mi imaginación hace el resto entre esa oscuridad. Nos han dado las 12 de la noche entrenando. Me dejan en la puerta de casa en coche, me comentan que esta zona es de "travos" (=travelos; primera noticia!) y que siempre lleve 20 pesos encima, por si las moscas. Me despido y me encuentro en casa una reunión de casi todos los de la casa, que están terminando de cenar. ¡Por fin! Muy buena onda de chicos y chicas, anuncian otro cumpleaños en dos semanas, me junto a Luciano para ir a milongas con clases previas de Tango y quedamos para mañana noche porque nuestros Beatles caseros, aquellos que conocí antes de venir a vivir aquí en el subte, tocarán en San Telmo a dos metros de cierta escultura.






Y a poco de acostarme, mi dulce de leche y yo nos despedimos hasta mañana. Él dice que no quiere dejarlo conmigo, pero yo pienso que estoy muy enganchado a él y que debería bajar el ritmo porque me va a dar una caries o una indigestión, a este paso. Pero es que está tan riiiiiiico..............

sábado, 12 de marzo de 2011

San Telmo, Darío y Monserrat, mi nuevo barrio.

VARIAS CARAS DE UN MISMO BARRIO.
Guiños retrospectivos desde plaza del Congreso, Buenos Aires

Bueno, esto es medio normal. Que nadie se asuste.


Underground story #9: de entre las miles de reivindicaciones que se perciben en las calles, me ha sido posible inmortalizar esta. "La traducción es trivial" (cuánto daño hace la UPM)

Underground story #10: No he fotografiado el mensaje, pero muchas pintadas por el barrio dicen algo así como: "Los putos con Cristina! Gracias por el matrimonio!". Explicación. Los homosexuales apoyan el proyecto gubernamental actual de la presidenta y le agradecen la concesión de matrimonio homosexual reciente. A que no lo habrían adivinado?

Underground story #11: Resulta que hay una avenida en BsAs que se llama Estado de Israel. Días más tarde descubro que hay una calle que se llama Palestina. Días más tarde descubro que, como no podía ser de otra manera, estas dos se cruzan. Días más tarde, paso por ahí.


Con esto de levantarme tarde siempre termino saliendo a lo moribundo a reconocer las calles alrededor buscando desde algo para comer hasta un corte de pelo, que ya me asfixio.
Me da por salir a ver otro depto. allá por San Telmo. Paso a comprar un posho y el boliviano de la poshería, mazo majete, me contesta a mi pregunta indicándome y recomendándome una peluquería. Voy y está liado, así que luego vuelvo. A 15 minutos caminando del centro de San Telmo. Llego al depto, está al lado de la autopista 25 de mayo, que se alza sobre las calles. Y ya se sabe que bajo los puentes o viaductos hay todo un submundo. No me mola esta casa. Pero igual me doy un paseo por el barrio. Lindo, antiquísimo, calles de adoquines hinchados y que sobresalen. Mercadillos, anticuarios, librerías, calles al estilo edad moderna, cafés y más cafés, mucho tango en la atmósfera y arte por doquier. Me sumerjo en el mercado de San Telmo, una especie de Boquería con estilo propio y techo más bajo. Hay una escultura de Mafalda que estoy buscando, que sé que está por aquí. Pero no la encuentro. Al volver a casa me enteraré de que está en Chile con Defensa, pasé a una cuadra y ni la vi. Este es el barrio de Quino, barrio en que crecieron Mafalta, Felipito, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad, Guille. Como dicen acá, narrando las historias cotidianas de la tan castigada clase media porteña y argentina. Atravieso plaza Coronel Dorrego, corazón de San Telmo. Decían que, además de bohemío, estaba lleno de europeos y yankis. No veo tantos, peor es palermo y Belgrano. Barrio muy seguro y "acogedor". Volveré.

Casi no me da tiempo a pillar al peluquero antes de que cierre. Atravieso 6 cuadras y estoy de vuelta en Monserrat. Darío, desde ya máximo exponente de un barrio bien urbano, porteño y argentino hasta la muerte, que conserva mucha pureza de lo que es esta ciudad, inmigración del interior del país. Gente que se siente de verdad en casa por estas calles. Este tipo flipa con la peluca que le traigo jaja! si bien a él en el barrio le llaman el peluca, el pelu. Si peluquería es sencilla, de un sólo asiento, sólo está él. Atiende al abuelo de turno, al joven que como otros tantos se quiere rapar los laterales y que se le vea bien el pendiente o a la señora de la cuadra de al lado. Por veinte pesitos uno obtiene, sin esperarlo, un rato agradabilísimo y un corte de pelo para mí liberador, y muy bueno, debo decir. Darío es alegre, de unos 55 años bien castigados, tranquilo, sonriente y muy muy natural. Surgen enseguida las infancias de cada uno, estamos solo en el local. Se describe según su infancia. Y emplea pocas palabras. "De Santiago, cerca del Chaco, al norte...éramos chicos bien humildes, pero muy felices...éramos felices jugando a la pelota con cualquier cosa, o cuando nos nacía un ternerito o un corderito. Éramos muy pobres, muchos hermanos pero siempre juntos. No había ni 1000 personas en mi pueblito. Y claro, llega el fin de la escuela y uno se viene acá a la ciudad, que nunca conocí antes, a buscar algo mejor". De eso hace 40 años.
-"Vuelvo a mi tierra siempre que puedo. Yo allí soy feliz, no necesito nada más".
-"Los niños más felices y alegres los vi en los lugares materialmente más austeros", le comento brevemente. Pero yo disfruto escuchando, aunque parece que a él le ha agradado mucho la visita de un gashego...bueno, él ya me llama español y me trata con aprecio. "Qué hace un español por acá...¿estás paseando por la Argentina?" Nos hemos reído un montón y le digo que me salvó la vida. Por varias veces durante el corte él me suelta: "Che...Alejandro...te jodí ah!", en relación a los 3 kilos de peso que le he pedido que por favor me quite de la cabeza. Lástima que no encuentro las fotos en las que  salimos él, mi masa de pelo antes y en el suelo, y yo. Nos despedimos con afecto, nos veremos pronto. Un placer.

Me doy un ultra-liviano paseo por el barrio. Hay muchos almacenes, tiendas, quioscos, siempre alguno chino, muchos porteños, paraguayos, bolivianos, de todo. Un restaurante cubano a una cuadra, varios cafés, farmacias, muchas mercerías y lavaderos. Casas como la mía, más supermercados, peluquerías jeje, tiendas de cadenas, de tuppers, lencerías, panaderías...cotidiano es poco. Parece que aquí encuentras lo que quieras. Bueno, hay menos librerías, pero las hay. A dos cuadras de Belgrano y una de Independencias, la situación es de lo mejor de este lugar, muchos colectivos y la línea C de subte. Gente por las calles día y noche, algún coche calcinado, siempre algún hombre durmiendo en la acerca fuera del cartón que se puso para dormir, que me planteo si son cadáveres o personas y sigo con la duda hasta que a la cuarta pasada han desaparecido de allí donde estaba...pero eso no asegura nada. Basuras como en toda la ciudad, jóvenes que están empleados no sé si por la municipalidad o no para limpiarlas, muchos niños correteando porque apenas comenzó el curso y se puede ir en shorts todavía...en fin, que tienen que verlo, chicos.

Las fotos no sé ni dónde las tengo! AH, ya las encontré.

A todo esto, la ley de Murphy queda confirmada. Me quito el abrigo de pieles que tenía en la cabeza y al día siguiente, hoy sábado, termina el verano con una espectacular tormenta y lluvia. Ahora ya no hace calor. Anoche nos dieron las 7 en la terraza, un quinto piso, de Salta House. Fue la última noche de verano, diría yo. Amanecía detrás de los rascacielos espectaculares de Puerto Madero que desde aquí se ven y fue un regalo que no pude inmortalizar en mi cámara por fiaca (=pereza) y porque no tengo ni idea de dónde he metido las fotos que hice.

¿Ahora qué?
Ahora que me he asentado intentaré escribir más de seguido, seguir conociendo a gente como el par de argentinos que viven acá y una belga muy interesante y viajera, en el 3º. La semana que viene es de verdad, 5 días, quién sabe si comienzan las clases de tango y ajedrez, pero sí los entrenamientos de fútbol, allá al lado de la cancha (=estadio) del River Plate. Ya comienzo a suscribirme a programas culturales en BsAs, que hay muchíiisimo que hacer. Darle a la lectura, al paseo y a lo que vaya surgiendo. Y a unas cuantas cosas más que voy teniendo en mente ;) nada malo.

Les dejo con una Underground Story #8 (underground nunca mejor dicho).

Si recuerdan los dos tipos que tocaban The Beatles en el subte con genialidad, de los que les hablé... Pues Buenos Aires no debe de ser taaan grande, porque da la casualidad de que viven en esta casa, son esos dos argentinos que llevan dos años viviendo aquí... Buena gente, y confirmo que versionan a los escarabajos a la perfección. Son unos fanáticos que vinieron de Misiones a vivir a la ciudad.