domingo, 27 de febrero de 2011

primer domingo porteño - 27F Sahara hurra!

El fin del fin de la semana desde Buenos Aires. Lo primero conmemorar desde aquí la creación de la República Árabe Saharaui Democrática. Por muchos tanques que el regimen genocida marroquí saque a la calle, nunca apagará la lucha por la libertad de nuestros hermanos saharauis, y con ellos, nosotros, almas del mundo que no olvidamos. También enhorabuena a los luchadores-peregrinos que habéis alcanzado Madrid con fecha de hoy, 27 de febrero. Igual que vosotros, todos los saharauis alcanzarán su ansiado mar. Yo no descansaré hasta ver eso.
Mañana de domingo de comunicaciones varias, algunos se hartaron de leerme, hasta que decidimos salir a una de las ferias de libros permanentes de la ciudad, una cuesta de Claudio Moyano bonaerense. En plaza Italia, esta vez, más allá del monumento a Garibaldi. Cierto es que esto es "la París, la Madrid, la Roma, la Lisboa, la Berlín y - les guste o no - también la Londres de Sudamérica". Tremendo paseo intelectualeta por la feria, al final echamos la tarde. En esencia, repasé las enormes lagunas literarias que existen en mí todavía: Neruda, Tolstoi, Galeano, Grandes, Balzac, Foucault, Dostoievsky, García-Márquez, Benedetti, uf! me dejo decenas! Termino por comprarme, por ahora, Las Venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, y una genialidad argentina, me cuentan, Los siete locos, de Roberto Arlt. Llego a casa y Marcelo me regala sus viejos libros de Misteriosa Buenos Aires, de Manuel Mújica Láinez, y Veinte Poemas de Amor y una Canción desesperada, de Pablo Neruda. Buen comienzo, por ahora está bien, me apunto el sitio, la feria, para futuras incursiones. Pero lo más interesante resulta la conversación con un librero del lugar, con quien platicamos-discutimos durante media hora. Comenzamos hablando de las conquistas españolas y repasamos la historia y la situación actual de México, Ecuador, Uruguay, Bolivia, Chile, Perú, Colombia, Guatemala, Argentinacómono, yankilandia, Libia, Marruecos, Irán. Este hijo de puta sabe de todo, su ego argentino, ergo crecido, se junta con un conocimiento basto de historia antigua del mal llamado "viejo continente", terribles y extensísimas nociones de la conquista e invasión de este continente, lo malos y buenos que fueron los españoles, la olvidadísima guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, las guerras del siglo XIX en sudamérica, como la del Pacífico, y finalmente una mezcla de admiración por la cultura española, según él siempre ninguneada de forma muy injusta por su madrina Francia, aquella que les puso esa monarquía como quien no quiere la cosa, y que un siglo después, al invadir España, sin quererlo hizo un gran favor a las colonias hispanas, al despistar a la metrópolis de la villa de Madrid de sus asuntos de Indias, por si alguien no se había planteado la simultaneidad de nuestro idolatrado levantamiento en Móstoles y en Madrid contra los Bonaparte, y ni dos décadas faltaron para que Bolívar y Sanmartín zanjaran sus campañas, que culminaban con la independencia de casi todos los estados sudamericanos, todavía por configurar en algunas mencionadas guerras. Buf, densa conversación que para más inri llega a su fin hablando de la visión que desde aquí se tiene de mi queridísimo PSOE, de la NATO/OTAN, del señorito que llevó a España a la más reciente guerra, etc. Lo interesante no es la temática, ardua y tediosa en España, lo interesante es el conocimiento de la gente de acá, y su punto de vista desde un lugar geográficamente tan apartado del meollo de la cuestión. Y ante todo, una crítica impiadosa desde las calles bonaerenses a la educación que se da en el reino acerca de la época colonial, Latinoamérica, Cuba incluída, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Sahara Occidental, protectorado marroquí, islitas varias, etc. "Sospecho que ashá no tienen ni idea de que susedió ni de qué susede...". Pues eso, yo sigo escuchando, siempre. Excepto cuando intervengo, que los sabiondos me interrumpen con un mal imitado acento gashego: "bueno che, como veo que tienez azento de la mazdre paztria, decíme...". Termina la tarde con un paseo de otra hora hasta casa, siguen los 27 grados, qué tremendo. ya me acostumbro a la humedad. Esto hay que solucionarlo con un par de Quilmes heladas, son suavecitos zumos de cebada fermentados y con gas, cerveza en otras palabras, que dadas las circunstancias son como un zumo. De ahí salgo a una pizzería (sí, también es la "comida típica" de BBAA) con los chicos de la UPM y se nos unen dos compañeras mexicanas. Hacen ricas pizzas, una de ellas de palta y tomates secos, "mirá vos!".
A ver qué se cuece mañana en la universidad. Les dejo con más "underground stories" de mi propio Trainspotting porteño.
Underground story #3
Llámenme aburrido los madrileños, pero por acá por el barrio hay boliches (bares, discos) que a partir de cierta hora ofertan un cuarto oscuro. Eso es. Sin música o música bajita, ni una puta luz. Dependiendo del día, todo hombres, todo mujeres, o mixto.Entrás y acaba con quien cuyo tacto te atraiga. así de fácil. El qué lo ponés vos :P.
Underground story #4
por qué cojones hay una discoteca Pachá en Buenos Aires? parece que el imperio no se queda en Respsol o Telefónica eh!
Underground story #5
ríanse. cómo se llaman en España a las palomitas de maíz? pues eso, palomitas de maíz. el maíz en sudamérica es choclo. En algunos países americanizados tipo Perú, las palomitas se llaman Popcorn, o en la sierra, "pocon". Resulta que acá las palomitas de maíz se llaman Pochoclo (popcorn + choclo)...cagáte vos! ;)