sábado, 12 de marzo de 2011

San Telmo, Darío y Monserrat, mi nuevo barrio.

VARIAS CARAS DE UN MISMO BARRIO.
Guiños retrospectivos desde plaza del Congreso, Buenos Aires

Bueno, esto es medio normal. Que nadie se asuste.


Underground story #9: de entre las miles de reivindicaciones que se perciben en las calles, me ha sido posible inmortalizar esta. "La traducción es trivial" (cuánto daño hace la UPM)

Underground story #10: No he fotografiado el mensaje, pero muchas pintadas por el barrio dicen algo así como: "Los putos con Cristina! Gracias por el matrimonio!". Explicación. Los homosexuales apoyan el proyecto gubernamental actual de la presidenta y le agradecen la concesión de matrimonio homosexual reciente. A que no lo habrían adivinado?

Underground story #11: Resulta que hay una avenida en BsAs que se llama Estado de Israel. Días más tarde descubro que hay una calle que se llama Palestina. Días más tarde descubro que, como no podía ser de otra manera, estas dos se cruzan. Días más tarde, paso por ahí.


Con esto de levantarme tarde siempre termino saliendo a lo moribundo a reconocer las calles alrededor buscando desde algo para comer hasta un corte de pelo, que ya me asfixio.
Me da por salir a ver otro depto. allá por San Telmo. Paso a comprar un posho y el boliviano de la poshería, mazo majete, me contesta a mi pregunta indicándome y recomendándome una peluquería. Voy y está liado, así que luego vuelvo. A 15 minutos caminando del centro de San Telmo. Llego al depto, está al lado de la autopista 25 de mayo, que se alza sobre las calles. Y ya se sabe que bajo los puentes o viaductos hay todo un submundo. No me mola esta casa. Pero igual me doy un paseo por el barrio. Lindo, antiquísimo, calles de adoquines hinchados y que sobresalen. Mercadillos, anticuarios, librerías, calles al estilo edad moderna, cafés y más cafés, mucho tango en la atmósfera y arte por doquier. Me sumerjo en el mercado de San Telmo, una especie de Boquería con estilo propio y techo más bajo. Hay una escultura de Mafalda que estoy buscando, que sé que está por aquí. Pero no la encuentro. Al volver a casa me enteraré de que está en Chile con Defensa, pasé a una cuadra y ni la vi. Este es el barrio de Quino, barrio en que crecieron Mafalta, Felipito, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad, Guille. Como dicen acá, narrando las historias cotidianas de la tan castigada clase media porteña y argentina. Atravieso plaza Coronel Dorrego, corazón de San Telmo. Decían que, además de bohemío, estaba lleno de europeos y yankis. No veo tantos, peor es palermo y Belgrano. Barrio muy seguro y "acogedor". Volveré.

Casi no me da tiempo a pillar al peluquero antes de que cierre. Atravieso 6 cuadras y estoy de vuelta en Monserrat. Darío, desde ya máximo exponente de un barrio bien urbano, porteño y argentino hasta la muerte, que conserva mucha pureza de lo que es esta ciudad, inmigración del interior del país. Gente que se siente de verdad en casa por estas calles. Este tipo flipa con la peluca que le traigo jaja! si bien a él en el barrio le llaman el peluca, el pelu. Si peluquería es sencilla, de un sólo asiento, sólo está él. Atiende al abuelo de turno, al joven que como otros tantos se quiere rapar los laterales y que se le vea bien el pendiente o a la señora de la cuadra de al lado. Por veinte pesitos uno obtiene, sin esperarlo, un rato agradabilísimo y un corte de pelo para mí liberador, y muy bueno, debo decir. Darío es alegre, de unos 55 años bien castigados, tranquilo, sonriente y muy muy natural. Surgen enseguida las infancias de cada uno, estamos solo en el local. Se describe según su infancia. Y emplea pocas palabras. "De Santiago, cerca del Chaco, al norte...éramos chicos bien humildes, pero muy felices...éramos felices jugando a la pelota con cualquier cosa, o cuando nos nacía un ternerito o un corderito. Éramos muy pobres, muchos hermanos pero siempre juntos. No había ni 1000 personas en mi pueblito. Y claro, llega el fin de la escuela y uno se viene acá a la ciudad, que nunca conocí antes, a buscar algo mejor". De eso hace 40 años.
-"Vuelvo a mi tierra siempre que puedo. Yo allí soy feliz, no necesito nada más".
-"Los niños más felices y alegres los vi en los lugares materialmente más austeros", le comento brevemente. Pero yo disfruto escuchando, aunque parece que a él le ha agradado mucho la visita de un gashego...bueno, él ya me llama español y me trata con aprecio. "Qué hace un español por acá...¿estás paseando por la Argentina?" Nos hemos reído un montón y le digo que me salvó la vida. Por varias veces durante el corte él me suelta: "Che...Alejandro...te jodí ah!", en relación a los 3 kilos de peso que le he pedido que por favor me quite de la cabeza. Lástima que no encuentro las fotos en las que  salimos él, mi masa de pelo antes y en el suelo, y yo. Nos despedimos con afecto, nos veremos pronto. Un placer.

Me doy un ultra-liviano paseo por el barrio. Hay muchos almacenes, tiendas, quioscos, siempre alguno chino, muchos porteños, paraguayos, bolivianos, de todo. Un restaurante cubano a una cuadra, varios cafés, farmacias, muchas mercerías y lavaderos. Casas como la mía, más supermercados, peluquerías jeje, tiendas de cadenas, de tuppers, lencerías, panaderías...cotidiano es poco. Parece que aquí encuentras lo que quieras. Bueno, hay menos librerías, pero las hay. A dos cuadras de Belgrano y una de Independencias, la situación es de lo mejor de este lugar, muchos colectivos y la línea C de subte. Gente por las calles día y noche, algún coche calcinado, siempre algún hombre durmiendo en la acerca fuera del cartón que se puso para dormir, que me planteo si son cadáveres o personas y sigo con la duda hasta que a la cuarta pasada han desaparecido de allí donde estaba...pero eso no asegura nada. Basuras como en toda la ciudad, jóvenes que están empleados no sé si por la municipalidad o no para limpiarlas, muchos niños correteando porque apenas comenzó el curso y se puede ir en shorts todavía...en fin, que tienen que verlo, chicos.

Las fotos no sé ni dónde las tengo! AH, ya las encontré.

A todo esto, la ley de Murphy queda confirmada. Me quito el abrigo de pieles que tenía en la cabeza y al día siguiente, hoy sábado, termina el verano con una espectacular tormenta y lluvia. Ahora ya no hace calor. Anoche nos dieron las 7 en la terraza, un quinto piso, de Salta House. Fue la última noche de verano, diría yo. Amanecía detrás de los rascacielos espectaculares de Puerto Madero que desde aquí se ven y fue un regalo que no pude inmortalizar en mi cámara por fiaca (=pereza) y porque no tengo ni idea de dónde he metido las fotos que hice.

¿Ahora qué?
Ahora que me he asentado intentaré escribir más de seguido, seguir conociendo a gente como el par de argentinos que viven acá y una belga muy interesante y viajera, en el 3º. La semana que viene es de verdad, 5 días, quién sabe si comienzan las clases de tango y ajedrez, pero sí los entrenamientos de fútbol, allá al lado de la cancha (=estadio) del River Plate. Ya comienzo a suscribirme a programas culturales en BsAs, que hay muchíiisimo que hacer. Darle a la lectura, al paseo y a lo que vaya surgiendo. Y a unas cuantas cosas más que voy teniendo en mente ;) nada malo.

Les dejo con una Underground Story #8 (underground nunca mejor dicho).

Si recuerdan los dos tipos que tocaban The Beatles en el subte con genialidad, de los que les hablé... Pues Buenos Aires no debe de ser taaan grande, porque da la casualidad de que viven en esta casa, son esos dos argentinos que llevan dos años viviendo aquí... Buena gente, y confirmo que versionan a los escarabajos a la perfección. Son unos fanáticos que vinieron de Misiones a vivir a la ciudad.

3 comentarios:

  1. vas a bailalr tango?
    vas a jugar al ajedrez?

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  2. vos sos alexis?
    lo del ajedrez no sé. Tengo un amigo gallego en Madrid que podría darme algunas clases. es muy majo, él

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  3. Qué cambio de Look!
    Un abrazo muy fuerte, amigo!

    Miki

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