sábado, 12 de marzo de 2011

Gualeguaychú 2.0

Y como muchos se morirán de ganas por saber cómo es un carnaval plagio del de Río (no sé cuan bien imitado), yo les diré que si quieren vivir Gualeguaychú, cómprense el DVD del desfile, una careta y viajen a Ribadesella, San Fermines, Ortigueira, etc. fiestas gordas. Conociendo estas, las jodas argentinas ya no impresionan tanto. Son iguales. Miles de personas tomando en la calle y la playa, cánticos populares nada originales que van avanzando hacia un balbuceo colectivo, música a tope cada 10 metros que por supuesto se mezclan entre sí, y sucesos espontáneos, tipo una nenita de 4 años que era la reencarnación de Shakira y le dio por bailar al ritmo del reguetón que emitían lo buffles de la fragonetas de sus paaapas, los jóvenes lo vimos gracioso, le hicimos un corro, pero la cosa degeneró en grabar a la niña y animarla con botellas de whisky. Divertido pero nada honroso.

El tiempo es increíble al final de la tarde y nos bajamos unas cuantas Quilmes. El pueblo está colapsado y además son argentinos, sí, de los que guardan las monedas bajo el colchón para lo que pueda pasar con su país y, muy importante, para poder tomar el colectivo...que si no te quedas en la puta calle aunque sea no más con un billete de dos pesos... Consecuencia, las tiendas tienen una inflación del 30% cada hora. Sí, sí! A las 6, el litro costaba 6 pesos, a las 10 costó 8, a las 3 costó 10. Increíble jeta. Pero nada de que asombrarse en un pueblo que hace su agosto, bueno, su febrero austral.

Y no mucho más. La noche avanza, el plan es el mismo, pedos everywhere y lo imposible que es buscar una conversación coherente y a alguien interesante entre esta muchedumbre exaltada. Hay de todo, conocí a unos tipos argentino que más tarde me salvarían la vida alojándome y que son muy buena gente y tipos interesantes. Pero por lo general parece que vino una manada de ñúes con sed. Seguro que a más de un español esto le suena. A los argentinos conocimos en una fiesta en la que nos colamos para poder acostar al gabacho cagón (y deshacernos de él unas horas, también). Menudo pelotudo. Aquí hay una fiesta de carnaval, de la espuma y del reguetón. Es increíble, la cantidad de chicas para las que parece que el reguetón es la única música que existe. El idioma en común hace aparentar que las diferencias culturales son sólo la jerga, pero en una fiesta y en el baile es donde afloran dichas diferencias y ciertamente son abismales, más de lo que uno imagina hasta que lo prueba. Los ánimos son otros y el bailar está absolutamente insertado en la vida social de aquí, como en otros tantos lugares, pero más que en Europa.

Nos dan las mil, el sol. Al día siguiente "amanecemos" con unas facturitas, restaurantes que timan, no queda agua en el pueblo, la playa está colapsada por familias domingueras, el sol vuelve a acribillarnos y pasamos el día en la playa, pero pienso yo que este río (Gualeguaychú) está tan contaminado como el Uruguay, 5 kilómetros al este y que divide Argentina de Uruguay. Llega la noche, vemos partiditos de fútbol de la liga argentina, cenamos y llega la hora de irse al corsódromo.UF! la gente está extasiada, es el momento más esperado del año para muchos. Gran fallo llegar hechos una mierda de sueño y agotamiento. Debe de haber Decenas de miles de personas en este corsódromo, familias jóvenes ancianos y de todo.Serán 3 desfiles, cada uno de una compañía, compiten entre ellas. Lo que no nos avisaron es que cada desfile duraba algo más de dos horas. Todas las carrozas abren con una mujer espectacular en bolas y hasta arriba de purpurina. La gente empieza a prestar atención a ver si salen más, pero no, después son todo increíbles y exagerados trajes de carnaval y una música alegre que se repite cada 5 minutos. Tras la 43ª vez que la escuchas notas como si una plancha a 200ºC te estuviera pentrando en el encéfalo. Interesante, muy visual, espectacular. Pero al comienzo del tercer desfile llevaba ya 4 horas mirando lo mismo y la expectativa de seguir otras 3 allí no me entusiasmaba. Aburrido es la palabra.
Pero bueno, como a mí me sobró, les dejo una muestra para que se hagan una idea. Faltan las carrozas, que son más espectaculares aún.


Me dan las 3, me encuentro con los colegas argentinos, renunciamos al plan yonki y farfullador y nos vamos a tomar unas cervezas sentaditos. Hablaba de las carencias docentes en España en cuanto a enseñar la historia de Latinoamérica, escrita por lo vencedores y conquistadores. Desde otro punto, esta gente ha sufrido dos defectos en su enseñanza.
1. Están convencidos de que sólo tienen dos siglos de historia. Parece que la historia comienza con la independencia y la inmigraciones italianas y ulteriores españolas.
2. No conocen la historia de Europa, a la que tantísimo miran, ni siguiera las historias de España o Italia, que tanto afectaron a su demografía.
Es un fallo, una pena, pero no es su culpa. Por contra, las ignorancias mías y suyas fomentan una conversación riquísima en la que nos relatamos el por qué de nuestras ascendencias contras. Y es entonces cuando te das cuenta de que para ellos, historias de aquel pueblito perdido en no sé qué región española, valen oro. Ya son muchas las historias así que escucho, o que me piden que les dé más datos. En este caso, este par de hermanos tienen un sueño, una Meca en toda regla: viajar a Ourense. Hace 75 años asesinaron a toda la familia de su bisabuelo, y el tipo huyó, a Buenos Aires, claro. Venía de un pueblito perdido de Ourense cuyo nombre ellos saben de memoria y que algún día visitarán. Prometemos juntarnos algún día allá y yo mostrarles Galicia y buscar su pueblito en el mapa y perseguirlo con un coche. Qué gran honor.

Ya va siendo hora de recuperar algo el sueño, le damos presión a la almohada durante unas horas y tiro para la estación de ómnibus. Le pido por favor al vehículo que me lleve a Buenos Aires lo más rápido posible, pero estoy rodeado de una panda de adictos al eme y al thc que no me facilitan el viaje. Llego a Buenos Aires destrozado, nos separamos y regreso a casa jurándome a mí mismo no volver a realizar un viaje tan precario y poco organizado.

Llego a casa, tardo una hora en volver a ser yo mismo, ordeno mis trastos, ropas, papeles..qué desastre. El email me ha petado con 100 mensajes en 2 días y yo ya paso... Hablo con Alexander una hora, otra con familiares, un ratito con Muna, y la casa se vuelve a llenar de gente. No hay otra, habrá que unirse a la cena y a las chelitas. Es martes 8, último día del fin de semana largo. Ni yo me hago una idea del día duro que me espera mañana.

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