Hoy quiero dedicar las palabras, los pensamientos y la enhorabuena, a una persona que además de querer, admiro muchísimo.
Para mi héroe de hoy, mi vieja, mi humilde reconocimiento.
Costa Verde, Miraflores, Lima. 24 de julio de 2011.
Con Mafalda. San Telmo, Buenos Aires. 7 de agosto de 2011.
Caminito. La Boca, Buenos Aires. 11 de agosto de 2011.
Delta del Paraná, Río de la Plata. 14 de agosto de 2011.
viernes, 30 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
"Mi vida la dejé entre Palermo y Montserrat..."
Partiendo de Buenos Aires, esta vez sí es en serio...
Próxima estación...Esperanza, Avenida de la Paz. Y Mendoza, Santiago y una larga lista que incluye la ansiada Lima.
Seguiremos informando desde Radio Bemba.
Próxima estación...Esperanza, Avenida de la Paz. Y Mendoza, Santiago y una larga lista que incluye la ansiada Lima.
Seguiremos informando desde Radio Bemba.
viernes, 9 de diciembre de 2011
TEATRO
En la que sin duda es una de las capitales mundiales del teatro, tendría delito no sacarle jugo a esa gran oportunidad que constituye el poder saborear el teatro hecho por otros...y por uno mismo.
Tras un año asistiendo a ver obras de teatro (underground, alternativo, profesionales, comerciales, amateur...), y tras todo un semestre entrenando en un grupo de teatro en la Manzana de las Luces de Buenos Aires, pudimos parir nuestra muy modesta muestra.
El 7 de diciembre de 2011 representamos 4 obras cortas adaptadas a teatro, del famoso televisivo de los años 70 "La cosa juzgada", de Juan Carlos Gené, consistente en casos judiciales reales y terribles en los que las relaciones humanas se llevaban a extremos desconocidos.
De los amigos que vinieron a verme, una persona pudo grabar medianamente nuestra actuación. Pido disculpas porque mientras se hace zoom, por alguna extraña razón, se corta el audio. También, la protesta de los docentes frente a la legislatura de la ciudad de Buenos Aires, a una cuadra, no ayudo mucho a mejorar el audio.
Que lo disfruten, ¡y viva el teatro carajo!
Tras un año asistiendo a ver obras de teatro (underground, alternativo, profesionales, comerciales, amateur...), y tras todo un semestre entrenando en un grupo de teatro en la Manzana de las Luces de Buenos Aires, pudimos parir nuestra muy modesta muestra.
El 7 de diciembre de 2011 representamos 4 obras cortas adaptadas a teatro, del famoso televisivo de los años 70 "La cosa juzgada", de Juan Carlos Gené, consistente en casos judiciales reales y terribles en los que las relaciones humanas se llevaban a extremos desconocidos.
De los amigos que vinieron a verme, una persona pudo grabar medianamente nuestra actuación. Pido disculpas porque mientras se hace zoom, por alguna extraña razón, se corta el audio. También, la protesta de los docentes frente a la legislatura de la ciudad de Buenos Aires, a una cuadra, no ayudo mucho a mejorar el audio.
Que lo disfruten, ¡y viva el teatro carajo!
Video Bachi
Acá un video que relata la experiencia del movimiento
Bachillerato Popular Darío Santillán.
http://www.youtube.com/watch?v=hX8Re09vzCM&feature=youtu.be
Bachillerato Popular Darío Santillán.
http://www.youtube.com/watch?v=hX8Re09vzCM&feature=youtu.be
miércoles, 23 de noviembre de 2011
"Mis compas del bachi"
Participar en esta realidad social-político-pedagógica que es el bachillerato popular, está siendo una de las experiencias más intensas, enriquecedoras y gratificantes que podría haber imaginado, hasta el punto de preguntarme por qué no comencé antes (hay respuestas a ello).
Tendré que decirle "hasta luego" al Bachillerato Popular Darío Santillán dentro de poco. Hoy hicimos la "evaluación colectiva" Fuimos comentando los casos de los compañeros (alumnos) que venían faltando mucho o muy atrasados en la materia. Todos opinábamos, los tres profesores de matemáticas y los 20 alumnos de primero de Barracas. También, íbamos mesa de 5, de una en una, y ellos mismos se evaluaban a sí mismos y también por sus compañeros de mesa. Entre tanta timidez, corrían los elogios gratuitos mezclados con los sinceros, y las críticas constructivas surgían muy dulcificadas, tímidas también.
Pasamos dentro del local, del aula, todos los días de 17 a 21 horas. Yo voy y aporto los martes, con Matemáticas, junto a mis dos "parejas docentes", mayores que yo y quienes le ponen mucho empeño y toda su experiencia en enseñanza y en militancia.
Hoy los alumnos también hicieron valoración de los profesores, y con la misma timidez, se nos describió y elogió nuestra buena voluntad, paciencia, entretenimiento, "buena onda", alegría... hay un adjetivo para "pelota" que ahora mismo he olvidado. Pero fue bello y muy, muy, muy motivador. Más allá incluso de la materia aportada, las enseñanzas de temario, estas personas se sienten apoyadas, valoradas como lo que son, que es mucho, sienten que tienen importancia y que hay otras personas que sabiendo más que ellas (sólo en algunos temas) se sientan con ellos y con paciencia les transmiten, con indiferencia de sexo (la mayoría son mujeres), edad (desde los 17 hasta los 70 y tantos), condición socioeconómica, situación personal (ahí está el tema), y mucho menos procedencia (en efecto, entre tanto latinoamericano, de varios lugares, soy yo el único gallego/gashego que habla raro/lindo/divertido).
Son las personas, con nombres, apellidos, e historias únicas, que habitan la colindante Villa 21-24 del barrio de Barracas. Y quería compartir con VOSOTROS parte de sus historias y sus circunstancias.
Laura es de acá, tiene unos 20 años, pelo rubio teñido, más bien alta, gesto duro, personalidad también, difícil de tratar a veces, temperamental. Muy buena amiga de sus amigas. No se queda callada. Entiende muy bien la materia, casi siempre. Cuando no, se desentiende con rapidez. No estoy seguro de si tiene una hija de unos 3 años.
María tiene 20 años, es alegre, cara muy sonriente, apenas tiene dientes, los ojos le brillan. Es ancha, no muy alta, y tiene 2 hijos. Habla bien argentino. Es muy participativa, no se queda callada, aunque contesta con más dulzura, y mucha racionalidad. Entiende bien la asignatura, le pone ganas, y siempre está ahí, presente, mirando. Tiene una circunstancia bien difícil, por sus hijos, su situación familiar, la economía, el barrio...pero esto será un denominador común (nunca mejor dicho) del 90% de las chicas.
Macarena, una de ellas, es una de las "peques del grupo". Tiene unos 17 años, es delgadita, muy linda, formal, atenta, inteligentísima, buena compañera, divertida y alegre. Entiende todo a la perfección, antes que el resto. Ayuda explicando a sus compañeras, muchas veces a propuesta nuestra. Siempre saca el punto entretenido a la lección, aunque no se queda callada a la hora de criticar o proponer. Se mete mucho conmigo "ay profe, usted es mufa (gafe) porque hizo que perdiera Argentina hoy". A veces es arisca, por rencor a mi pesimismo deportivo, apenas se le pueden hacer bromas que acepte! Siempre hay alguna explicación con mirada cómplice a la alumna que te entiende cada letra que decís. Sin alumnas como ella, la clase sería muy diferente, y más pobre en temas y en alegría.
Antonia es morochita, pelo lacio largo, unos 17 años, petisita, muy muy tímida, callada, le cuesta darse al resto, y por supuesto hacer preguntas y plantear dudas. Va más o menos en la materia, aunque yo creo que va mejor de lo que parece, porque no se expone ni demuestra todo lo que sabe. Sé poco de ella, no cuenta mucho. Es una chica muy linda y con su historia escondida como todas. Muchas veces cuando explico, trato de preguntarle a ella para participar, pero algunos sabelotodos interrumpen, chafando el plan.
Hoy vino Romina, por primera vez desde que estoy. Pelo rizado más corto que largo, castaño, clara de piel, no muy alta. Tendrá unos 19 años, y una hija preciosísima de unos 3 ó 4. Ella es una mujer hermosa, parece muy sincera por lo que dijo acerca de su caso y lo que podía mejorar. No la conozco dentro de clase. Ha faltado mucho por las circunstancias familiares. Admitía que tenía que recuperar la materia, en las últimas dos clases, que dedicaremos a recuperatorio. Se sentó en la mesa con el grupo de las anteriores, la acogieron muy bien. Todo el grupo se puso de su lado para darle la oportunidad de recuperar las inasistencias.
Delia. Señora de unos 50 años. Petisita, con anteojos, una linda cara, de persona sincera. Muy considerada pero sobre todo, con gran fuerza de voluntad, empeño, interés. Valora mucho nuestra labor. Le cuesta por lo general lo que explicamos, es la que entrecierra los ojos mirando nuestras explicaciones, a lo que sigue un "no...no lo entiendo". A pesar de eso, al terminar las clases, se te acerca para pedir que repitamos a la semana que viene, porque "yo sé que es muy interesante, y quiero aprenderlo bien". Siempre nos agradece, sí, con un "gracias profe" al final de la clase, nos saluda con un beso, antes de marcharse, con las demás, hacia el barrio. Se junta con la mesa de unas de las jovencitas, ellas le dan una mano. Quiere sentir que lo que aprende le es útil. Es muy risueña y siempre trata bien a las personas, hasta el punto de ser sosegada y sólo intervenir cuando se requiere su atención. Dicen que cocina muy rico, los que pudieron visitarla en la última vuelta por la villa, a la que no pude asistir. Es para mí una de las personas que más oportunidades se merece que se le den, y definitivamente, aunque esté floja, en mi opinión ha de pasar a segundo. Hará un gran provecho de cada oportunidad. Si todo el mundo fuera como ella, el mundo sería diferente, y mejor.
Braian tiene 17 años, me saca una cabeza, últimamente se tiñó el pelo anaranjado y tiene una especie de coleta por flequillo. Viene en "longboard" ("se dice longboard, profe, patín es otra cosa"). Ha vivido en la villa, también en hoteles "tomados" (pensiones familiares tomadas por los habitantes) que existen en el barrio de Constitución, y que bien podrían inspirar una película Biutiful al estilo más crudo y veraz - he de contar esa dura experiencia cara a cara, no escrita. Vive con su madre. Cualquiera se cambiaría de vereda antes que cruzarse con él, incluso yo el primer día de profe. Hoy él venía desde la estación Yrigoyen. Me contaba, había mucha policía, habían encontrado un cadáver escondido tras tres días. Historias del sur de capital. Braian es muy vivo, gracioso, habla con "ege" por el frenillo, con el acento más guachiturro de BsAs. Hace todo con precipitación, escribe mal, lo entiende todo pero sólo lo quiere demostrar a medias, responde cuando le preguntan a otro, opera mentalmente muy rápido pero nunca estudia. Es buen compañero, aunque le gusta llamar la atención, y también poner el hombro, el tiempo o las ganas para lo que haga falta. Cada día nos entendemos más. Sorprendentemente, es nieto de español, y obviamente busca conseguir algún día "los papeles" y volar al otro lado. Siempre salimos juntos del bachi hacia el colectivo, y me acompaña a tomar el bondi a la parada, junto a Damián, que no es alumno, sino que aporta cuidando a los peques, hijos de las alumnas. Entre los tres no paramos de hablar y contrastar situaciones y reírnos...
Derlis vino hace pocos años del Paraguay. Es alto, moreno, muy guapo, sonriente perpetuo, habla bajito (como medio Paraguay cuando no habla en guaraní), tiene ortodoncia, no estudió apenas la tabla de multiplicar, pero, aunque es un poco vago a veces y es irregular, le pone ganas y no le cuesta mucho. Hizo el secundario allá, y de vez en cuando se acuerda de cosas, sólo hay que reordenarle la cabeza. Al principio me contaba lo que le costó integrarse en la villa, los otros chicos le robaban, además por ser paraguayo. Se involucra mucho en el movimiento, incluso más que en las clases. Suele hacer gracias a sus compañeras, es de los pocos varones de clase. Siempre que uno se gira desde el pizarrón, se lo encuentra sonriendo, y añadiendo algo con su divertido y tierno acento. La semana pasada le regalé mis botines (botas de tacos), pues calzamos lo mismo. "Te debo una" me contestó a modo de agradecimiento. Hablamos de muchas cosas, yo le pido traducción al guaraní de muchas palabras, él me pregunta mil curiosidades sobre España o el mundo. Es un chico con mucho futuro, ahora está trabajando por las mañanas y llega agotado al bachi.
Ingrid. Morocha de ojos claros, ancha, arito en la nariz, sonriente y tímida. No va mal en mates, aunque le dan ayuda sus amigos, y otras veces la da ella. Habla mucho en la mesa, se junta con una de las Macarenas, y la verdad que no para de mirarme, pero soy el profe, qué le voy a hacer. Tendrá unos 20 años, ayer me quedé pensando mientras las veía a las dos entrar en la villa, ¿qué verán en el camino a casa?
Macarena, la otra Macarena, es morena, ancha y no muy alta, coqueta, bonita, con una anchísima sonrisa, no estoy seguro de si vino del Paraguay o del interior de Argentina. Habla sólo cuando le preguntan, lee despacio, pausadamente, con inseguridad, igual que multiplicar. Es muy atenta y no va mal en la materia, habla delicadamente y muchas veces mirando al piso. Interviene en las asambleas, de forma respetuosa, "yo, mi opinión...". Es una razón más para luchar por el futuro de una joven.
Perla es todo un caso...vino del Paragüay hace ya tiempo, tiene unos 60 años, la cara arrugada tras unos grandes anteojos, los ojos achinados, una sonrisa engañosa que es perpetua, y es la versión "chamullera" del lugar: habla hasta conseguir lo que se propone, hasta convencer. Se dedica a la venta. Multiplica más rápido que cualquiera, más que los profes, pero sólo cuando le preguntás la tabla de multiplicar, y repite como un loro. Te mira de frente mientras vos le explicás, sonriendote, asintiendo a todo, pero no ha entendido nada. Quizás no tiene ni el primario. Pero ella lo vive con alegría, como si comprendiera todo. No tiene drama en admitir, al final, que va floja...pero te come la oreja un poco, y tenés que mandarla a recuperatorio. También se despide expresamente, cada día, agradeciendo.
Miguelina es mayor también, tiene una cara curtida, una expresión dura, una mirada algo perdida, altibajos de humor bruscos. Le cuesta mucho la materia, desde el principio se enoja consigo misma y de forma alterna con los profes, porque no entiende nada, porque hemos de ir más despacio y repetir. Pero hace una semana conseguimos que se demostrara a sí misma que sabía hacerlo sola. Hizo varios ejercicio de un tirón, sin equivocarse, entendiéndolo y demostrando que lo entendía. Eso le dio seguridad. Tras semanas de trato con ella, me ha tomado más confianza. Creo que su historia es bien dura.
Jimena, adoro a Jimena. Tendrá más de 30 años, rasgos aymaras muy marcados, es de Tupiza, sur del Altiplano boliviano, entre Villazón (primer paso con Argentina) y Uyuni. "Se puede creer profe, que nunca visité el Salar (de Uyuni)...es por eso de que nosotros tenemos la circunstancia de la plata, no siempre se da la oportunidad...". Es excepcionalmente atenta, disciplinada, laburadora, metódica, pausada, y tiene toda la voluntad y buena intención del mundo. Muy respetuosa, con un ritmo vital y verbal que no es propio de acá, se nota.Tiene unos ojos negros bien profundos, y muy bellos, difíciles de olvidar. Es típicamente tímida, hace caso de todo, pero le cuesta participar. Es muy muy buena en mates, pero no se lo cree, y por ello piensa que ha de ir despacio porque no va a poder comprender, pero es muy inteligente. Mi relación con ella es genial, aunque la estrechez de una relación es relativa, depende de cada idiosincrasia, y ella maneja otros códigos. Tiene ganas de que visitemos el barrio y su casa, ojalá encontremos el día, le digo yo. Tiene una hija de 15 años, adorable, inteligentísima, y ante todo buena chica. Liz. Ella nació acá ya. Me vieron hace unas semanas con la remera de El Principito, y me preguntaron por él, que habían visto el libro, pero no lo habían tenido para leerlo. Ayer, antes de clase, visité a los libreros de Plaza Italia, sobre mi bici, y a la tarde la obsequié con un ejemplar del auto Saint-Exupéry.
A Nadia la conozco poco, tiene una expresión triste y apagada, siempre la veo llegar con sus 2 hijos al bachi. No alcanza los 23 años, seguro. Le pone todo el empeño que puede a la materia, pero su cirunstancia no le deja mucho lugar a ello. Sus hijos, con su comportamiento, tampoco ayudan. Ayer, mientras leía las evaluaciones escritas de cada uno de ellos, en referencia a su progreso y la crítica a los profes, descubrí sobre la reciente pérdida de su papá, circunstancia que se suma al trabajo, el estudio, las dificultades de vivir en la villa... De nada sirve sentir lástima. Intento acercarme a ella, su respuesta es buena, no se le da mal, y consigo sacarle alguna sonrisa. No me gusta que por ser un caso difícil, se ignore. Ayer compartimos unos mates, siempre dulces.
Rosalina es muy resuelta, de unos 18 años, ávida, silenciosa, escucha y hace, resuelve los problemas de las primeras. Coqueta, muy arreglada entre orquillas y maquillaje, no se le escapa nada. Poco activa, responde sólo a las preguntas y a los chistes, pero está a todo. Tiene un novio que venía al bachi, ya lo dejó, dice que por el trabajo. La presencia de hombres, sobre todo mayores, es casi una quimera en una iniciativa así. Personalmente tengo mis dudas de la fuerza de voluntad de muchos hombres, comparada con la aportación de las mujeres. Nada más salir del bachi, su novio pasa a buscarla y pucho en mano se van para el barrio.
Paula es un caso muy difícil. No tiene el primario hecho, no entiende nada, tampoco pregunta, tiene una actitud derrotista. Tiene mala vista, unos 40 años, y una cara de indiferencia cuya expresión potencia cuando se queja de lo que "no puede". Yo me siento mucho con ella, solos, pero le cuesta mucho escribir. Pido también que sus compañer@s le den una mano, pero no siempre es así, no siempre la recibe. Ella considera que no va a pasar, que no se ve. Parece que no quiere intentarlo. Una vez más, quién sabe qué circunstancias hay detrás, en su vida. No participa nada en clase, ni en el bachi, ni en el movimiento en general. Mis compañeros opinan así también, pero en mi opinión, convendría que pidiera más ayuda, que preguntara dudas, que interrumpiera, cosa que no hace "por no perjudicar a los demás compas". Craso error.
Cynthya es de las más bravas. Tiene un hijo que siempre trae, todo un petardo. En disposición y actitud, es la más linda y más mujer del lugar. Grande, clara de piel, morena de cabella, aunque ayer lo trajo naranja, piercings, tatuajes, anteojos. No se calla nada, no renuncia a nada. Pregunta, pide ayuda, pide explicación. Debate como la que más en las asambleas. Viene con mucha carga emocional y física de todo el día. Se queja del nuevo trabajo que consiguió, recientemente, despegando y limpiando carteles por la ciudad. Hace unos meses se quemó el brazo entero, por lo que su reincorporación es reciente. Buena amiga de sus amigas, "quilombera", se consigue sacarle una risa a cada clase, aunque a veces está agotada.
Elsi tiene 25 años, dos nenas bien lindas. Ella es muy bonita, alta, toda una mujer, argentina, morocha, con pequitas, y una cara de persona simpática. Es muy alegre, cómplice, y la "cerebrito" del grupo, lo entiende todo, lo hace al instante, pero siempre ayuda a sus compañeras. Le pone muy buena onda a la clase, ríe y hace reír, sin dejar por ello de ser disciplinada. Es la alumna perfecta, pero si todas fueran así, no sería difícil, no tendría gracia, no sería un reto.
Elsa es la hermana de Paula, las confundo a menudo. Es buena compa del bachi, pero muy negada con la materia, tampoco hizo el primario, su situación es muy desventajosa. Además, apenas ve, por lo que muchas veces le dicto personalmente lo que hay en el pizarrón. Se rinde con facilidad, aunque también es cierto que el temario le queda grande, escribe mal y despacio. Tendrá también unos 35 años.
Martina y Martina: nieta y abuela. 17 y 71 años. La abuela vino del Paraguay hace unas 4 décadas, y conoce muy bien la historia. Tiene una cara y una pose de abuela, que son imborrables. Le trata a uno con toda la ternura de una abuela, y es cierto que explicar ecuaciones de primer grado a esta gente no tiene nada que ver con hacerlo para una joven. En los descansos me siento con ella, me cuenta de su familia, de su descendencia (toda ella en la villa), de su venida a Buenos Aires, de cómo era la villa cuando ella llegó (un descampado). Le regalé otros botines, que acabaron en poder de su yerno (uno de ellos, aclara). Tiene esa tonada dulce guaraní, mezclada con las expresiones argentinas. Es todo un amor. Estuvo enferma, faltó un mes, y no deja de repetirlo, porque eso explica parte de su retraso con la materia. No siempre viene a clase, ya es demasiado que un "pendejo" de 23 le enseñe la materia, como para que encima le llame la atención por absentismo. Camina y se sienta con dificultad, siempre un brazo sobre la mesa. Apenas saca su cuaderno, ella observa y absorbe. "Pero vos me podés en señar a mí otras muchas cosas", le aseguro, "síiii claaaro", me responde, riendo con complicidad.
Martina la nieta es de las chiquitinas del bachi, muy vistosa para su edad, piercing en el lateral superior del labio, la coleta a un lado. Ya habla más o menos argentina, ella nació acá. Tiene una voz aguda, es chiquitita y parece que triunfa mucho. Creo que recién dejó su relación con su anterior novio, quien estaba culpado de 3 homicidios, etc. Ahora está más centrada, y el movimiento por el barrio es una forma importante de canalizar sus ilusiones; ella comienza a informarse y a hacer. Entiende bien la materia, como no podía ser de otra manera, a sus 17 y con tanta avidez. "Usted le trae locas a las chicas, profe, no viste?", me bromea, más en serio que de joda. También falta mucho a clase, no se mezcla con las demás, va y viene con su abuela.
Rocío es una de las más admiradas por mí, podría pasar horas mirándola cómo actúa, preguntándome qué piensa, qué siente. Tiene mi edad, acaba de tener su tercer hijo. Es de Misiones (Argentina), y sabe algo de guaraní, habla el castellano con tonada de allá. Tiene ojos rasgados, muy bellos, del lugar, es alta y corpulenta (aparte de que ahora está amamantando a Naiara, toda una preciosidad). La conocí hace no muchas semanas. Mientras daba de mamar y con una mano jugaba con otro de sus niños, yo conseguí obtener un poco de su atención para explicarle. Se la ve agotada, roza la desesperación, pero en su mirada se siente un valor y una fuerza de voluntad que dejan sentado a cualquiera. Ayer hablábamos y miraba al frente mientras decía con absoluta firmeza: "YO VOY A SER MAESTRA. Voy a pasar de año, pasar segundo, pasar tercero, recibirme, y comenzar a estudiar para ser maestra." Le cuesta mucho la materia por el tiempo que no vino, y por su carga emocional y su atención, puesta en otra cosa, durante las clases. Tiene muchas dificultades para asistir, no sólo para concentrarse. Se muestra risueña conmigo, aunque a veces sentís que esconde algo que nadie puede solucionar. Sus hijos no se portan mal, pero ahora mismo determinan el 90% de su vida. Es de esas personas de las que uno tiene mucho que aprender, aunque ella no sospecha nada de esto. Algo me dice que lo va a conseguir, todo aquello que se proponga, tarde o temprano. Ojalá puediera ayudarla en más.
Pero también están Graciela y Jorge, hasta hoy mis "parejas docentes". Tienen unos 50 años cada uno.
Jorge vive en Flores, hombre de barrio, obeso, a la antigua en muchas cosas, muy inteligente, conocedor de medio mundo. Jorge se quedó sin trabajo poco antes del Corralito, cuando empezó a buscarse la vida con ingenio. Hoy da clases particulares a chicos, de lo que vive. Le encanta leer, estar informado, siempre me pregunta por España, se puede hablar de él sobre muchos temas. Los alumnos se quejan de que explica muy rápido y "cosas muy raras", pero lo cierto es que, al margen de que a veces se abstraiga de lo que entienden los alumnos o no, el flaco enseña a pensar, a amueblar la cabeza. Es una buena persona.
Graciala es amorosa, de gesto duro no obstante. Tiene muchísima experiencia en militancia y en organizaciones de base. Estuvo exiliada en España muchos años, desde la dictadura. Pone la disciplina, el seguimiento del temario, muchas ideas, y esa conexión necesaria de mujer a mujer. Se puede aprender mucho de ella. Modera asambleas, es tenaz y constante, comprometida con el proyecto como la que más. Las alumnas la adoran. A mí cada vez me trata mejor, con más confianza.
Estos son "mis compañeros del bachi", de quienes aprendo cada día, a través de quienes conozco mejor la realidad, con los pies en la tierra, sin por ello dejar de luchar.
Acá puede observarse claramente, a vista satelital, la situación de la villa 21-24. El bachiqueda al comienzo de Cayastá, junto a la villa.
Tendré que decirle "hasta luego" al Bachillerato Popular Darío Santillán dentro de poco. Hoy hicimos la "evaluación colectiva" Fuimos comentando los casos de los compañeros (alumnos) que venían faltando mucho o muy atrasados en la materia. Todos opinábamos, los tres profesores de matemáticas y los 20 alumnos de primero de Barracas. También, íbamos mesa de 5, de una en una, y ellos mismos se evaluaban a sí mismos y también por sus compañeros de mesa. Entre tanta timidez, corrían los elogios gratuitos mezclados con los sinceros, y las críticas constructivas surgían muy dulcificadas, tímidas también.
Pasamos dentro del local, del aula, todos los días de 17 a 21 horas. Yo voy y aporto los martes, con Matemáticas, junto a mis dos "parejas docentes", mayores que yo y quienes le ponen mucho empeño y toda su experiencia en enseñanza y en militancia.
Hoy los alumnos también hicieron valoración de los profesores, y con la misma timidez, se nos describió y elogió nuestra buena voluntad, paciencia, entretenimiento, "buena onda", alegría... hay un adjetivo para "pelota" que ahora mismo he olvidado. Pero fue bello y muy, muy, muy motivador. Más allá incluso de la materia aportada, las enseñanzas de temario, estas personas se sienten apoyadas, valoradas como lo que son, que es mucho, sienten que tienen importancia y que hay otras personas que sabiendo más que ellas (sólo en algunos temas) se sientan con ellos y con paciencia les transmiten, con indiferencia de sexo (la mayoría son mujeres), edad (desde los 17 hasta los 70 y tantos), condición socioeconómica, situación personal (ahí está el tema), y mucho menos procedencia (en efecto, entre tanto latinoamericano, de varios lugares, soy yo el único gallego/gashego que habla raro/lindo/divertido).
Son las personas, con nombres, apellidos, e historias únicas, que habitan la colindante Villa 21-24 del barrio de Barracas. Y quería compartir con VOSOTROS parte de sus historias y sus circunstancias.
Laura es de acá, tiene unos 20 años, pelo rubio teñido, más bien alta, gesto duro, personalidad también, difícil de tratar a veces, temperamental. Muy buena amiga de sus amigas. No se queda callada. Entiende muy bien la materia, casi siempre. Cuando no, se desentiende con rapidez. No estoy seguro de si tiene una hija de unos 3 años.
María tiene 20 años, es alegre, cara muy sonriente, apenas tiene dientes, los ojos le brillan. Es ancha, no muy alta, y tiene 2 hijos. Habla bien argentino. Es muy participativa, no se queda callada, aunque contesta con más dulzura, y mucha racionalidad. Entiende bien la asignatura, le pone ganas, y siempre está ahí, presente, mirando. Tiene una circunstancia bien difícil, por sus hijos, su situación familiar, la economía, el barrio...pero esto será un denominador común (nunca mejor dicho) del 90% de las chicas.
Macarena, una de ellas, es una de las "peques del grupo". Tiene unos 17 años, es delgadita, muy linda, formal, atenta, inteligentísima, buena compañera, divertida y alegre. Entiende todo a la perfección, antes que el resto. Ayuda explicando a sus compañeras, muchas veces a propuesta nuestra. Siempre saca el punto entretenido a la lección, aunque no se queda callada a la hora de criticar o proponer. Se mete mucho conmigo "ay profe, usted es mufa (gafe) porque hizo que perdiera Argentina hoy". A veces es arisca, por rencor a mi pesimismo deportivo, apenas se le pueden hacer bromas que acepte! Siempre hay alguna explicación con mirada cómplice a la alumna que te entiende cada letra que decís. Sin alumnas como ella, la clase sería muy diferente, y más pobre en temas y en alegría.
Antonia es morochita, pelo lacio largo, unos 17 años, petisita, muy muy tímida, callada, le cuesta darse al resto, y por supuesto hacer preguntas y plantear dudas. Va más o menos en la materia, aunque yo creo que va mejor de lo que parece, porque no se expone ni demuestra todo lo que sabe. Sé poco de ella, no cuenta mucho. Es una chica muy linda y con su historia escondida como todas. Muchas veces cuando explico, trato de preguntarle a ella para participar, pero algunos sabelotodos interrumpen, chafando el plan.
Hoy vino Romina, por primera vez desde que estoy. Pelo rizado más corto que largo, castaño, clara de piel, no muy alta. Tendrá unos 19 años, y una hija preciosísima de unos 3 ó 4. Ella es una mujer hermosa, parece muy sincera por lo que dijo acerca de su caso y lo que podía mejorar. No la conozco dentro de clase. Ha faltado mucho por las circunstancias familiares. Admitía que tenía que recuperar la materia, en las últimas dos clases, que dedicaremos a recuperatorio. Se sentó en la mesa con el grupo de las anteriores, la acogieron muy bien. Todo el grupo se puso de su lado para darle la oportunidad de recuperar las inasistencias.
Delia. Señora de unos 50 años. Petisita, con anteojos, una linda cara, de persona sincera. Muy considerada pero sobre todo, con gran fuerza de voluntad, empeño, interés. Valora mucho nuestra labor. Le cuesta por lo general lo que explicamos, es la que entrecierra los ojos mirando nuestras explicaciones, a lo que sigue un "no...no lo entiendo". A pesar de eso, al terminar las clases, se te acerca para pedir que repitamos a la semana que viene, porque "yo sé que es muy interesante, y quiero aprenderlo bien". Siempre nos agradece, sí, con un "gracias profe" al final de la clase, nos saluda con un beso, antes de marcharse, con las demás, hacia el barrio. Se junta con la mesa de unas de las jovencitas, ellas le dan una mano. Quiere sentir que lo que aprende le es útil. Es muy risueña y siempre trata bien a las personas, hasta el punto de ser sosegada y sólo intervenir cuando se requiere su atención. Dicen que cocina muy rico, los que pudieron visitarla en la última vuelta por la villa, a la que no pude asistir. Es para mí una de las personas que más oportunidades se merece que se le den, y definitivamente, aunque esté floja, en mi opinión ha de pasar a segundo. Hará un gran provecho de cada oportunidad. Si todo el mundo fuera como ella, el mundo sería diferente, y mejor.
Braian tiene 17 años, me saca una cabeza, últimamente se tiñó el pelo anaranjado y tiene una especie de coleta por flequillo. Viene en "longboard" ("se dice longboard, profe, patín es otra cosa"). Ha vivido en la villa, también en hoteles "tomados" (pensiones familiares tomadas por los habitantes) que existen en el barrio de Constitución, y que bien podrían inspirar una película Biutiful al estilo más crudo y veraz - he de contar esa dura experiencia cara a cara, no escrita. Vive con su madre. Cualquiera se cambiaría de vereda antes que cruzarse con él, incluso yo el primer día de profe. Hoy él venía desde la estación Yrigoyen. Me contaba, había mucha policía, habían encontrado un cadáver escondido tras tres días. Historias del sur de capital. Braian es muy vivo, gracioso, habla con "ege" por el frenillo, con el acento más guachiturro de BsAs. Hace todo con precipitación, escribe mal, lo entiende todo pero sólo lo quiere demostrar a medias, responde cuando le preguntan a otro, opera mentalmente muy rápido pero nunca estudia. Es buen compañero, aunque le gusta llamar la atención, y también poner el hombro, el tiempo o las ganas para lo que haga falta. Cada día nos entendemos más. Sorprendentemente, es nieto de español, y obviamente busca conseguir algún día "los papeles" y volar al otro lado. Siempre salimos juntos del bachi hacia el colectivo, y me acompaña a tomar el bondi a la parada, junto a Damián, que no es alumno, sino que aporta cuidando a los peques, hijos de las alumnas. Entre los tres no paramos de hablar y contrastar situaciones y reírnos...
Derlis vino hace pocos años del Paraguay. Es alto, moreno, muy guapo, sonriente perpetuo, habla bajito (como medio Paraguay cuando no habla en guaraní), tiene ortodoncia, no estudió apenas la tabla de multiplicar, pero, aunque es un poco vago a veces y es irregular, le pone ganas y no le cuesta mucho. Hizo el secundario allá, y de vez en cuando se acuerda de cosas, sólo hay que reordenarle la cabeza. Al principio me contaba lo que le costó integrarse en la villa, los otros chicos le robaban, además por ser paraguayo. Se involucra mucho en el movimiento, incluso más que en las clases. Suele hacer gracias a sus compañeras, es de los pocos varones de clase. Siempre que uno se gira desde el pizarrón, se lo encuentra sonriendo, y añadiendo algo con su divertido y tierno acento. La semana pasada le regalé mis botines (botas de tacos), pues calzamos lo mismo. "Te debo una" me contestó a modo de agradecimiento. Hablamos de muchas cosas, yo le pido traducción al guaraní de muchas palabras, él me pregunta mil curiosidades sobre España o el mundo. Es un chico con mucho futuro, ahora está trabajando por las mañanas y llega agotado al bachi.
Ingrid. Morocha de ojos claros, ancha, arito en la nariz, sonriente y tímida. No va mal en mates, aunque le dan ayuda sus amigos, y otras veces la da ella. Habla mucho en la mesa, se junta con una de las Macarenas, y la verdad que no para de mirarme, pero soy el profe, qué le voy a hacer. Tendrá unos 20 años, ayer me quedé pensando mientras las veía a las dos entrar en la villa, ¿qué verán en el camino a casa?
Macarena, la otra Macarena, es morena, ancha y no muy alta, coqueta, bonita, con una anchísima sonrisa, no estoy seguro de si vino del Paraguay o del interior de Argentina. Habla sólo cuando le preguntan, lee despacio, pausadamente, con inseguridad, igual que multiplicar. Es muy atenta y no va mal en la materia, habla delicadamente y muchas veces mirando al piso. Interviene en las asambleas, de forma respetuosa, "yo, mi opinión...". Es una razón más para luchar por el futuro de una joven.
Perla es todo un caso...vino del Paragüay hace ya tiempo, tiene unos 60 años, la cara arrugada tras unos grandes anteojos, los ojos achinados, una sonrisa engañosa que es perpetua, y es la versión "chamullera" del lugar: habla hasta conseguir lo que se propone, hasta convencer. Se dedica a la venta. Multiplica más rápido que cualquiera, más que los profes, pero sólo cuando le preguntás la tabla de multiplicar, y repite como un loro. Te mira de frente mientras vos le explicás, sonriendote, asintiendo a todo, pero no ha entendido nada. Quizás no tiene ni el primario. Pero ella lo vive con alegría, como si comprendiera todo. No tiene drama en admitir, al final, que va floja...pero te come la oreja un poco, y tenés que mandarla a recuperatorio. También se despide expresamente, cada día, agradeciendo.
Miguelina es mayor también, tiene una cara curtida, una expresión dura, una mirada algo perdida, altibajos de humor bruscos. Le cuesta mucho la materia, desde el principio se enoja consigo misma y de forma alterna con los profes, porque no entiende nada, porque hemos de ir más despacio y repetir. Pero hace una semana conseguimos que se demostrara a sí misma que sabía hacerlo sola. Hizo varios ejercicio de un tirón, sin equivocarse, entendiéndolo y demostrando que lo entendía. Eso le dio seguridad. Tras semanas de trato con ella, me ha tomado más confianza. Creo que su historia es bien dura.
Jimena, adoro a Jimena. Tendrá más de 30 años, rasgos aymaras muy marcados, es de Tupiza, sur del Altiplano boliviano, entre Villazón (primer paso con Argentina) y Uyuni. "Se puede creer profe, que nunca visité el Salar (de Uyuni)...es por eso de que nosotros tenemos la circunstancia de la plata, no siempre se da la oportunidad...". Es excepcionalmente atenta, disciplinada, laburadora, metódica, pausada, y tiene toda la voluntad y buena intención del mundo. Muy respetuosa, con un ritmo vital y verbal que no es propio de acá, se nota.Tiene unos ojos negros bien profundos, y muy bellos, difíciles de olvidar. Es típicamente tímida, hace caso de todo, pero le cuesta participar. Es muy muy buena en mates, pero no se lo cree, y por ello piensa que ha de ir despacio porque no va a poder comprender, pero es muy inteligente. Mi relación con ella es genial, aunque la estrechez de una relación es relativa, depende de cada idiosincrasia, y ella maneja otros códigos. Tiene ganas de que visitemos el barrio y su casa, ojalá encontremos el día, le digo yo. Tiene una hija de 15 años, adorable, inteligentísima, y ante todo buena chica. Liz. Ella nació acá ya. Me vieron hace unas semanas con la remera de El Principito, y me preguntaron por él, que habían visto el libro, pero no lo habían tenido para leerlo. Ayer, antes de clase, visité a los libreros de Plaza Italia, sobre mi bici, y a la tarde la obsequié con un ejemplar del auto Saint-Exupéry.
A Nadia la conozco poco, tiene una expresión triste y apagada, siempre la veo llegar con sus 2 hijos al bachi. No alcanza los 23 años, seguro. Le pone todo el empeño que puede a la materia, pero su cirunstancia no le deja mucho lugar a ello. Sus hijos, con su comportamiento, tampoco ayudan. Ayer, mientras leía las evaluaciones escritas de cada uno de ellos, en referencia a su progreso y la crítica a los profes, descubrí sobre la reciente pérdida de su papá, circunstancia que se suma al trabajo, el estudio, las dificultades de vivir en la villa... De nada sirve sentir lástima. Intento acercarme a ella, su respuesta es buena, no se le da mal, y consigo sacarle alguna sonrisa. No me gusta que por ser un caso difícil, se ignore. Ayer compartimos unos mates, siempre dulces.
Rosalina es muy resuelta, de unos 18 años, ávida, silenciosa, escucha y hace, resuelve los problemas de las primeras. Coqueta, muy arreglada entre orquillas y maquillaje, no se le escapa nada. Poco activa, responde sólo a las preguntas y a los chistes, pero está a todo. Tiene un novio que venía al bachi, ya lo dejó, dice que por el trabajo. La presencia de hombres, sobre todo mayores, es casi una quimera en una iniciativa así. Personalmente tengo mis dudas de la fuerza de voluntad de muchos hombres, comparada con la aportación de las mujeres. Nada más salir del bachi, su novio pasa a buscarla y pucho en mano se van para el barrio.
Paula es un caso muy difícil. No tiene el primario hecho, no entiende nada, tampoco pregunta, tiene una actitud derrotista. Tiene mala vista, unos 40 años, y una cara de indiferencia cuya expresión potencia cuando se queja de lo que "no puede". Yo me siento mucho con ella, solos, pero le cuesta mucho escribir. Pido también que sus compañer@s le den una mano, pero no siempre es así, no siempre la recibe. Ella considera que no va a pasar, que no se ve. Parece que no quiere intentarlo. Una vez más, quién sabe qué circunstancias hay detrás, en su vida. No participa nada en clase, ni en el bachi, ni en el movimiento en general. Mis compañeros opinan así también, pero en mi opinión, convendría que pidiera más ayuda, que preguntara dudas, que interrumpiera, cosa que no hace "por no perjudicar a los demás compas". Craso error.
Cynthya es de las más bravas. Tiene un hijo que siempre trae, todo un petardo. En disposición y actitud, es la más linda y más mujer del lugar. Grande, clara de piel, morena de cabella, aunque ayer lo trajo naranja, piercings, tatuajes, anteojos. No se calla nada, no renuncia a nada. Pregunta, pide ayuda, pide explicación. Debate como la que más en las asambleas. Viene con mucha carga emocional y física de todo el día. Se queja del nuevo trabajo que consiguió, recientemente, despegando y limpiando carteles por la ciudad. Hace unos meses se quemó el brazo entero, por lo que su reincorporación es reciente. Buena amiga de sus amigas, "quilombera", se consigue sacarle una risa a cada clase, aunque a veces está agotada.
Elsi tiene 25 años, dos nenas bien lindas. Ella es muy bonita, alta, toda una mujer, argentina, morocha, con pequitas, y una cara de persona simpática. Es muy alegre, cómplice, y la "cerebrito" del grupo, lo entiende todo, lo hace al instante, pero siempre ayuda a sus compañeras. Le pone muy buena onda a la clase, ríe y hace reír, sin dejar por ello de ser disciplinada. Es la alumna perfecta, pero si todas fueran así, no sería difícil, no tendría gracia, no sería un reto.
Elsa es la hermana de Paula, las confundo a menudo. Es buena compa del bachi, pero muy negada con la materia, tampoco hizo el primario, su situación es muy desventajosa. Además, apenas ve, por lo que muchas veces le dicto personalmente lo que hay en el pizarrón. Se rinde con facilidad, aunque también es cierto que el temario le queda grande, escribe mal y despacio. Tendrá también unos 35 años.
Martina y Martina: nieta y abuela. 17 y 71 años. La abuela vino del Paraguay hace unas 4 décadas, y conoce muy bien la historia. Tiene una cara y una pose de abuela, que son imborrables. Le trata a uno con toda la ternura de una abuela, y es cierto que explicar ecuaciones de primer grado a esta gente no tiene nada que ver con hacerlo para una joven. En los descansos me siento con ella, me cuenta de su familia, de su descendencia (toda ella en la villa), de su venida a Buenos Aires, de cómo era la villa cuando ella llegó (un descampado). Le regalé otros botines, que acabaron en poder de su yerno (uno de ellos, aclara). Tiene esa tonada dulce guaraní, mezclada con las expresiones argentinas. Es todo un amor. Estuvo enferma, faltó un mes, y no deja de repetirlo, porque eso explica parte de su retraso con la materia. No siempre viene a clase, ya es demasiado que un "pendejo" de 23 le enseñe la materia, como para que encima le llame la atención por absentismo. Camina y se sienta con dificultad, siempre un brazo sobre la mesa. Apenas saca su cuaderno, ella observa y absorbe. "Pero vos me podés en señar a mí otras muchas cosas", le aseguro, "síiii claaaro", me responde, riendo con complicidad.
Martina la nieta es de las chiquitinas del bachi, muy vistosa para su edad, piercing en el lateral superior del labio, la coleta a un lado. Ya habla más o menos argentina, ella nació acá. Tiene una voz aguda, es chiquitita y parece que triunfa mucho. Creo que recién dejó su relación con su anterior novio, quien estaba culpado de 3 homicidios, etc. Ahora está más centrada, y el movimiento por el barrio es una forma importante de canalizar sus ilusiones; ella comienza a informarse y a hacer. Entiende bien la materia, como no podía ser de otra manera, a sus 17 y con tanta avidez. "Usted le trae locas a las chicas, profe, no viste?", me bromea, más en serio que de joda. También falta mucho a clase, no se mezcla con las demás, va y viene con su abuela.
Rocío es una de las más admiradas por mí, podría pasar horas mirándola cómo actúa, preguntándome qué piensa, qué siente. Tiene mi edad, acaba de tener su tercer hijo. Es de Misiones (Argentina), y sabe algo de guaraní, habla el castellano con tonada de allá. Tiene ojos rasgados, muy bellos, del lugar, es alta y corpulenta (aparte de que ahora está amamantando a Naiara, toda una preciosidad). La conocí hace no muchas semanas. Mientras daba de mamar y con una mano jugaba con otro de sus niños, yo conseguí obtener un poco de su atención para explicarle. Se la ve agotada, roza la desesperación, pero en su mirada se siente un valor y una fuerza de voluntad que dejan sentado a cualquiera. Ayer hablábamos y miraba al frente mientras decía con absoluta firmeza: "YO VOY A SER MAESTRA. Voy a pasar de año, pasar segundo, pasar tercero, recibirme, y comenzar a estudiar para ser maestra." Le cuesta mucho la materia por el tiempo que no vino, y por su carga emocional y su atención, puesta en otra cosa, durante las clases. Tiene muchas dificultades para asistir, no sólo para concentrarse. Se muestra risueña conmigo, aunque a veces sentís que esconde algo que nadie puede solucionar. Sus hijos no se portan mal, pero ahora mismo determinan el 90% de su vida. Es de esas personas de las que uno tiene mucho que aprender, aunque ella no sospecha nada de esto. Algo me dice que lo va a conseguir, todo aquello que se proponga, tarde o temprano. Ojalá puediera ayudarla en más.
Pero también están Graciela y Jorge, hasta hoy mis "parejas docentes". Tienen unos 50 años cada uno.
Jorge vive en Flores, hombre de barrio, obeso, a la antigua en muchas cosas, muy inteligente, conocedor de medio mundo. Jorge se quedó sin trabajo poco antes del Corralito, cuando empezó a buscarse la vida con ingenio. Hoy da clases particulares a chicos, de lo que vive. Le encanta leer, estar informado, siempre me pregunta por España, se puede hablar de él sobre muchos temas. Los alumnos se quejan de que explica muy rápido y "cosas muy raras", pero lo cierto es que, al margen de que a veces se abstraiga de lo que entienden los alumnos o no, el flaco enseña a pensar, a amueblar la cabeza. Es una buena persona.
Graciala es amorosa, de gesto duro no obstante. Tiene muchísima experiencia en militancia y en organizaciones de base. Estuvo exiliada en España muchos años, desde la dictadura. Pone la disciplina, el seguimiento del temario, muchas ideas, y esa conexión necesaria de mujer a mujer. Se puede aprender mucho de ella. Modera asambleas, es tenaz y constante, comprometida con el proyecto como la que más. Las alumnas la adoran. A mí cada vez me trata mejor, con más confianza.
Estos son "mis compañeros del bachi", de quienes aprendo cada día, a través de quienes conozco mejor la realidad, con los pies en la tierra, sin por ello dejar de luchar.
Acá puede observarse claramente, a vista satelital, la situación de la villa 21-24. El bachiqueda al comienzo de Cayastá, junto a la villa.
martes, 22 de noviembre de 2011
La Bombonera
Bien, parece ser que no podía permitirme alejarme de Argentina ni por un tiempo sin asistir a un evento deportivo-religioso que acostumbran a celebrar acá. Fútbol, lo llaman. Aunque la mercantilización de este lindo deporte es una de las principales lacras del mundo (razón por la cual, opto por jugarlo con regularidad, más que verlo), asistir "a la cancha" un fin de semana es toda una experiencia que me habían mitificado, exagerándomela, pero no, no estaban exagerando.
Por fin mi compa de uni y equipo de fútbol, Fran Turu, cumplió su promesa de varios meses atrás y me llevó a la cancha. CABJ contra RA. ¿Lo qué? Pues el Club Atlético BOCA JUNIORS recibía en su casa, en su barrio (La Boca) al Racing de Avellaneda. A falta de súperclásico, entre Boca y Riverplate (acá dicen que es "el mejor equipo que hubo en segunda división", con terrible ironía), este era el partido del año, pues Boca ocupa el primer puesto del campeonato, y Racing el segundo.
Ingresamos en el barrio de La Boca, en coche, pero el barrio cambia los domingos que se juega. Trapitos (gorrillas) fuertemente gestionados por la mafia del club y de la hinchada del club, ordenan el estacionamiento de coches, bastantes cuadras lejos de la Bombonera todavía. Todos los seguidores llegan desde barrios de capital y desde partidos de la provincia de Buenos Aires, sumado a los que vienen del otro lado del Riachuelo, del vecino partido de Avellaneda, que por supuesto los separan desde el principio. Tras caminar un rato, y doblar en una esquina, ahí está, se erige imperiosa, embutida entre cuadra y cuadra, en el corazón de La Boca (del río de la Plata), amarillo y celeste, la cancha. "Acá se han hecho milaaagros", me cuentan. Ingreso por el lado oeste, hacia las plateas. Como en todo estadio, el ruido entre las paredes de hormigón es intenso, reberbera. Sólo que la hinchada llegó hace dos horas a calentar motores...De pasillo en pasillo, amarillo por todos lados, salgo al interior de la cancha...y es algo así como el coliseo de Roma unos 2000 años atrás! Un ruido estridente, el palco (característico costado de la cancha de Boca, un bloque vertical) las barras populares, la tribuna desde la que miramos, el campo de fútbol, bieeen cerquita, no hay foso, no hay sendero de atletismo perimetral... Y de frente, a mi izquierda, la "Doce", la famosa hinchada de la Boca. No es mi finalidad escribir sobre ella... aparte de la presencia imponente de éstos (creo que incluso los hooligans ingleses los temen, ya corrieron delante de ellos), diré que es todo un fenómeno apasionado, que se advierte lo primero tras ingresar en el estadio, todo un icono, con su protocolo de partido, y un estruendo absolutamente constante que hace que esta cancha sea el santuario principal de un país en el que de por sí asistir a una cancha cualquiera ya es agitado.
Acá algo de material audiovisual.
Bien, no dedicaré mucho tiempo más a un equipo que me dejó con las ganas de cantar el gol, pues nunca llegó. Dicen que es la experiencia más linda y mágica. Tras expulsar a dos del Racing, Boca no pudo encajar ni un gol y el partido terminó en un soso empate a cero. Yo estuve los 90 minutos inmiscuido en el juego y en las gentes, entre hombretones que al más puro estilo argentino (cuasi castellano, podría decirse), se la pasaron nerviosos, gritando groserías de lo más variopintas, siempre agresivos y obsesionados por el espectáculo que tenían delante...que bien podría haber sido un cristiano contra los leones! En fin, toda una experiencia y un buen fútbol que duró por los primeros 15 minutos...
domingo, 13 de noviembre de 2011
PATAGONIA NORTE: de los Andes al Atlántico
Día 20 de octubre. Dos gashegos están por aterrizar en Aeroparque en un vuelo desde Ushuaia. Empaco valijas y lo poco que poseo, y nos encontramos en casa de Eugenio. Cuando nos reunimos todo, elegimos lo imprescindible y lo prescindible para los 11 días que nos esperan. Lo embutimos todo en el baúl del auto, "un Fordfi que se la banca re bien", y la que le espera...a las 22.30 salíamos de Palermo, rumbo al oeste, dejando atrás Luján y diversos pueblos de la provincia de Buenos Aires (que es, para quien no lo sepa, más extensa que la España peninsular...) Somos un porteño de Palermo, Eugenio, dos pucelanos que vienen del sur, Alfonso y Miguel Ángel, y el Gashego trucho, Alejandro.
La verdad no paramos de hablar, y tomo el relevo de Eugenio durante la carretera/ruta del desierto, atravesando la provincia de la Pampa, efectivamente desértica. Nos turnamos el manejo y el descanso, y nos da el amanecer en mitad de la Pampa todavía, yo comienzo a dormir ahí recién. a principio de la mañana paramos en General Roca a repostar, y seguimos hacia la montaña, dejamos atrás Neuquén, y tras una parada en Junín de los Andes, nos mandamos al parque nacional Lanín, bordeando el lago Huechulaufquen. Estamos en zona mapuche.
Llegamos al final de recorrido para autos, estamos hechos mierda del largo día, pero nos da tiempo a escaparnos hasta la catarata del Saladillo.
Volcán Lanín, 3700 msnm.
Camino a Junín de los Andes.
De camino a los Andes, a través de la pampa, existen tramos de hasta 200 km de carretera rectilínea...fácil quedarse dormido, pero peor aún cuando esa recta termina y aparece un quiebre...solían dejar los autos accidentados a los costados de la carretera, para alertar de esto.
Iremos viendo que el Ford Fiesta llegó a donde nadie llega...
Acá pasamos noche, a orillas del Huechulaufquen.
Tras la que sería la más fría de nuestras noches, en una peninsulita que se adentra en el Huechulaufquen, partimos hacia San Martín de los Andes para repostar, cargar comida y comenzar la ruta de los Siete Lagos.
San Martín de los Andes, lago Lanín.
Podríamos rodad El Señor de los Anillos en más de un lugar de esta ruta. Partimos desde San Martín de los Andes hacia el sur, por una curvilínea ruta de ripio/piedras que rodea lagos, y a medida que avanzábamos íbamos encontrando más y más ceniza depositada en el agua, sobre los árboles, sobre el terreno...fue la protagonista del día. También puede apreciarse una constante nube/neblina de polvo.
Yo, si no me cebaban mate, no manejaba...
El Arroyo "Partido" se bifurca acá. lado izquierdo va para el Pacífico, el derecho desembocará en el Atlántico... esto daría lugar a una eterna discusión sobre el trazado de la frontera con Chile, que se perfiló hace más de un siglo, y que se basó en un doble criterio de Cumbres y de vertientes hidrológicas que, combinadas por el Perito Francisco Moreno, conseguiría arrancarle algunos mordiscos de terreno (y de AGUA) al país vecino (ese que es "muy finito muy finito...")
El color gris responde a la ceniza depositada.
El caso es que llegamos al lago Hermoso, tras pasar un par de lagos y buscar aquel durante unos kilómetros. Hermoso era...y frío también. Pero somos gashegos...y le ponemos huevos!
Se manda el gallego 1
se manda el galledo 2...
El gallego trucho repitío... (como canicas!!)
Proseguimos ruta, manejando entre ceniza, rumbo al próximo lago, Traful.
Aguante el Fiesta!
Algunos piquetes locales no querían que hiciéramos la ruta...fuera de joda, el panorama era bochornoso y muy triste. Producto de la ceniza volcada al ambiente por el volcán Puyehue, hasta Buenos Aires Capital Federal sintió llegar las cenizas. Pero esta zona es la más afectada del globo. Hectáreas de bosques muriendo, por el peso de la ceniza, el estrangulamiento del pavimento y sobre todo por tapar las hojas e impedir la fotosíntesis. Se veían constantemente troncos caídos, tumbados, sobre otros, y el terreno absolutamente cubierto. Casi peor aún, muchos animales, como esta vaca salvaje, que observábamos buscando desesperadamente un ramito que comer del terreno, que apenas mostraba verde... También, los lagos estaban manchados con ceniza que demora mucho en sedimentar. Por no hablar de la cantidad de polvo que teníamos que respirar.
...Y llegamos al fantástico Traful
El caso es que algunos necesitamos escaparnos a subir cumbres y descubrir terreno desconocido...y apetecible.
Dicen: más perdido que un pulpo en un garaje, como uruguayo en la montaña...o como porteño en los lagos.
Eugenio y yo alcanzamos esos apetecibles picos de piedra. La vista desde allí era espectacular, era como estar en mitad del alargado lago Traful, tragar ceniza, y admirar la espasmosa caída que sigue hacia abajo.
Desde el mirador, el autor de las fotos, Alfonso.
Había una cimita, "ahisito no más"
Puede observarse el gris/marron de la ceniza, sobre las montañas y en su reflejo.
Más ceniza.
Llegamos a uno de los últimos lagos de la ruta de los Siete. Era como caminar en la Luna...aunque más triste, pienso yo.
Irónico lo del césped...
Se nota la nube de ceniza en el color del cielo y en la poca luminosidad del ambiente.
Creerse Neil Armstrong por unos momentos, no hace mal a nadie...
Trazas de ceniza en los lagos.
El final de la ruta es Villa la Angostura, una entrada a la península de La Angostura, donde hay un precioso bosque de arrayanes, el parque nacional Los Arrayanes en la punta, que no pudimos ver. Dicen que es de los lugares más bellos de la Argentina, visto en un mapa, la omnipresencia de los lagos, de los bosques, las formas. W. Disney se inspiró en el bosque de arrayanes para el entorno de la película Bambi.
El panorama en Villa la Angostura era bastante desolador, con dos palmos de ceniza acumulada en algunos lugares, y poco que hacer, nos quedamos a las puertas de la península y el bosque (cerrados) así que nos fuimos a Bariloche al anochecer.
San Carlos de Bariloche, desde el otro lado del lago Nahuel Huapi.
Ya era cumple de Alfonso, no diré cuántos, y para cerrar el día anterior, nos bajamos unas "milas"
Al día siguiente de dormir por primera vez en una cama tras dos noches, fuimos a recorrer los alrededores de Bariloche, del Nahuel Huapi, el circuito Chico.
Ascendimos el cerro Campanario, con lindas vistas a los lagos, pero la nube de ceniza siempre presente.
Creo que fuimos los únicos que no subimos al mirador en el teleférico, sino a pata.
Continuamos visitando el hotel Llao Llao, el más lujoso y caro de Argentina, construido por el gobierno para el turismo de lujo. Se sitúa entre los lagos, frente a los montes...como era el cumple de Alfon, se copó/enrolló y nos invitó a unas cerves.
Llegó el fuerte del día, vamos a la falda del Cerro López, y convenzo (engaño) al personal para ascenderlo, obviamente, hasta el final, con nieve, sin abrigo, con zapatillas de deporte, sin agua, sin bastones, sin equipo, y con "unos sandwichitos en la mochila de la uni". En otras circunstancias fueguinas, me habrían parado, pero en ese momento podía engañar a cualquiera y que nos diera la noche en la nevada cumbre.
Ascendiendo, pronto comenzaría la nieve.
Sus merecidos descansos.
Alfonso encontró su inspiración en una piedra, y desertó al rato...
Refugio Roca Negra.
Cerro López (sólo 2070 msnm)
Por el camino reclutamos a un capo de provincia de Buenos Aires, Pablo, que recorre la Patagonia Argentina rumbo al sur, libre como huevo de camello, y se unió al equipo antes de que Fonso "arrugara".
Acá Alfon dijo "Basta! esta no es mi forma de divertirme, o algo así".
Arriba, más allá de donde comienza la nieve, se sitúa el refugio al que nos dirigimos
Y tras 30 min. de nieve, llegamos al refugio, que se veía lejísimos desde abajo.
Refugio. Cuando llegamos a él, preparé comida para los chicos, charlamos con dos vascos bien equipados que encontramos arriba, e hicimos un monumento a Alfon, a quien ya extrañábamos, pero podíamos verlo con los prismáticos durmiendo allá abajo, en mitad del monto.
Pablo y yo nos escapamos al arroyo que alimentaba el refugio de agua, a beber directamente. Estaba sólo un poco fría. El deshielo había comenzado tiempo atrás, y bajo una capa de nieve, un vacío separaba ésta de la roca, por lo que estaba ya peligroso para hundirse allá abajo, bajo la nieve. De hecho, metimos muchas patas hasta el fondo de la nieve y quedamos casi colgando.
Nos costó lo suyo bajar, más que subir.
Foto de los cinco del grupo, frente al puntiagudo cerro López.
Alguien le nota algo raro a Alfonso?
Fonso, ahí arriba te extrañamos y te lo queremos demostrar con este video.
Equipo triunfante en el cerro, preparándose para descender.
Euge demostró ser el menos abuelo de todos.
Estimado Comandante Pérez-Cuadrado de S., también quise haber subido esta cumbresita que estaba ahisito no más, pero nadie me quería acompañar. Eran las 16.00, nos daba tiempo de sobra!
Alfon, tenés unos amigos que no te los merecés! ni siquiera plantamos una bandera allá arriba!
Descendemos. De camino nos regalamos unos cuantos "culopatín".
Videos:
La caída del sol regaló unas vistas exceptionales del cerro y de los lagos.
Abajo del todo nos encontramos con Alfonso, algo ofuscado, así que hay que consolarlo con unas birritas, y la zona está llena de cervecerías y demás comercios de actividad descendiente de toda la población que en su momento inmigró acá desde Europa central, Alemania, Austria, Suiza.
Estábamos agotados, quemados, sucios, y algo más, tras unas buenas birras artesanales, pero tienen que adivinar.
De acá en adelante hay un vacío de acontecimientos que se sucedieron en las siguiente...doce horas, y que por muchas razones voy a saltarme, principalmente porque no hay fotos que lo avalen, y si la cuento toda, nadie me va a creer.
El caso es que a las 9 am del día siguiente, apenas podíamos movernos, y aún así arrancamos a proseguir nuestra ruta hacia el sur. Dejaríamos Bariloche y de camino a El Bolsón, visitaríamos el PN Nahuel Huapi, con su Ventisquero Negro, su Cerro Tronador, sus cataratas. Y más lagos, por qué no!
Conseguí que el gallego 2 alcanzara la categoría de argentino trucho, lo aficcioné al segundo día al mate, y se inspiró a conducir mientras le cebaban.
Obviaremos el momento boludo en que me tropecé y me empapé entero.
Medias "secándosé" en el techo del auto.
Mientras unos manejan, otros hacen fotos traicioneras, comprometidas. Pasamos mucho más tiempo en ese auto que durmiendo fuera de él durante todo el viaje.
Nos acercamos al cerro Tronador, así se llama por el estruendo que produce, cual glaciar, al dejar caer témapanos de nieve sobre el valle que encierra bajo él.
Su vecino es el Ventisquero Negro. Glaciar en retroceso, con la curiosidad de estar cubierto constantemente de tierra, que le da ese color negro.
Pueden apreciarse los témpanos de hielo con tierra, descongelándose en el agua.
Cerro Tronador. En pleno deshielo.
Asoma una cascadita que llaman Cascada del Diablo, mientras que a la de Iguazú la llaman Garganta del Diablo también. El nombre de la primera, por tanto, no me cierra.
Avanza la tarde mientras seguimos manejando entre lagos hasta unas lejanas cataratas que merecieron la pena. La tarde se quedó hermosa.
Aquella noche seguimos manejando hasta el Bolsón, de camino nos paró la gendarmería, y dado que nuestro compañero Pepito Grillo (estaba afónico y sonaba como si fuera nuestra conciencia jaja) era quien manejaba, cuando los agentes lo interrogaron no pudieron evitar reírse un rato de nosotros, pasando a hacernos preguntas personales entre risa y risa, pidiéndole que por favor "hablara un poco más" para cagarse más de risa.
Llegamos a El Bolsón de noche. Este es un lugar peculiar. En su momento, surgió como un asentamiento hippie de gente de los continentes americano y europeo, y está situado en un valle rodeado de un sinfín de rutas, cascadas, bosques, picos, montañas, lagos, parques naturales...es una joya natural más. Hoy en día es zona desnuclearizada y capital ecológica de la zona. Está repleto de vendedores de artesanía, centros culturales, mucha vida juvenil y no tan juvenil que trata de llevar una vida más cercana a la naturaleza. Como todo, en los últimos años, viene comercializándose "la onda hippie". El pueblo es muy agradable, aislado de muchas cosas accesorias, aunque ya ha crecido. Muchos mochileros se retiran ahí a descansar y a encontrarse con la naturaleza y formarse arte y cultura. Nosotros le dimos prioridad a relajarnos por los alrededores de la ciudad. En esta época, había pocos viajeros recorriéndolo.
Qué pasa!? los hippies también utilizan folletos para promocionar comercios o atractivos naturales!
Aquel día en El Bolsón, tuvimos que elegir una cosa, y resultó ser pasarlo en el lago Epuyen. Ascendimos a él en coche por una carretera empinada de ripio. Cargados de carne, carbón y cerveza, alcanzamos el vacío camping y organizamos uno de los mejores asados jamás conocidos.
Aquel día en El Bolsón, tuvimos que elegir una cosa, y resultó ser pasarlo en el lago Epuyen. Ascendimos a él en coche por una carretera empinada de ripio. Cargados de carne, carbón y cerveza, alcanzamos el vacío camping y organizamos uno de los mejores asados jamás conocidos.
Pudimos relajarnos durante horas a orillas de lago, entre Quilmes, choripanes, tapa de nalga, morcilla, música, baño, sol, siestecita...el silencio era absoluto. Desde los lagos se divisavan las cumbres de los cerros que rodean el valle del lago, el agua a unos 12ºC.
Finalizado un día de relax extremo, llegó el atardecer y nosotros con él a un mirador al otro lado de El Bolsón, en un espeluznante acantilado que daba a un río, montes y nevados.
(este "momento pika" casi superó al del glaciar Perito Moreno)
Terminamos aquel día tomando mate en el parque urbano con el lago más feo de la región, reencontrándonos con Pablo nuestro compañero de Las Heras, y poniéndonos al día de lo que sólo en 48 horas había sucedido.
Al día siguiente nos fuimos de aquel hostel de argentinos cancheros/flipados y turistas europeas, y llegamos por la mañana al parque nacional Los Alerces, de camino a Esquel, que más o menos delimita el comienzo de la patagonia sur y final de la zona norte. Tras esto, no dormiríamos en cama hasta Buenos Aires (y ni en Capital, verdad Euge? lindo y cómodo, el piso de tu casa...)
El alerce es el ser vivo más antiguo de América, y el tercero del mundo. Puede vivir hasta 3 milenios, y en el parque existe un ejemplar de 2.600 años de vida...vivo! Esta joya de parque nacional tiene una zona de reserva natural estricta, inaccesible, todo está repleto de alerces, arrayanes, y otras muchas especies vegetales, y la verdad que mezclado con más y más lagos que lo discurren, resultó de los paisajes más bellos que llegamos a ver.
Terminamos aquel día tomando mate en el parque urbano con el lago más feo de la región, reencontrándonos con Pablo nuestro compañero de Las Heras, y poniéndonos al día de lo que sólo en 48 horas había sucedido.
Al día siguiente nos fuimos de aquel hostel de argentinos cancheros/flipados y turistas europeas, y llegamos por la mañana al parque nacional Los Alerces, de camino a Esquel, que más o menos delimita el comienzo de la patagonia sur y final de la zona norte. Tras esto, no dormiríamos en cama hasta Buenos Aires (y ni en Capital, verdad Euge? lindo y cómodo, el piso de tu casa...)
El alerce es el ser vivo más antiguo de América, y el tercero del mundo. Puede vivir hasta 3 milenios, y en el parque existe un ejemplar de 2.600 años de vida...vivo! Esta joya de parque nacional tiene una zona de reserva natural estricta, inaccesible, todo está repleto de alerces, arrayanes, y otras muchas especies vegetales, y la verdad que mezclado con más y más lagos que lo discurren, resultó de los paisajes más bellos que llegamos a ver.
Esto son arrayanes, se diferencian claramente por una finísima capa de polvorienta piel rojiza, removible con un dedo.
Como puede observarse, parecía que íbamos de Lyon a Tánger, vía Algeciras...o de Buenos Aires a Tupiza, vía Villazón, según se quiera. Que no falte lugar para la pelota! Aquel día nos dio un agradable momento de patear.
Cada lago se merece su correspondiente chapuzón, en las circunstancias que sean...los hasta ahí 3000 km recorridos eran suficiente excusa de confianza.
Lago Verde.
El maravilloso lago Futalaufquen. Tiene forma de "L", alargado con un codo. Desde el codo se observan las dos mitades, la primera, hacia el noroeste, con la zona glaciar al fondo. La segunda, hacia el sur, en cuyo extremo dormimos aquella noche.
Nos detenemos en un camping, siempre vacío por estar fuera de temporada. En este momento del viaje, mi sensación de desconexión de la ciudad y el día a día es máxima. Celulares apagados, no hay señal, no internet, nada. Los paisajes, los 4 amigos, el agua, los recuerdos y uno mismo.
En el extremo sur del Futalaufquen rematamos una agradabilísima tarde y por supuesto nos bañamos.
Entrada la noche, y finalizada la velada y la hoguera, descubrimos que hacía 10ºC por lo que Euge y yo nos mandamos a la orilla del lago a dormir. Acá amanecimos. Lo malo fue que aquella noche se levantó otra macronube de polvo, que se aprecia en esta foto del amanecer. Ese día los periódicos anunciaban esa nube de ceniza que había salido del Puyehue, se había posado sobre el terreno y se había vuelto a levantar aquella madrugada. También se levantó la alerta por erupción del Hudson.
El bulto azul todavía duerme en su saco, la foto tomada por Euge.
Partimos del parque nacional los Alerces, y nos dirigimos a Trevelin, un lindo pueblito antes de Esquel, a repostar. Esta zona y la costa atlántica, en estas latitudes, está llena de localidades que fueron asentamientos galeses inicialmente.
En Esquel visitamos el famoso Trochita, un ferrocarril de 100 años de antigüedad, diseñado para atravesar la Patagonia, de las vías más estrechas del mundo, 70 cm de ancho. Hoy en día sólo funciona para turistas, aunque hasta hace poco era utilizado por los habitantes de la zona. Lleva a el Maitén, cerca de El Bolsón, y alcanza un máximo de 75 km/h en recta descendiente. Funciona a tracción por máquina de vapor y es toda una reliquia de vagones de primera y segunda clase, de ganado, y la máquina de vapor es otra joya aún más valiosa.
Tras esa breve visita, ponemos rumbo al este, dejamos los Andes y nos adentramos en la insólita, abismal y casi desértica Patagonia. Agarramos la ruta 25 que atraviesa durante unos 700 km el centro de la Patagonia, con el interés de la Ruta de los Altares a mitad de camino, una serie de acantilados que discurren por unos pocos kilómetros junto a la ruta.
Al final de la tarde, arribamos a Trelew, también de origen galés. Hacemos una parada en el museo paleontlógico, que muestra la riqueza de dinosaurios que habitaron la Patagonia y que nada tiene que envidiar a los que habitaron en Norteamérica o Euroasia.
Tomamos la decisión de meterle pila hasta la medianoche y manejar rumbo al sur hasta Camarones, en la costa, un pueblito en el que no había NADA de interés, cerca de donde "nace el viento". A la mañana siguiente visitamos Cabo Dos Bahías, con una pingüinera poco turística y donde la cercanía con el pingüino es mayor. Lobos marinos, pingüinos, guanacos, y unos "pajarracus cabronicus" que se dedicaban a morfarse los huevos de los pingus, que para dos que ponen, se los quieren comer.
(andanará el pingüino, leches)
Había nidos de pingüino hasta bajo la pasarela. Durante esta época vienen a reproducirse e incubar, los polluelos estaban por nacer.
Pajarracus Cabronicus en acción.
El Ford Fiesta de Euge contaba ya unos 4000 km sin darnos cuenta, y aquel día sí que llegó al fin del mundo...
Esta zona de la mitad de la costa atlántica de Argentina es todo un icono para la migración de las especies animales, en primavera y verano dependiendo dela especie, y cuyo colofón final es la Reserva Faunística Península de Valdés, que visitamos al final del viaje.
El Cabo Dos Bahías deja dos pronunciadas bahías, una a cada lado de él mismo.
Destrozando el mapa de carreteras, más que mirándolo.
Seguimos hacia el norte hasta Punta Tombo, otra reserva de pingüinos, más turística, por ser la mayor del mundo de pingüinos de Magallanes, la cual cuenta con medio millón de ejemplares en su colonia.
A nosotros, estos bichos tán simpáticos (a media larga distancia, eso sí) nos recordaban a un hombre caminando con los pantalones a los tobillos, con un gran realismo...
La calandria, ave poética, cuyo canto merece todos esos versos.
Aquella noche nos escapamos al anochecer hasta Puerto Madryn, antesala de la península de Valdés, y alcanzamos a medianoche la península, al final de su pronunciadísimo istmo, y acampamos (simpa incluído) en campin municipal de Punta Delgada. Dicen que un mes antes se escuchan los gritos de las ballenas que provienen de la bahía a la que da el camping, cuando los mamíferos quieren fornicar tras tantos miles de kilómetros de viaje. Nosotros no escuchamos un carajo. Pero el lugar era muy lindo, olía a mar, a diversidad animal por decirlo de alguna manera, y el silencio sólo se rompía por las olas del mar, y por algún argentino escandaloso.
Amanece en Península de Valdés, sobre Golfo Nuevo.
Bien, la última jornada del viaje comenzó con el mítico paseo en barco para observar a la ballena franca austral bien de cerca. Tras el invierno, que lo pasa en el norte de Brasil, hace parada para reproducirse o parir, en el mes de septiembre, y en octubre están las madres con sus ballenatos, para alimentarse al comienzo de su vida. En verano marcharán a la Antártida.
El paseo en barco fue muy impresionante, el capitán visualiza ballenas (a pesar de estar, para mí, más perdido que uruguayo en la montaña) y se acerca a ellas. Está prohibido perseguirlas y han de apagar motores a 100 metros de ellas. Las ballenas son muy mansas, y se acercan a los barcos.
Muchas veces se encuentra al ballenato en la superficie, pues éste tiene poca capacidad de buceo (o es más pajero) y la madre está buceando en busca de comida. Al rato, aparece la madre, hasta ese momento, el ballenato juega y la llama.
Las callosidades blancas son crustáceos que se adhieren a la piel de la ballena.
Aquel día, tuvimos la suerte de ver saltar a una. Nada que ver con el salto de un delfín! Es un salto elevado, no saca todo el cuerpo del agua, y la cantidad de líquido que mueve es inmensa. Resulta todo un estruendo.
Boca abierta, algo también poco frecuente.
Bajan la panza y la parte media del cuerpo para que las gaviotas (unos pajarracos tan inteligentes como cabrones) no les produzcan graves heridas en la piel al comerse sus parásitos cutáneos.
(...sin más razón/...cuando volverá) Manu Chao está tocando en Argentina durante el mes de noviembre. A finales podremos verlo en Buenos Aires (ya tenemos entrada!, gracias Anita!!!)
Tras aquello, nos dedicamos a recorrer la península en su perímetro. De mirador en mirador, pingüinos, lobos de mar, elefantes de mar, (no era temporada de orcas)...
Tras un largo recorrido, paramos a media tarde en el mirador de ballenas. Para mí un lugar increíble, donde pegaba el sol sobre las bahías y los acantilados, y se veían a lo lejos ballenas salir a la superficie del mar.
Estos acantilados estaban hechos naturalmente de pedazos de conchas y crustáceos secos, aglomerados en tierra.
Para mí, este lugar fue especial, penúltima atracción del viaje.
Aquel Sol pegaba cálido, el viendo corría, entraba siempre desde el sureste, ballenas sigilosamente emergían a lo lejor, y se veía el otro extremo del istmo, continente, y la brisa marina ponía el resto del entorno a relajadas conversaciones y relajados silencios.
Como colofón final, y como corolario para Anita, Almudena, Pablo piloto, Potty, y demás soñadores (y premio para los que hayan llegado hasta aquí)
Saliendo por el lado norte del istmo de la península de Valdés, se puede divisar la Isla de los Pájaros. Según cuentan, Antoine de Saint-Exupéry se inspiró en su forma para crear aquel sombrero, o mejor, aquella boa constríctor que se había tragado a un elefante. El escritor y piloto francés escribió Le Petit Prince (El Principito) en su departamento de Manhattan, en 1941. Huído de los campos de concentración europeos, el piloto y escritor francés tenía 40 años y había pasado los 20 anteriores volando por el desierto del Sahara, los Pirineos, Egipto y la Patagonia. En este último lugar, fue director de Aeroposta Argentina desde el año 29 al 31. Entre las páginas de El principito y el Asteroide B612 se esconden imágenes de la Patagonia que quedaron grabadas en la mente del francés mientras sobrevolaba inhóspitos paisajes con incesantes vientos. Los volcanes perfectamente cónicos del asteroide deben su forma a los que sobrevoló de camino a Punta Arenas, en la Patagonia chilena, frente a Tierra del Fuego. Las ilustraciones muestran al Principito sobre las cumbres de las montañas del Fitz Roy o Chaltén (uno de los picos vecinos a El Chaltén lleva su nombre). Probablemente, haber conocido a las dos jóvenes hijas de un emigrante francés después de un aterrizaje forzoso en Concordia, cerca de Buenos Aires, le ayudó a crear el personaje del príncipe.
Saint-Exupéry no vio la importancia y el éxito de su libro. En 1944, tras la primera edición, desapareció durante un vuelo que debía llevarle junto a las tropas francesas en el exilio en Argel. Sus años en la Patagonia aparecen también en dos de sus novelas, "Vuelo nocturno" y "Tierra de Hombres".
Bien, tras aquella parada, el sol se puso. Saliendo de la península, decidimos enfilar los 1300 km que nos separaban de Buenos Aires, y manejar toda la noche, casi siempre bordeando la costa atlántica, hasta llegar a la inmensa provincia de Buenos Aires, de nuevo, donde amaneció una terrible niebla y con las últimas arribamos al porteño barrio de Palermo. El cuentakilómetros marcaba 5.850 km recorridos desde que salimos 11 días atrás. Culminaba así un viaje que teníamos pendiente de hacía tiempo.
El agotamiento físico se compensó con asados y con la satisfacción de haber vislumbrado algunos de los paisaje más bellos posibles, más aún de lo esperado; y sobre todo se compensó con un gran descanso mental. Al día siguiente armaríamos asadito y un paseo turístico por Buenos Aires, comprimido en un día.
Ministerio de Asuntos Sociales, a 3 cuadras de mi casa, en medio de Lima y 9 de julio. Hace unos meses le pusieron esas luces con la forma de Evita Perón.
Avenida de Mayo: el imponente y altísimo Palacio Barolo, en mitad de la ciudad.
CONGRESO: El Pensador de Rodin (réplica) y el Pensador de Buenos Aires (original)
Definitivamente, Buenos Aires, al igual que Madrid o Barcelona, es una ciudad para vivir más que para ver o visitar.
Regresar a Capital Federal tras varios días de "exilio" fue, esta vez sí, como volver a casa. Acaso similar, sólo similar, a retornar a Valladolid, Madrid, Lima o Tindouf.
El agotamiento físico se compensó con asados y con la satisfacción de haber vislumbrado algunos de los paisaje más bellos posibles, más aún de lo esperado; y sobre todo se compensó con un gran descanso mental. Al día siguiente armaríamos asadito y un paseo turístico por Buenos Aires, comprimido en un día.
Ministerio de Asuntos Sociales, a 3 cuadras de mi casa, en medio de Lima y 9 de julio. Hace unos meses le pusieron esas luces con la forma de Evita Perón.
Avenida de Mayo: el imponente y altísimo Palacio Barolo, en mitad de la ciudad.
Definitivamente, Buenos Aires, al igual que Madrid o Barcelona, es una ciudad para vivir más que para ver o visitar.
Regresar a Capital Federal tras varios días de "exilio" fue, esta vez sí, como volver a casa. Acaso similar, sólo similar, a retornar a Valladolid, Madrid, Lima o Tindouf.
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