jueves, 14 de julio de 2011

El camino hacia Ítaca 1

Escribiendo apresurado, trato de reportar la intensidad y la emoción de los últimos días para compartirla.
Hay tres formas de viajar: solo, acompañaro, o solo a la espera de un ansiado encuentro.
Dejo Buenos Aires la mañana del 7, 40 horas me separan de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, via el espectacular norte argentino.
Uno pone el modo "viajero" ON y se traga lo que haga falta para conseguir lo que se propuso.
Ciertas habilidades me han ayudado a recorrer más de 3300 km. hasta esta mi Ítaca 1, Potosí, donde nos encontramos todos reunidos, finalmente.
Pero hasta Ítaca he podido atravesar las montañas cruceñas, en ruta por la provincia de Vallegrande, divisar las cordilleras ya de los departamentos de Chuquisaca y Cochabamba, aprender de la historia de Bolivia, investigar cual historiador los hechos del 67, y el final - o la pausa - de la geste del comandante Guevara en La Higuera, ponérseme los pelos de punta en la quebrada del Churo, también en Vallegrande; partir hacia Cochabamba, asimilando el autobús como mi nueva cama, recorrer toooda Cochabamba a pie, superarse, penetrar en esta sociedad cochabambina hasta niveles nada sospechados por mí, y emprender por fin el tramo final hasta la histórica ciudad de Potosí, vía Oruro, atravesando esta franja de altiplano con una luna llena que no deja dormir y obliga a admirar los abismos del paisaje, tan iluminados.
Tragarse los 4000 msnm, y pasear todo un día a la espera de la llegada de amigos de verdad que empendieron otro (merecido) viaje hasta hacer confluir nuestros caminos, aunque sólo sea por unos días, en este mundo que es redondo y obliga al reencuentro.
Mi inmersión en la sociedad boliviana, la incursión a las minas del Cerro Rico de Potosí, los trayectos por las montañas del Ñancahuazú y las eternas horas en autobús, son relatos que me guardo para la próxima comunicación.

Sean felices

miércoles, 6 de julio de 2011

PARTIENDO

Parto.
Me sumerjo de vuelta en nuestra querida y mayúscula América.
Buenos Aires te veo luego.


Estén atentos.

viernes, 1 de julio de 2011

Cuadernos de capital (1)

Mirando hacia atrás, el tiempo alardea de su fugacidad, y cuatro meses y medio han pasado ya.
La nueva vida urbana, con todas sus consecuencias, fluía día a día y apresuradamente, por imposición tanto propia como externa, y cada día descubría nuevas cosas, nuevos rincones, costumbres, trucos, calles, rutas, nombres, tiendas, vistas, peligros, museos, bailes, músicas, comidas, y sobre todo el quehacer, el sentir y el vivir de las gentes del lugar y de los que no más pasan por acá "de paseo".

Por graficar, relataré algunas vivencias y anécdotas relatables, apoyándome en fotos algunas veces, así podrán conocer más cómo es todo acá y cómo se vive.

Tigre. Pleno y cálido otoño. Agarramos Marcelo y yo y un par de amigos y nos vamos por la mañana al delta del río Paraná, antes de dejar de ser tal y pasar a ser río de la Plata. Hay que remontar la costa norte desde Bs As, salir de la ciudad, y uno encuentra una de las costaneras más agradables, turísticas y transitables. Lleno de parrillas y paseantes, existía la opción de recorrer este anchísimo río con una barquita entre las islas del delta. Se observa mejor en un mapa la inmensidad del lugar, así que como no daba para un helicóptero, nos limitamos a pasear y disfrutar de ese abril que todavía perdonaba y se mostraba cálido...qué tiempo aquellos, ahora las noches rozan los cero grados...
La costanera (ribera) contiene algunos edificios llamativos, como el museo de arte, de estilo francés siglo XIX, y otros museos militares e históricos.





Plaza San Martín y Retiro. Esta plaza, situada en pleno microcentro, abierta hacia el fin de la ciudad y amplísima, ideal para pasear (de día, eso sí...), está flanqueada por el microcentro (zona bursátil, empresarial, etc. bastante detestable y nada linda para caminar), por la Cancillería (Ministerio asusntos exteriores), por las estaciones de Retiro, Sarmiento, San Martín y Belgrano, por la Torre de los ingleses y su parque, y por la llegada desde el sur de Eduardo Madero y todo ese salvaje desfiladero de camiones que todos los días he de atravesar para alcanzar la dichosa universidad.


Al fondo, el que fue, antes de la fundación de Puerto Madero, el edificio más grande de la ciudad.


Este monumento midió el tiempo desde mediados del siglo XX en Buenos Aires. Gentileza de Gran Bretaña, tras toda una época de roces e invasiones. Tiene la precisión de la Puerta del Sol. Hoy en día, consumado pero no curado el conflicto de las Malvinas, ya no se reconoce este regalo explícitamente, y pasa a llamarse la torre de los ingleses, así, con minúsculas.



Tanos y chinos. Es conocido por todos la masiva inmigración de italianos durante el siglo XIX a la ciudad de Buenos Aires y a Nueva York, en paralelo con media Galicia. Bien diferentes eran las formas de llegar de los llamados "tanos" de la de los españoles...el famoso barrio de La Boca es buena muestra de ello. Las condiciones eran duras y completamente asociadas a la pobreza para los tanos. Hoy en día perduran casas de madera y endebles, pintadas de colores pero probablemente nada lujosas. El español fue invasor, colonizador, virrey, saqueador, comerciante, nobleza y burguesía durante la edad moderna; tras la independencia, el español siguió viniendo como señor cuando le hizo falta y le fue posible. Durante las guerras civil española y mundiales, el español y el tano llegaban huyendo y con familias. Pero el español siguió en muchos casos llegando en una posición muy acomodada, aunque muchas otras veces el español organizó el activismo social y político desde aquí durante la dictadura española. Basta recorrer asociaciones, preguntar la ascendencia de cualquiera por la calle, o leer un tanto, para darse cuenta de qué está hecha la sangre porteña: pasan lista en clase y antes de llegar al último, que soy yo, suenan decenas de apellidos italianos, vascos, castellanos, otros muchos "gatos", gallegos, navarros, etc.

Por suerte, conozco durante los últimos meses a un grupillo copado de "tanos" con los que me marco diferentes experiencias: un viaje a posadas, mucho teatro, exposiciones, unas cuantas "jodas", tragos y paseos. Este día fuimos al barrio chino, allá por Belgrano, a almorzar. Llegamos a las 17hs...pero siempre hay algo abierto.




En honor a una da las profesiones con más responsabilidad y poder en el mundo actual: la de contar historias. Municipalidad de Rosario.


Como si del día nacional se tratara, sueltan por la tele sus 3 minutos de himno nacional con esta imagen estática. La televisión pública de aquí, es lo que tiene. No comments.


El motor...ais...el motor. Tanto dolor de huevos nos trajo, tantas mañanas madrugando para mancharse las manos y la ropa, atravesar la ciudad corriendo casi a la par que vistiéndose y desayunando, hacer chapuzas 3 horas a la semana o más: desmontar un motor VolksWagen Dodge 1800 y volverlo a montar. ¿Aprender? Sí, mucho. He aquí algunas imágenes del proceso.

(Nombre sugerente del aceite más vendido en la Argentina)