lunes, 21 de marzo de 2011

Más San Telmo

Y bueno la semana sigue repleta de agujetas y en vida buho. Siempre alguna mañana se echa saliendo a comprar algo que te va faltando, los gastos son mayores ahora pero no por mucho tiempo. Hay que ahorrar pues demasiados planes futuros me van abriendo el apetito. Decido salir a clase algo antes para no-atajar por San Telmo a medio día y así llegar a clase a tiempo. Llegaré tarde fijo, pero el profesor llegará algo más tarde que yo, así que "no hay drama, chavón". Y sí, recorro Chile y la frontera norte de San Telmo hasta cruzarme con Defensa y encontrarme con una pequeña Ítaca para mí. (pienso en las tiras regaladas y devoradas durante infancia, adolescencia y juvenud, o como se quiera llamar, y en las inéditas recibidas para paliar los efectos hospitalarios).


Resulta que unos portales más allá de este banquito, en el 371 de Chile, vive Mafalda, por lo que imagino que sus papás le habrán dejado salir a jugar con sus amiguitos, visto el maravilloso día de verano que hace. Total, son los años 60 y en Buenos Aires se puede respirar seguridad en este barrio de, digamos, clase media. Ahora está esperándolos sentada, calculo que reflexionando sobre otro argumento contestatario como tantos otros. En breve vendrá Felipe y se irán a comprar unos dulces al almacén de don Manolo, donde recogerán a Manolito e irán al parque a jugar a los indios y vaqueros, propuesta eterna de Miguelito y vía de escape para la constante "fiaca" de Felipito. En la esquina de la siguiente cuadra se cruzarán con Susanita, que lleva en brazos un muñeco bebé en un intento de entrenarse para algún día ser mamá de muchos hijitos que, por supuesto, se los proporcionará un ejecutivo con canas. Mafalda les hará algún chiste de los desastres jardineros de su papá y suspirará por la espera del último fascículo de su familia, el sublime y mi preferido Guille, que revolucionará San Telmo y las tiras de los diarios con costumbres tan variopintas como peinarse con las cortinas para evitar pincharse las ideas con un peine, o esperar a que llegue su mamá a casa para llorar por haberse pegado un trastazo intentando alcanzar un prohibido vaso de cristal sobre la mesa alta.
Mafalda sonríe porque parece ser que es la mejor manera de que le inmortalicen a uno, aunque no siempre la vida resulta ser sonriente para una persona que reacciona ante las injusticias y da vueltas a su cabeza para encontrar una solución a los problemas - o locuras- de esta nada cuerda humanidad. Porque para sonreír, a ella y a mí siempre nos quedarán los Beatles...

 Un portal cualquiera
(viste, Ion, qué importante es mi "legado" :P )

Esa misma noche regreso a la casa, donde los franceses han preparado unos crepes y chocolate fundido. Devoro un par incluso añadiéndole al percal dulce de leche y pienso que después voy a explotar, pero no, y después ceno jaja. Salimos todos juntos para San Telmo donde nuestros compañeros de casa y mis anteriormente conocidos del subte tocan esta noche. Casualidad de las casualidades, enfrente del banquito de Mafalda. Pasamos la velada hasta las 2 con el bar Gitano's para nosotros y estos dos tipos que prometen tocándonos clásicos setenteros, sobre todo Beatles, y también, Beach Boys, Rolling Stones, Pink Floyd, etc. Agradabilísima velada, digo, entre cervezas y risas y conociendo a gente argentina muy pero que muy interesante. Cerramos con una merienda nocturna de pizzas y regresamos juntos al barrio de al lado, nuestro hogar, al otro lado de las 9 de julio. Por supuesto, al llegar a casa nos extendemos hasta más entrada la madrugada entre guitarras y conversaciones sobre la argentina y el mal llamado viejo continente (Europa, no el actual Carrefour).

Y parece que este barrio tiene un imán. Dos días después acabo allí de vuelta. Resulta que St. Patrick se celebra mucho en BsAs, y propongo salir a festejar a mi grupo de guiris de la uni. Me arrepentiría de ello toda la noche. Lo de siempre, buena onda, blablabla, pero a un catetismo acérrimo y no decreciente ni autocorregido se le suma que la zona de oro para celebrar San Patricio está colapsada y cobran por entrar...a un Irish pub!!!!! 50 pesitos nada menos, a veces 80. "Que se vayan al pedo". Tras 2 horas deambulando (y yo maldiciéndome a mí mismo) y no entrar en ningún lado más que en un puto McDonald's (me arrepentiré de publicar esto...) les da por ir a un jodido boliche en Santa Fe, una de las calles principales de Palermo. Dale, a viajar. Otro reducto europeo que parece embelesar a mis guiris (sí, ya se han quedado con este nombre...). De camino me cuentan unos cuantos que ya les han robado en las 3 semanas que llevamos aquí. Juro que los escucho y mientras trato de comentar de forma constructiva la mala jugada que les hicieron, pienso para mis adentro..."NORMAL que te hayan robado, pelotudo...". La explicación es que sus formas de cuidarse, evitar y prevenir conflictos en la calle, no son muy ávidas, no sé si se me entiende. Vamos, que parece que llevan un cartel en la frente con "pídeme lo que quieras que te lo doy" ("total, me sobra..."). Qué malo que soy, jeje. No, no todo es así. Nos divertimos un rato en el boliche y se hace tarde así que hago una bomba de humo del carajo (me escapo, para que me entiendan las abuelas) pero de camino a tomar el colectivo a Santa Fe (mamá, hay colectivos 24 horas, non ti preocupare) me llama el compi de piso que está por San Telmo, que además de querer que me una a ellos en un Irish pub copado (=guay, bueno, guapo), quiere verme porque no tiene llaves el muy desastre. Así que cambio de pub y ahí acabo, en un bar mucho más agradable y tranquilo que el que había en Microcentro, volviendo a conocer a muchísima gente, reencontrándome con otras personas ya conocidas y descubriendo que en mi casa viven más personas de las que pensaba. Otra vez se nos va la hora de las manos.

Y el último episodio San Telmo de la semana fue hoy domingo. Un sencillo y espontáneo paseo por el distrito con Sonia mi compañera de piso y su amiga, ambas italianas. El chavón misionero (de Misiones) de mi casa, con el que quedamos nos deja tirados, parece que eso es frecuente en él, así que a nuestra bola nos recorremos el barrio, que tiene "otra onda" lo domingo. Plaza Dorrego llena de gente en una milonga, bailando tango, cuerpos anónimos, amateurs o profesionales que atraen a curiosos como nosotros (ojalá algún día podemos meternos allí) y muchísimos cafés, restaurantes y pubs con terrazas desplegadas por las calles en esta tarde/noche agradabilísima de un verano que pronto perecerá por unos meses. Oímos percusión al otro lado de la plaza, en Defensa, y vamos a ver. Vale, parece que sin quererlo nos hemos sumado a una agrupación de percusión que parecen una marcha. Nos ponemos detrás y a nuestro alrededor mucha gente bailando. Avanzamos por el barrio varias cuadras y nos percatamos de la espontaneidad de estos actos. Nos cruzamos con otras dos marchas de bandas de percusión análogas, y el efecto de que ambas bandas, de unos 15 componentes cada una, se crucen, es curiosísimo, tienen que esquivarse físicamente a lo ancho de una misma calle o un mismo cruce, pero sus sonidos se mezclan y cada uno sigue con su ritmo. Hemos llegado al límite de este barrio sin darnos cuenta!




Y bueno, nos toca regresar a la plaza porque nos queda algo de apetito de tango. De vuelta uno se encuentra muchísimos carteles y mensajes políticos y sociales. Cualquier muro es un canal de comunicación. Pero de los más originales son estas losas en el borde de una acera, frente a una casa que no sabemos qué relación tiene con las víctimas.






 Hechos que siguen sorprendiendo, a mí más entre las italianas, por provenir de un estado en que la denuncia por los desaparecidos está tan mal vista. Claro retraso, vergüenza ajena. Aquí un país en el que acaban de procesar a Videla y se está investigando sobre el pasado propio, lavando los platos sucios en casa propia, pero lavándolos. Nada que ver con la civilizadísima España. No hacen falta más ejemplo, porque cualquiera de ellos tienen mucho que enseñar a la gestión ibérica.

Así que la noche estaba increíble, con esta luna casi llena y supuestamente enorme. Tampoco es para tanto che. La excentricidad de la órbita selenita es muy reducida y por tanto la diferencia entre el perigeo y apogeo de la Luna no supera los 50.000 km. ¿Que da la casualidad de que además de estar en su perigeo, hace 20 años que no estaba llena, simultáneamente? Bueno, más especial es que está iluminándonos a nosotros en nuestros andares por Buenos Aires. Aquí un ejemplo.


Así que les dejo con una imágenes un tanto guiris pero que las saqué por ustedes para que imaginaran mejor el fenómeno del tango en la calle. Su encanto tiene, claro que sí. Pero tienen que verlo y escucharlo con sus propios sentidos.





Ah, y una underground story #12 para los fenómenos que me soporten hasta el final del post.
Resulta que en el Microcentro, digamos la zona de bancos, oficinas, etc., y transversalmente a Avda. Corrientes, se encuentran dos calles a paralelas y las separa una sola cuadra, y que distan no muchas cuadras más del río y de Puerto Madero. Son las calles Defensa y Reconquista. La primera está hacia el oeste, y la segunda hacia el río. En no sé qué momento del siglo XIX (lo argentinos no lo saben tampoco, así que no me acompleja  no haberlo descubierto...es muy tarde por hoy) los ingleses ya tenían la adicción de invadir Argentina. Estuvieron aquí, en el que fue el Puerto del Buen Aire. La población autóctona tuvo su línea de defensa en esta calle homóloga. Los ingleses llegaron hasta la calle Reconquista. La zona de cruce de fuegos, se imaginan, no era ni de una cuadra de extensión. Una vez solucionado el percal y con los British GONE HOME (nunca del todo), los argentinos reconquistaron esta zona, que hoy en día tiene esta calle, de nombre también homólogo. Son tremendos, estos tipos.

martes, 15 de marzo de 2011

Días de fútbol

Mejor no entrar en detalles acerca de la noche del sábado.
Una reunión de amigos en casa de una chica de la uni que nos invitó, y que degeneró en una sesión de electrónica a tope en la azotea, un lugar espectacular en un 10º piso en medio de Palermo. Hacia el río, no había edificio más alto que el nuestro, y la vista nocturna era memorable: el resto de Palermo, los astilleros, las calles medio iluminadas y in cielo clarísimo porque el fortísimo viento se llevaba a las nubes y casi a nosotros. El tiempo ha cambiado de golpe y el verano parece que nos despidió del todo...fue bonito mientras duró, pero sofocante. No me quiero imaginar diciembre y enero.

El caso es que a los vecinos no les hacía disfrutar de la misma manera tanto musicote en mitad de la madrugada, y alguien decidió cortarle la luz toda la noche a una casa de 5 pisos entera para remediarlo. Así que nos fuimos al pedo, como dicen aquí, y deambulamos indecisos por un poco sorprendente Palermo Holywood nocturno, boliches y bares caros que no me cuentan nada nuevo. Como todos los grupos grandes, terminamos divididos y un grupo de pibes acabamos en otra zona de bares pegada a la del jueves pasado pero en una discoteca de rock, funky, "ochentoso" que lo llaman aca, etc. Recuerdo al etílico del gabacho cómo le bailaban el corro de la patata 5 minas en mitad de la pista de baile, mientras él, con sus 2 metros, en el centro del corro, no podía ni abrir los ojos y se esforzaba por aparentar que bailaba. Siento no haberlo grabado... Por ahora me lo estoy pasando mejor con varones argentinos que con cualquier otra clase de especie.

El caso es que llega el amanecer y con el nuevo día me avisan de mi antigua ubicación: - Gallego, vení a hacernos una tortilla española! - Daaale (por qué habré hecho aquella primera, que encima me quedó bien...?) Llego a casa de Marcelo y está toda la panda del moco, madre mía! La que me han liado. OK, vamos a comprar papas, huevos, cebollas, aceite, cervezas...Uno de los individuos para los que voy a cocinar comienza a joder (=bromear) a la china del mercado, que entiende cero castellano español y menos esta jerga de barrio profundo porteño. - "Viste, bocha, mi amigo es experto gallego en papas y va a cocinar la mejor tortilla del país. Miralo cómo agarra las mejores papas, él sabe muuucho." La tipa no sabe si la va a degollar al toque o si le va a poner una pipa en la cabeza. Este hijo de puta impone mucho hasta que te haces amigos suyo. Le saco una cabeza, 15 kilos y 3 años. Él ha sido padre hace dos días y mejor no hablar más de su pasado. Pero su voz agresiva acojona a cualquiera. - "¿Me das un chicle chinita? ¿Cóoomo que no, bocha? Viste que los peronistas somos hermanos, tenemos que ayudarnos - se golpea el pecho con el puño mientras asiente con agresividad - Tenemos que compartir, somos los amigos del pueblo, viste". Yo no sé si llorar o reír. Lo que es seguro es que con este pibe no nos atracan por el barrio. Así que yo puedo ir arrastrándome de la risa por cómo este tipo jode a todo el que se cruza y dice barbaridades. Del resto del grupo tampoco son muy normales, Marcelo es el más convencional, el menos pieza, pero parecemos una panda de delincuentes...lleguemos pronto a casa, andá.

Quieren muuucha tortilla porque se mueren de hambre y quieren que cocine como si el tsunami hubiera llegado acá. Dos tortillas de 6 y 8 huevos y los tumbo, se llenan agradecidos y sobra para que Marcelo se alimente de ellas únicamente durante 3 días. Bieeen. Sólo tardé hora y media. Me sigo partiendo de risa mientras escucho, me empapo y memorizo historias sórdidas y reales, y nos da el final de la noche.

Al día siguiente facturitas riiicas del barrio, consulto un gimnasio de taekwondo que me dio mucha mejor impresión de la esperada y regreso a casa para salir pitando a la escuela tras charlar por fin con algún inquilino de mi casa de los que estaban desaparecidos. De camino paso como casi siempre por plaza de mayo, y por segunda vez en mi estancia me encuentro con decenas y decenas de coches policía con las sirenas puestas, esta vez parados (deben de ser cuarenta sin exagerar) delante de la puerta lateral de la Casa Rosada (la puerta que usan lo políticos de presidencia del actual gobierno para ir a "laburar"). Parece que Cristina está por salir a pasear de nuevo. Salgo al paso entre policías, coches, soportales y muchísimas obras de las calles y llego justito a la hora a la universidad.

Fachada principal del ITBA
Luna Park: Madison Square Garden particular de los porteños (tal y como ellos mismos lo describen)
Entrada al ITBA
Vestíbulo principal del ITBA
Pasillos y cantina.


Dos clases de 3 horas con comida en medio, voy a tener que ganar resistencia. A las 9 ya se me cierran los ojos, pero he quedado a esta hora para ir a entrenar y me acaban de prestar unos botines (=botas de tacos) así que...que no decaiga!! Me encuentro con tres compañeros de mi nuevo equipo de la universidad y tiramos en auto hacia la esquinita noroeste de la capital federal, dejando atrás un espectáculo consistente en los omnipresentes rascacielos, luces del muelle y de los diques, de los barcos también, restaurantes... Pasamos por la zona de grúas del puerto, millares de contenedores, y autovía todo recto, dejando Aeroparque a la derecha y justo al llegar el estadio del River Plate a la izquierda. Territorio comanche.


Nos esperan Rolando el jefe, Javier el míster y Mauro el técnico. Sucesivas charlas mientras nos cambiamos a la intemperie (antes cometía la torpeza de no llevarme las cosas para ducharme a los primero entrenamientos...ahora sería ingenuo pensar que voy a darme una maravillosa ducha apenas termine de entrenar) y los botines prestados entran a la perfección. Esto promete. Algo de calentamiento y ejercicio físico, y todo bien, la ingle no da ningún problema así que tira p'alante suave. La gente está comenzando el curso y década y media sufriendo el fondo exigido en Pucela y Madrid me ayudan a tener fuelle de sobra. Hay buena gente en el equipo, muchos de ellos de primeros cursos de carrera. Casi lo mejor es que estamos sobre la prolongación de la pista de aterrizaje del Aeroparque, que está a menos de un kilómetro, y cada 5 minutos un avión vuela sobre nuestras cabezas cerquísima, a no más de 200 metros, y yo hago un esfuerzo por concentrarme en lo mío en vez de mirar al cielo. Pero toda una suerte; estoy en esos campos de fútbol que vi justo antes de aterrizar en BsAs. El míster nos da una charla que me gusta. Por lo que dice tiene mucha experiencia, años de experiencia en 4ª división en la Patagonia, y ahora en la capi otros añitos en varios clubes de la ciudad. Habla mucho del espíritu de equipo, del deporte de grupo, del compromiso, y de las ganas que tiene de entrenarnos. Muy agradable y desprende ánimos. Además, la meta más cercana, mi reto, el próximo campeonato de pretemporada: un equipo titular de entre los que estamos se irá al torneo de Colonia en Uruguay por un fin de semana. A ver qué pasa, me muero de ganas.

Por fin tocamos balón y jugamos por media hora en la que consigo demostrar sen buen lateral y "que no pase nadie". Este es un buen lugar para mejorar y perfeccionar el fútbol de uno, y además juegan con ciertas diferencias tácticas, así que mucho es lo que puede aportar. La triste verdad es que ser del Barça y / o gallego abre puertas. Por más de 10 veces en la tarde sostuve la misma conversación, en este orden estricto de preguntas:

- ¿Vos sos del Barcelona?
- Eh...sí.
- Así que vives en Barcelona, ¿qué onda?
- No, vivo en Madrid...
- NO! ¿Y cómo haces? No debe de haber muchos en Madrid...
- Sí, bueno, nos persiguen de vez en cuando, pero no somos tan pocos.
- Por cierto, enhorabuena por el mundial, ¡qué bárbaro! Y el Barça...¡tremendo!
- Gracias, gracias.
- Y, ¿cómo te llamás, gallego?
- Álex
- ¿Y de qué jugás?

Bueno, algo así. Caigo en la cuenta de que hace como 5 años que no entrenaba al fútbol en un entrenamiento de equipo serio. Recuerdo los lluviosos y gélidos entrenamientos de mediodía siendo chico en San Agustín, los partidos a menos cinco grados por la provincia de Valladolid a primera hora de la mañana los sábados siempre; los nuevos equipos, Arroyo y los entrenamientos nocturnos a pocos metros del río Pisuerga con niebla congelada; Aeronáuticos y los partidos nevados o soleados en Begoña junto a las 4 torres que ahora coronan Madrid...y todos los sacrificios y anécdotas de unos añitos ya jugando. Situaciones que te hacen fuerte y que se te escape una silenciosa risita cuando los de al lado expresan su miedo por el invierno que se va acercando.




Pienso en eso y mucho más mientras salimos de este campo que, por cierto, pertenece a la Armada parece, así que tenemos seguridad pública durante el entrenamiento; dejamos a la derecha el estadio rojiblanco y recorremos una autopista que tiene a ambos lados unas barriadas de construcción superpecarias pero que ya alcanzan el 3er y 4º piso. De los 5 que estamos en el auto, dos hacen comentarios acerca de los putos indios, mirando al frente. Me fijo que por lo menos existe alumbrado público, muy tenue, y mi imaginación hace el resto entre esa oscuridad. Nos han dado las 12 de la noche entrenando. Me dejan en la puerta de casa en coche, me comentan que esta zona es de "travos" (=travelos; primera noticia!) y que siempre lleve 20 pesos encima, por si las moscas. Me despido y me encuentro en casa una reunión de casi todos los de la casa, que están terminando de cenar. ¡Por fin! Muy buena onda de chicos y chicas, anuncian otro cumpleaños en dos semanas, me junto a Luciano para ir a milongas con clases previas de Tango y quedamos para mañana noche porque nuestros Beatles caseros, aquellos que conocí antes de venir a vivir aquí en el subte, tocarán en San Telmo a dos metros de cierta escultura.






Y a poco de acostarme, mi dulce de leche y yo nos despedimos hasta mañana. Él dice que no quiere dejarlo conmigo, pero yo pienso que estoy muy enganchado a él y que debería bajar el ritmo porque me va a dar una caries o una indigestión, a este paso. Pero es que está tan riiiiiiico..............

sábado, 12 de marzo de 2011

San Telmo, Darío y Monserrat, mi nuevo barrio.

VARIAS CARAS DE UN MISMO BARRIO.
Guiños retrospectivos desde plaza del Congreso, Buenos Aires

Bueno, esto es medio normal. Que nadie se asuste.


Underground story #9: de entre las miles de reivindicaciones que se perciben en las calles, me ha sido posible inmortalizar esta. "La traducción es trivial" (cuánto daño hace la UPM)

Underground story #10: No he fotografiado el mensaje, pero muchas pintadas por el barrio dicen algo así como: "Los putos con Cristina! Gracias por el matrimonio!". Explicación. Los homosexuales apoyan el proyecto gubernamental actual de la presidenta y le agradecen la concesión de matrimonio homosexual reciente. A que no lo habrían adivinado?

Underground story #11: Resulta que hay una avenida en BsAs que se llama Estado de Israel. Días más tarde descubro que hay una calle que se llama Palestina. Días más tarde descubro que, como no podía ser de otra manera, estas dos se cruzan. Días más tarde, paso por ahí.


Con esto de levantarme tarde siempre termino saliendo a lo moribundo a reconocer las calles alrededor buscando desde algo para comer hasta un corte de pelo, que ya me asfixio.
Me da por salir a ver otro depto. allá por San Telmo. Paso a comprar un posho y el boliviano de la poshería, mazo majete, me contesta a mi pregunta indicándome y recomendándome una peluquería. Voy y está liado, así que luego vuelvo. A 15 minutos caminando del centro de San Telmo. Llego al depto, está al lado de la autopista 25 de mayo, que se alza sobre las calles. Y ya se sabe que bajo los puentes o viaductos hay todo un submundo. No me mola esta casa. Pero igual me doy un paseo por el barrio. Lindo, antiquísimo, calles de adoquines hinchados y que sobresalen. Mercadillos, anticuarios, librerías, calles al estilo edad moderna, cafés y más cafés, mucho tango en la atmósfera y arte por doquier. Me sumerjo en el mercado de San Telmo, una especie de Boquería con estilo propio y techo más bajo. Hay una escultura de Mafalda que estoy buscando, que sé que está por aquí. Pero no la encuentro. Al volver a casa me enteraré de que está en Chile con Defensa, pasé a una cuadra y ni la vi. Este es el barrio de Quino, barrio en que crecieron Mafalta, Felipito, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad, Guille. Como dicen acá, narrando las historias cotidianas de la tan castigada clase media porteña y argentina. Atravieso plaza Coronel Dorrego, corazón de San Telmo. Decían que, además de bohemío, estaba lleno de europeos y yankis. No veo tantos, peor es palermo y Belgrano. Barrio muy seguro y "acogedor". Volveré.

Casi no me da tiempo a pillar al peluquero antes de que cierre. Atravieso 6 cuadras y estoy de vuelta en Monserrat. Darío, desde ya máximo exponente de un barrio bien urbano, porteño y argentino hasta la muerte, que conserva mucha pureza de lo que es esta ciudad, inmigración del interior del país. Gente que se siente de verdad en casa por estas calles. Este tipo flipa con la peluca que le traigo jaja! si bien a él en el barrio le llaman el peluca, el pelu. Si peluquería es sencilla, de un sólo asiento, sólo está él. Atiende al abuelo de turno, al joven que como otros tantos se quiere rapar los laterales y que se le vea bien el pendiente o a la señora de la cuadra de al lado. Por veinte pesitos uno obtiene, sin esperarlo, un rato agradabilísimo y un corte de pelo para mí liberador, y muy bueno, debo decir. Darío es alegre, de unos 55 años bien castigados, tranquilo, sonriente y muy muy natural. Surgen enseguida las infancias de cada uno, estamos solo en el local. Se describe según su infancia. Y emplea pocas palabras. "De Santiago, cerca del Chaco, al norte...éramos chicos bien humildes, pero muy felices...éramos felices jugando a la pelota con cualquier cosa, o cuando nos nacía un ternerito o un corderito. Éramos muy pobres, muchos hermanos pero siempre juntos. No había ni 1000 personas en mi pueblito. Y claro, llega el fin de la escuela y uno se viene acá a la ciudad, que nunca conocí antes, a buscar algo mejor". De eso hace 40 años.
-"Vuelvo a mi tierra siempre que puedo. Yo allí soy feliz, no necesito nada más".
-"Los niños más felices y alegres los vi en los lugares materialmente más austeros", le comento brevemente. Pero yo disfruto escuchando, aunque parece que a él le ha agradado mucho la visita de un gashego...bueno, él ya me llama español y me trata con aprecio. "Qué hace un español por acá...¿estás paseando por la Argentina?" Nos hemos reído un montón y le digo que me salvó la vida. Por varias veces durante el corte él me suelta: "Che...Alejandro...te jodí ah!", en relación a los 3 kilos de peso que le he pedido que por favor me quite de la cabeza. Lástima que no encuentro las fotos en las que  salimos él, mi masa de pelo antes y en el suelo, y yo. Nos despedimos con afecto, nos veremos pronto. Un placer.

Me doy un ultra-liviano paseo por el barrio. Hay muchos almacenes, tiendas, quioscos, siempre alguno chino, muchos porteños, paraguayos, bolivianos, de todo. Un restaurante cubano a una cuadra, varios cafés, farmacias, muchas mercerías y lavaderos. Casas como la mía, más supermercados, peluquerías jeje, tiendas de cadenas, de tuppers, lencerías, panaderías...cotidiano es poco. Parece que aquí encuentras lo que quieras. Bueno, hay menos librerías, pero las hay. A dos cuadras de Belgrano y una de Independencias, la situación es de lo mejor de este lugar, muchos colectivos y la línea C de subte. Gente por las calles día y noche, algún coche calcinado, siempre algún hombre durmiendo en la acerca fuera del cartón que se puso para dormir, que me planteo si son cadáveres o personas y sigo con la duda hasta que a la cuarta pasada han desaparecido de allí donde estaba...pero eso no asegura nada. Basuras como en toda la ciudad, jóvenes que están empleados no sé si por la municipalidad o no para limpiarlas, muchos niños correteando porque apenas comenzó el curso y se puede ir en shorts todavía...en fin, que tienen que verlo, chicos.

Las fotos no sé ni dónde las tengo! AH, ya las encontré.

A todo esto, la ley de Murphy queda confirmada. Me quito el abrigo de pieles que tenía en la cabeza y al día siguiente, hoy sábado, termina el verano con una espectacular tormenta y lluvia. Ahora ya no hace calor. Anoche nos dieron las 7 en la terraza, un quinto piso, de Salta House. Fue la última noche de verano, diría yo. Amanecía detrás de los rascacielos espectaculares de Puerto Madero que desde aquí se ven y fue un regalo que no pude inmortalizar en mi cámara por fiaca (=pereza) y porque no tengo ni idea de dónde he metido las fotos que hice.

¿Ahora qué?
Ahora que me he asentado intentaré escribir más de seguido, seguir conociendo a gente como el par de argentinos que viven acá y una belga muy interesante y viajera, en el 3º. La semana que viene es de verdad, 5 días, quién sabe si comienzan las clases de tango y ajedrez, pero sí los entrenamientos de fútbol, allá al lado de la cancha (=estadio) del River Plate. Ya comienzo a suscribirme a programas culturales en BsAs, que hay muchíiisimo que hacer. Darle a la lectura, al paseo y a lo que vaya surgiendo. Y a unas cuantas cosas más que voy teniendo en mente ;) nada malo.

Les dejo con una Underground Story #8 (underground nunca mejor dicho).

Si recuerdan los dos tipos que tocaban The Beatles en el subte con genialidad, de los que les hablé... Pues Buenos Aires no debe de ser taaan grande, porque da la casualidad de que viven en esta casa, son esos dos argentinos que llevan dos años viviendo aquí... Buena gente, y confirmo que versionan a los escarabajos a la perfección. Son unos fanáticos que vinieron de Misiones a vivir a la ciudad.

Salta House

Aquella tarde previa a partir a Gualeguaychú fue mentalmente muy intensa. Fui a comprar un pasaje a Retiro para el día siguiente. No quedaban. La chica de atrás de mí me escucha, me dice que vino a devolverlo y el tipo de la boletería nos mira indiferente pero como diciendo...a qué esperan? Le compro el boleto a la chica y ya tengo segura mi salida por unos días de BsAs. Así de surrealista. Decisiones rápidas, en el momento, con todos los factores flotando en el aire y las razones definitivas nunca textualmente clara, no siempre expresables con palabras, como cuando uno elije irse lejos en busca de no sabe exactamente qué.
Salgo pitando de Retiro a ver una casa. A ver si esto no es un zulo. Linea A hasta Independencia, calle Lima calle Chile y llego a Salta House. Sigo sin saber bien qué quiero, y estoy casi seguro de lo que no quiero. Tanta actividad mental me va a matar. El pibe que luego resultó no ser tan duro me enseña la casa, me dice precios y condiciones. 12 habitaciones,una gran cocina y un gran salon, 4 baños, una terraza (=azotea) enorme que promete. Le doy mil vueltas a la chola y me digo, ahora o nunca. Por un mes, al menos, gente nueva, cercanía a la escuela, y el barrio. Dale, el miércoles me mudo.

El miércoles, a la vuelta de Gualeguaychú, voy a por el certificado de antecedentes penales y me vuelvo rápido. Agarro las cosas, empaco y me tomo un taxi hasta el nuevo barrio, Monserrat. En 20 minutos de tráfico he llegado, nada. Me reciben y suelto las cosas en la habitación. Planta baja (entreplanta baja y primera). Me pongo a limpiar, a fumigar jaja, desempaco, suelto la ropa, la biblioteca que ya me persigue y voy a la lavandería de enfrente, al mercado, a reconocer el barrio. Todavía ni he comido y tengo que ir a clase...vale, bocata por el camino y paseo hasta Puerto Madero. Llego acaloradírimo y me trago 3 horas de economía hedonista. La sensación de soledad y de "dónde me habré metido" surge durante la tarde. Ahora iba a llegar a casa y ¿qué?, ¿ahora qué? Si me he metido en una casa de 12 personas, algo bueno tiene que aportar.

Pero no, había una quedada para los pringados que salimos a las 22h y ni me había enterado con tanto jaleo. A la salida de la uni me espera un grupo de franceses y mexicanos, y yo ni lo sabía :) nos vamos los 5 al paseo del puerto pegados a la reserva ecológica y nos tomamos una hamburguesa en un chiringuito que son queridísimos en este paseo en estos meses de verano. Bajo un cable polvoriento y con telarañas que explica mis pies ya algo devorados por los insectos, nos pasamos un rato agrabilísimo hablando de países, viajes, estudios, pasados y trayectorias personales de cada uno. Puto mundo global, lo que pueden dan vueltas y muchas. Los ánimos suben entre charleta y sonrisa. Buenas gente estos franceses. Por lo menos estos saben hacer un huevo frito fuera de casa, divertidos y abiertos aunque les falten tres primaveras por vivir en su paraíso y salir de él siempre como turistas de primera.

Llega el momento de volver a casa, nos han dado las 12 y atravesamos de vuelta el puerto, entre restaurantes todavía llenos, barcos, rascacielos (uno de ellos, famoso por tener un jardín en su interior en el piso 30 y que se ve desde el terreno) y acompaño a una chica a plaza de mayo, que ya es muy tarde. Estoy a 15 minutos de casa y ahora toca descubrir cómo es el barrio de noche. Saliendo de plaza de mayo, todavía iluminada, puedo encontrar a decenas de personas apaciblemente durmiendo entre la basura, pero esto no es sólo en esta zona. Basureros, taxistas, y poco más. Sólo días después vería a prostitutas en la calle, por las zonas donde fui tampoco es frecuente. Llego abajo con cuatro ojos bien abiertos y otro bien cerrado. Todo bien. Evitar callecitas, nunca pararse, mirar a todos lados...que no, que no es para tanto.

Al día siguiente, jueves, toca madrugar, pero eso se acabará en dos semanas. Vuelvo a mi admirado profesor de motores, clase interesante, menos bostezos que la última vez. Nos paramos bastante en la jerga técnica...baúl, nafta, rebajar, y muchos más (=maletero, gasolina, reducir marcha). De ahí gestiones y más gestiones de materias, de biblioteca, de paseos por el ITBA. Ya va encajando todo. Horrible calor, no sé si ahora tenía que ir a ver un depto. en San Telmo, por si las moscas. No, me confirman que no, mañana. Por cierto, ¿dónde se compran estampitas/estampas en esta urbe? Vuelvo a atravesar plaza de mayo. Muchísima gente, 13h. Entre tanta gente, me doy cuenta de que camino detrás de una morena espectacular. Casualmente, en sentido contrario, viene una formación de diez soldados de la guardia que custodia la tumba de Sanmartín y que están inspirados (colmo del argentino) en soldados tipo Buckingham Palace. Cuando la tipa y yo nos cruzamos con ellos, su rígida y estrictamente fija mirada se desvía estrepitosamente en cada uno de los soldados, la disciplina se evapora. A mí me entra la risa. A esta piba la está mirando toda la plaza! Paso por donde hace 12 horas había basuras y camas. Vacío. Llego a casa fustigado por el sol, me hago un arroz a la cubana que me sabe a gloria y rompo la cama, qué agotadora semana de dos días. Venga ya! Despierto, escribo unos mail y vuelvo a unas charlas del techo, microcréditos y apoyo escolar, 15 cuadras hasta Corrientes que finalmente recorro en colectivo porque llego pillado de tiempo, pero creo que la que suelta la charla llega más tarde que yo... mecachis. La segunda charla de la ONG se hace en el McDonalds porque no hay sitio en las oficinas. Sin comentarios.
Vuelvo a casa medio sopa y resulta que hay plan, espontáneo. Tiro para Palermo Holywood con dos cervezas porque quedo con Inés, una compañera de la lucha saharaui y una de las responsables del Bubisher. También ha ido a parar a Buenos Aires. Vamos a un boliche, pruebo la noche porteña, el house el elecrofunky, y el rollito que se trae la peña. Nos dan las mil y ni nos hemos enterado. Ahora toca volver al barrio. No hay problema, el tranporte en BsAs a mí me parece que es bastante bueno, por supuesto mejor de lo que dicen. Antes de una hora he llegado a mi cama.

En estos dos días he descubierto que en la casa viven unas tipas francesas muy simpáticas pero que sólo hablan francés y en la práctica no hablan con casi nadie, un teutón que sabe aún menos castellano y se esfuerza en no relacionarse, pese a que sé que vino a aprender castellano. La italiana de enfrente es cojonuda, buena onda, abierta, alegre, conversadora y arquitecta. Buen contacto. Me paso unos ratos charlando con ella, pero ahora se fue al Uruguay y en esta planta estamos el teutón y yo.

Mañana viernes tocaría barrio y seguir viendo qué tiene esta casa...

Gualeguaychú 2.0

Y como muchos se morirán de ganas por saber cómo es un carnaval plagio del de Río (no sé cuan bien imitado), yo les diré que si quieren vivir Gualeguaychú, cómprense el DVD del desfile, una careta y viajen a Ribadesella, San Fermines, Ortigueira, etc. fiestas gordas. Conociendo estas, las jodas argentinas ya no impresionan tanto. Son iguales. Miles de personas tomando en la calle y la playa, cánticos populares nada originales que van avanzando hacia un balbuceo colectivo, música a tope cada 10 metros que por supuesto se mezclan entre sí, y sucesos espontáneos, tipo una nenita de 4 años que era la reencarnación de Shakira y le dio por bailar al ritmo del reguetón que emitían lo buffles de la fragonetas de sus paaapas, los jóvenes lo vimos gracioso, le hicimos un corro, pero la cosa degeneró en grabar a la niña y animarla con botellas de whisky. Divertido pero nada honroso.

El tiempo es increíble al final de la tarde y nos bajamos unas cuantas Quilmes. El pueblo está colapsado y además son argentinos, sí, de los que guardan las monedas bajo el colchón para lo que pueda pasar con su país y, muy importante, para poder tomar el colectivo...que si no te quedas en la puta calle aunque sea no más con un billete de dos pesos... Consecuencia, las tiendas tienen una inflación del 30% cada hora. Sí, sí! A las 6, el litro costaba 6 pesos, a las 10 costó 8, a las 3 costó 10. Increíble jeta. Pero nada de que asombrarse en un pueblo que hace su agosto, bueno, su febrero austral.

Y no mucho más. La noche avanza, el plan es el mismo, pedos everywhere y lo imposible que es buscar una conversación coherente y a alguien interesante entre esta muchedumbre exaltada. Hay de todo, conocí a unos tipos argentino que más tarde me salvarían la vida alojándome y que son muy buena gente y tipos interesantes. Pero por lo general parece que vino una manada de ñúes con sed. Seguro que a más de un español esto le suena. A los argentinos conocimos en una fiesta en la que nos colamos para poder acostar al gabacho cagón (y deshacernos de él unas horas, también). Menudo pelotudo. Aquí hay una fiesta de carnaval, de la espuma y del reguetón. Es increíble, la cantidad de chicas para las que parece que el reguetón es la única música que existe. El idioma en común hace aparentar que las diferencias culturales son sólo la jerga, pero en una fiesta y en el baile es donde afloran dichas diferencias y ciertamente son abismales, más de lo que uno imagina hasta que lo prueba. Los ánimos son otros y el bailar está absolutamente insertado en la vida social de aquí, como en otros tantos lugares, pero más que en Europa.

Nos dan las mil, el sol. Al día siguiente "amanecemos" con unas facturitas, restaurantes que timan, no queda agua en el pueblo, la playa está colapsada por familias domingueras, el sol vuelve a acribillarnos y pasamos el día en la playa, pero pienso yo que este río (Gualeguaychú) está tan contaminado como el Uruguay, 5 kilómetros al este y que divide Argentina de Uruguay. Llega la noche, vemos partiditos de fútbol de la liga argentina, cenamos y llega la hora de irse al corsódromo.UF! la gente está extasiada, es el momento más esperado del año para muchos. Gran fallo llegar hechos una mierda de sueño y agotamiento. Debe de haber Decenas de miles de personas en este corsódromo, familias jóvenes ancianos y de todo.Serán 3 desfiles, cada uno de una compañía, compiten entre ellas. Lo que no nos avisaron es que cada desfile duraba algo más de dos horas. Todas las carrozas abren con una mujer espectacular en bolas y hasta arriba de purpurina. La gente empieza a prestar atención a ver si salen más, pero no, después son todo increíbles y exagerados trajes de carnaval y una música alegre que se repite cada 5 minutos. Tras la 43ª vez que la escuchas notas como si una plancha a 200ºC te estuviera pentrando en el encéfalo. Interesante, muy visual, espectacular. Pero al comienzo del tercer desfile llevaba ya 4 horas mirando lo mismo y la expectativa de seguir otras 3 allí no me entusiasmaba. Aburrido es la palabra.
Pero bueno, como a mí me sobró, les dejo una muestra para que se hagan una idea. Faltan las carrozas, que son más espectaculares aún.


Me dan las 3, me encuentro con los colegas argentinos, renunciamos al plan yonki y farfullador y nos vamos a tomar unas cervezas sentaditos. Hablaba de las carencias docentes en España en cuanto a enseñar la historia de Latinoamérica, escrita por lo vencedores y conquistadores. Desde otro punto, esta gente ha sufrido dos defectos en su enseñanza.
1. Están convencidos de que sólo tienen dos siglos de historia. Parece que la historia comienza con la independencia y la inmigraciones italianas y ulteriores españolas.
2. No conocen la historia de Europa, a la que tantísimo miran, ni siguiera las historias de España o Italia, que tanto afectaron a su demografía.
Es un fallo, una pena, pero no es su culpa. Por contra, las ignorancias mías y suyas fomentan una conversación riquísima en la que nos relatamos el por qué de nuestras ascendencias contras. Y es entonces cuando te das cuenta de que para ellos, historias de aquel pueblito perdido en no sé qué región española, valen oro. Ya son muchas las historias así que escucho, o que me piden que les dé más datos. En este caso, este par de hermanos tienen un sueño, una Meca en toda regla: viajar a Ourense. Hace 75 años asesinaron a toda la familia de su bisabuelo, y el tipo huyó, a Buenos Aires, claro. Venía de un pueblito perdido de Ourense cuyo nombre ellos saben de memoria y que algún día visitarán. Prometemos juntarnos algún día allá y yo mostrarles Galicia y buscar su pueblito en el mapa y perseguirlo con un coche. Qué gran honor.

Ya va siendo hora de recuperar algo el sueño, le damos presión a la almohada durante unas horas y tiro para la estación de ómnibus. Le pido por favor al vehículo que me lleve a Buenos Aires lo más rápido posible, pero estoy rodeado de una panda de adictos al eme y al thc que no me facilitan el viaje. Llego a Buenos Aires destrozado, nos separamos y regreso a casa jurándome a mí mismo no volver a realizar un viaje tan precario y poco organizado.

Llego a casa, tardo una hora en volver a ser yo mismo, ordeno mis trastos, ropas, papeles..qué desastre. El email me ha petado con 100 mensajes en 2 días y yo ya paso... Hablo con Alexander una hora, otra con familiares, un ratito con Muna, y la casa se vuelve a llenar de gente. No hay otra, habrá que unirse a la cena y a las chelitas. Es martes 8, último día del fin de semana largo. Ni yo me hago una idea del día duro que me espera mañana.

Hasta siempre Mial

Aquel fin de semana en Gualeguachú vino bien para salir de BsAs por primera vez, manejarse en Retiro, conocer la joda que se traen l@s argentin@s, pero no mucho más.
Madrugamos muchísimo, salgo a por el colectivo que me lleva a Retiro y las calles no estaban ni puestas, pero el barrio era seguro. Hacía muchísimo calor, eran las 5 y ni una pizca de luz todavía. Llego con tiempo para cotejar el percal en esta terrible estación de tren y ómnibus que parece que tiene su propia ley...y más aún en la entrada y las cercanías. Días después me contarían historias que  helaban la sangre acerca de la villa 31 que está camuflada detrás de esta estación. Con el tráfico son 4 horas de viaje hasta allí. Hemos venido en plan precario que te cagas, no recuerdo haber organizado un viaje tan poco. El sol parece que fue importado de la Hamada y no perdona, cae vertical y deambulamos hasta dar con el Corsódromo. Esto es el lugar donde se hace el desfile y que no puede faltar uno si un pueblito como Gualeguaychú o una ciudad como Río de Janeiro quieren tener su orgía pública y con nombre. Yo diría que es como agarrar las gradas de un estadio (aquí, una cancha) de fútbol y desarrollar en una recta el perímetro de dichas gradas. Enfrentadas, las mismas gradas simétricas, y ya tenés un kilómetro de recorrido con espectadores a ambos lados. Precario precario, compramos las entradas, el gabacho, que sería un lastre con peso creciente, está malito y se va por la pata d'abajo y eso nos condiciona el resto del viaje, no se harían una idea. De vuelta hacia la playa, íbamos buscando sitios donde dormir. Ah, que está todo colapsado...un pueblito que no tendrá ni 5000 habitantes con unos cuantos centenares de millares. Normal, qué ingenuos fuimos. El sol ya nos está matando y nos metemos en una puta hamburguesería de esas que te plantan el aire acondicinado en la boca y no puedes hablar durante la media hora siguiente.

Llega lo que llamaríamos la sobremesa y, no sé por qué, quizás por costumbre, busco periódicos del local. Agarro Clarín y miro la portada, de más a menos. Y la esquinita de la portada me sobresalta y me congela. Voy a la página. No está, alguien se la llevó. Agarro otro periódico, La Nación (vaya par...). No está en la portada. Busco entre sus páginas tamaño doble, a la antigua. Busco y busco. Lo encontré. No me lo estoy creyendo...


Por momentos muero de pena. Toda una leyenda musa. Algo se evapora y se siente incluso desde este pueblito. Así conocí la noticia. Lo que vino después fue silencio.

Irónico encontrarme esta noticia a mi llegada justo a la Argentina. Alberto Granado, Mi Alberto, Mial como lo llamara Ernesto. Hasta luego Mial, como le despidiera Ernesto. Hasta siempre Mial, yo te digo.

sábado, 5 de marzo de 2011

Gualeguaychú

Pues eso, que nos vamos un par de días río arriba a vivir los carnavales.

Hasta pronto, pasen buen fin de semana largo, o puente para los gallegos. El martes escribo ;)

Hoy fui breve, para que nadie se queje. Y puse párrafos, mirá!

Alex

viernes, 4 de marzo de 2011

Clases y Madres

Termina la semana académica. Es viernes y se hizo cuesta arriba a partir del miércoles.
Miércoles me levanto pronto y me pongo con toda mi buena voluntad a organizar líos vía internet. Que si la desastrosa tarea de buscar departamento compartido / habitación, que si el techo, que si la web del ITBA que por fin me funciona...y millones de disyuntivas en cuanto a materias. Sigo con el lío en la cabeza. Hasta las 19h. no tengo clase, así que me digo: andá cambiar plata, arreglar lo de las zapatillas que te están destrozando los pies, y te preparás una comida tú solo, que ya toca. Y eso hago. Aunque resulta ser "un tremendo quilombo" y me lleva una hora encontrar un puto sitio para cambiar dólares. Tampoco es mucho! Por fin arreglo el tema y regreso a casa, paso por la mafia china otra vez (hay algo en ello que provoca adicción) y entre conversación telefónica y consulta electrónica consigo almorzar.

Me dan las 18 y casi no he hecho nada...creo que esto de buscar piso, organizarse, tomar un cierto ritmo, va a costar más de lo que pensaba. Por lo menos, hace días que ya adquirí el horario biológico de aquí. Hoy economía. A ver qué nos cuentan...vale, un tipo que ni en el polo norte dejaría de transpirar resulta ser una enciclopedia con patas de esas que avisan "ser más malo y exigente que aquel otro profesor". Suena interesante, pero nos tiene acojonadicos. No puede ser tan difícil la economía. Vale, sí. Jerga everywhere, lenguaje muy rápido...y ante todo, una ciencia social que se entromete en la moral, el sentido ontológico de la vida, su(s) finalidad(es) y bueno, definitivamente entregada al sistema neoliberal. Él se excusa, no sin razón: "por ahí viene un alumno de intercambio, que venga de un sistema socialista, y me tengo que callar...pero no, eso ya no se usa más". Clase eterna pero en la que las prisas por tomar apuntes y el ardor al escuchar ciertas "assumptions" o suposiciones vitales se atropellan mutuamente y finalmente me muerdo la lengua más de lo que hubiera deseado, no vaya a ser que no tome bien los apuntes. Bueno, también soy el nuevo, el que habla raro, el tipo sabe obviamente más que yo y no voy a ir a la primera a exponer e imponer mis experiencias y percepciones. Pero la definición de felicidad, necesidades, recursos, etc. que tantas personas conciben no coincide con la mía. De ahí que la burbuja en la que ellos viven (y, por supuesto, en la que yo también vivo) sean diferentes y estén marcadas por sendas experiencias vitales y...algo más, ¿no? Aún así, va a ser extremadamente interesante estudiar economía fuera de Europa, al margen de la concepción pesonal del profesor. En resumen, hay palabras que están más cerca de la vida cotidiana viviendo (en) este continente: la primera, revolución; pobreza, miseria, independencia, proyectos, empresa, campesinado, estado o gobierno, cooperativa, indígena, conquistador, segunda conquista, mercado, guerrilla, cooperación...y mucha, mucha, mucha historia. 24 horas más tarde estaría avanzando en la lectura de las Venas abiertas, de Galeano. Basta con recorrer con la vista las publicaciones de un quiosco de por acá, ni qué decir de la ya mencionada bibliografía y las librerías. Diversas, progresistas, rebeldes y sin ese veto social que en otros países no les permite difundirse como aquí. Por contra, habrá que ver si los latinoamericanos, como masa, son conscientes de cuan en su mano ha estado la historia del siglo XX, y cuánto lo está la del presente. Pero estoy yendo demasiado lejos, por ahora.... Retomando, en un momento de la clase, va otro gabacho a mi lado y me dice, afirmando: eso que dice es marxismo. Se me escapa una carcajada. -Perdón. -Como iba diciendo...

Tras tres horas que no perdonan, de una clase de filosofía, de pensar musho musho, más que de economía (como todas las primeras clases de un curso de economía) y de nuevos planteamientos, salimos a la noche de Puerto Madero. Todo brilla por la zona de los diques. Agarro por banda a dos patas que tienen ropa deportiva. Lo sabía! Hubo entrenamiento del "club deportivo" y claro, no pude ir. El cabrón de economía nos retuvo ortodoxamente según el horario (¡incluso en la primera clase!), esto es, de 19 a 22 hs. Me informo sobre el fútbol 11. Seguro que algo me aporta. Me muero por hacer deporte otra vez, hace ya casi 3 meses del cinturón marrón y del parón. En dos semanas, estaré a tope en el campo. (próxima tarea, hacerme con unos botines...alguien me presta?) Me encuentro con un grupillo de gente, mezcla argentino e intercambio (imperio franchute, claro) y resulta que vamos al barrio caro de Palermo a cenar. Me apunto al plan que me acabo de encontrar a la puerta de la uni. De camino bromeamos y charlamos de todo, sobre todo con los chicos y las chicas argentinas. Algo curioso, nuevo, y que no me gusta, es que a los nos hispanoparlantes no les es tan fácil integrarse como a mí (por el idioma, me refiero), y lo extraño es que yo también estoy de intercambio, también soy "el nuevo", pero claro, para argentinos una conversación mucho más fluida es con un español...sumándole la admiración por España y su cultura... desde que llegué intentando paliar eso, integrando a todo guiri en una conversación (hasta que, en algunos casos, su introversión aflora, claro).
Estos argentinos están pirados, son divertidos, entretenidos y muy interesantes si no están intentando ligar. Pero es increíble: conocen mejor Europa que Latinoamérica. Están más orgullosos de su lado europeo, que de cualquier otra faceta. Es como un refugiado que muestra orgulloso el reloj con pitido de un reloj de pulsera que le llegó de un país tubab, pero bueno, en menor grado. También están cansados, la verdad. Hay cosas que "son un desastre", quizás es cierto, pero son ellos quienes tienen la llave de la futura historia de su continente. Los porqués de sus orgullos y complejos, de sus inquietudes, conocimientos, críticas e ignorancias, son bastante obvios y basta con mirar a su historia. Casi todo comprensible. Pero emplear el americanismo o el latinismo de su cultura sólo cuando interesa, como baluarte exótico, puede ser muy peligroso, aparte de deshonroso. Ante todo, el espíritu crítico honra a esta gente más que a muchos otros pueblos. Pero sí, se respira cansancio, escepticismo, desengaño.

Son las 23 y comenzamos a cenar. Aquí da igual, se cena muy tarde. Nos pedimos, la esquina de los fortachones, una tabla con un enorme bife y mil condimentos, de 50x25cm, digamos. Nos lo proponemos, y lo conseguimos. Papas fritas, puré de zapallo (zapallo = calabaza, calabaza =  calabacín), cebolla asada, huevo frito (si se coloca, sencillamente, sobre la carne asada, es un "montado", o algo así, jaja, no recuerdo ya), pimiento, camareras impresionantes, provoletta...una tabla enorme, vamos. Arrasamos con ello y terminando de cenar son la 1.30!! Nos hemos conocido más y nos hemos reído bastante. Tras dos o tres malentendidos, todos tomamos un taxi y a casa. Destrozo la cama al llegar. Bueno, antes me paso una hora riéndome por el pata que tenemos en casa, que es todo un show y está hiperactivo. Nos sobamos los 3 y al día siguiente, viva mi fueza de voluntad, me levanto para ir a clase. Es jueves y pensaba no ir. Durísimo.

Me niego a meterme en un embotamiento otra vez. A pasar calor al subte. 8.15 y está llenísimo de gente. Los porteños se ríen porque les han contado que en Japón hay empleados que se dedican a empujar a la gente como sardinas para que quepan y entren en el vagón. jiji, poco les queda. Reíte vos de la línea 6 de Madrid antes de llegar a Ciudad Universitaria. 20 minutos a 40 grados, que ya podrían haber sido 40 minutos a 20 grados, y el motivadísimo Alejandro entra en una clase (tras buscar el aula, recientemente modificada, durante una media hora) a la que no debería ir. Pero resulta ser un pedazo de descubrimiento de materia, de profesor y de todo, y a ratos dejo de atender, pues la cabeza se me va entre el sueño y el cómo remodelar mi plan de estudios. Vale, creo que ya lo tengo. El profesor propone un descanso porque vio a 3 tipos cabecear (a mí no) y les aconseja un café. Me acerco a hablar con él. Por favor, hágase usted rector de la UPM!! Este tipo es encantador, sabe una puta barbaridad, enseña genial genial, amable, cercano, resuelve todas las dudas...vamos, que un sueño para un politécnico como yo, y más viniendo de aeronáutica. Motores de combustión interna, esta es la mía. Lo primero, pregunta si soy de Madrid y si soy madridista. Ya le caí bien, mirá vos, por ser culé. Tristemente, esto abre puertas aquí, jaja. Le explico la represión terrible que sufrimos los culés en Madrid, se lo cree, hablamos de la asignatura y retomamos la clase. No es esta la concepción que yo tenía últimamente de profesor universitario...pero che, no me voy a quejar! Todo claro, cansado pero tremenda clase.

Me encierro a buscar departamentos en la sala de informática, responder mails y organizar materias. Dos consultas en dos oficinas del ITBA, que por fin encuentro. Antes, resulta que mientras yo estaba en el aula informática, generalmente de libre acceso, a mi bola con mis líos, se llena la sala de alumnos porque hay clase en este aula, y a los 5 minutos despierto de mi rollo y me doy cuenta que estoy en una clase...todos con el excel abierto, y yo a lo mío con gmail y buscadores. Vaya mierda de asignatura, gestión de no sé qué, como todo lo de industrial, o peor, de "Administración y sistemas" (lo de sistemas debe de ser porque queda más cool en una carrera de letras, o de "ciencias" sociales, pero a saber...). Sal corriendo, no contaba con esto. Ha sido la primera vez que, en vez de meterme en una clase equivocada, la clase me ha metido en ella.

Relajante y autónomo, libre, paseo hasta Plaza de Mayo. En efecto, acerté, las madres están llegando. Está lleno de turistas, vendedores de todo...porque todo se comercializa, parece ser. Guiris everywhere y unas madres vendiendo bibliografía en un puesto. Toda una institución. Llega una combi, etiquetada con el logo de la asociacion "Madres de la Plaza de Mayo". Son recibidas, como todos los jueves, con emotivos aplausos. Las lágrimas saltan contadas, entre el público, es como si hubieran hecho algo grandioso ayer, pero no. Son las Damas de la Perseverancia, de la Moral Alta, del Recordar. Nada voy a contar de ellas que no figure en libros o internet.Ha sido un acierto venir a conocerlas. Me acuerdo tanto de Anita, de Elisa y de Almu ahora. A vosotras os habría encantado estar allí, y estabais. Os llevaba conmigo y por eso saqué las fotos que saqué y gravé unos modestos vídeos. Las madres dan la vuelta a la plaza. Dan la vuelta 3 veces, 3 estrictas repeticiones. Son como una manifestación, pero giran en torno a una pirámide que está rodeada por un cerco circular, de unos 5 metros de diámetro. Siguen la trayectoria de una mula de molino del siglo XVIII. Pero arrastran tras ellas a decenas de personas. Me temo que figuro entre los que fotografían, que no se unen a esta pequeña pero simbólica marcha. No puedo evitarlo porque quiero contarlo bien, sólo por eso. Si no, mi retina bastaría. El procedimiento es esa marcha, esa reunión previa, reivindicativa de por sí. Después, como me había informado, efectivamente nos desplazamos todos a pocos metros de la Casa Rosada. Allí, el discurso de las Madres, de la presidenta de la asociación, en este caso, sobre puesta al día, programación, actualidad y opinión del colectivo. Posicionadas, kirchneristas declaradas (el ala de "Las Cristinas" lo dice todo), americanistas en cuando a su continente, antiyankees, quemarían las rotativas del diario Clarín, etc. Muy pero que muy mayores, tienen el micrófono y el altavoz en la boca por algo. Ellas ya lo consiguieron. Evito sacar conclusiones precipitadas y, sin posicionarme, sigo escuchando. Gravo una parte del discurso. Creo que os gustará mucho!! :-) 

Muchas impresiones y realización que me llevan a tumbarme en el césped de la misma plaza  a leer nada más terminado el acto. Hace sol y brisa, 25 grados, a la sombra de uno de los millones de árboles de tronco enorme que pueblan esta increíble ciudad. Me sumerjo como dije en la Venas, y sin querer ha pasado una hora. Me levanto, la plaza ha cambiado, otras gentes la tiñen de su presencia. Hora de irse...yo estaba cansado, y se me ha olvidado! Echo unas fotos y tiro. Por Rosales hasta Correo Central. Me cruzo con los exreservas de las Malvinas, que acuden a la suya de las tardes en Plaza de Mayo. Pero no sólo esto. Hace una tarde espléndida y al fondo, en el cruce con Corrientes, y el panorama es localmente Deep Impact. Vacío. Cruce cortado muchísima policía, y una manifestación no muy grande pero potente, como todas, casi se cruza con otra. Atravieso de acera a acera con toda libertad. Ni un coche. Me vuelvo a la otra. Otra manifestación se dispone a partir. Estoy en el ojo del huracán, pero todo está bien. Estos últimos son del MAB, Movimiento de Acción Barrial. Me paseo escuchando a la gente fragmentos de sus conversaciones a gritos, me pillo un polo allá por la calle, y me dirijo Lavalle, paralela a Corrientes, hacia el oeste. Es peatonal, muy comercial, tipo Preciados o Santiago, y sin cuesta, como todas. El sol pega duro al final de la calle y avanzo cuadra por cuadra entre comercios. Mucha gente tocada del ala por el camino, guiris embobados con un tango callejero que con todo respeto no sé yo si sería maravilloso o una bazofia. Le he dado duro al caminar. Alcanzo 9 de julio, cerquita del obelisco, y ya debería ir a casa. Voy acumulando publicidad de líneas eróticas que casi te obligan a tomar de la gente que reparte y que inexorablemente terminarán en una basura o, en un patético intento de RE-utilizar, en una cabina de teléfono, a alguien le harán bien y Aláh no me castigará así. Compro unas postales (vaya, lo dije...se supone que era sorpresa) y la guía T y yo comenzamos a entendernos, a ser buenos amigos. Deduzco por fin dónde tomar los colectivos a casa. Córdoba misma. Vale. Atravieso 9 de julio, toda una odisea, y en Córdoba elijo, parece, para que la ley de Murphy se ratifique, se confirme empíricamente: elijo la parada del 140, en vez de la del 109. Pasan seis 109 en media hora, hasta que por fin pasa un 140. Ambos valían, mecagüen. Por supuesto, la cola es tan enorme para el ansiado 140 que el primero se llena y nos quedamos unos cuantos en la puta calle. 10 minutos no muy duros y por fin llega otro. Nota, la próxima vez que el conductor me pregunte "¿cuánto?", responder, en vez de tirar millas...jo, pero es que ni sabía que hablaba conmigo, yo pagué todo, así que dejame :P ¿¡Qué pasa hoy!?

Córdoba allstraighton y aterrizo al lado de casa. Estoy destrozado! Ducha, búsqueda de un techo (para variar) y paseo nocturno hasta Palermo Soho. Mucho restaurante y polladita. Turístico a mansalva. No, hoy no me gastaré 100 pesos en cenar. Media vuelta. Maravilloso helado nocturno y por supuesto una empanada de carne. MHHH. Sigo buscando piso desde casa y nos sobamos pronto.

Hoy viernes nos levantamos medio pronto.Marcelo va a comprar unas facturas (=croissants, pastas, dulces, rellenos de dulce de leche...bollería rica rica, vamos) y comienza nuestra búsqueda desorientadísima, cuya incertidumbre dura hasta ahora mismo: parece que Manu Chao toca mañana sábado. Pero nadie sabe nada, casi no hay información en internet, el local donde se venden las entradas quebró...un desastre. Si mañana nos viene a ver Buda en persona, veremos a Manu Chao. Si no, hay un plan de ir a los carnavales de Gualeguaychú, en Entre Ríos. Bueno, pues nada, una hora caminando perdida, o empleada en conocer, charlar, reír muchísimo...me separo y me voy a ver un piso en plaza Italia. Menudo antro. ¿Cómo? ¿Querían que viviera en el living, vestíbulo de paso a las habitaciones? Vuelvo a casa. Barbacoa en casa del vecino, pruebo los chunchulines, intestino delgado de vaca, con contenido rico rico alojado en su interior...(lo que a los metros vendría a ser mierda). Pero quemaditos están ricos y ya no huelen tan mal así. Estos tipos no se hartan de carne! Me vuelvo a casa, sigo buscando blablabla, y asalto el dulce de leche que compramos en el super. Jodido vicio. Me termina sentando mal. Tiro millas a la charla de la ONG Un Techo Para Mi País - me vuelvo a asar en el subte-. Cooperación en Buenos Aires (proyecto con presencia en toda Latinoamérica). Aspectos a resaltar positivamente, aspectos a criticar. Aunque todavía es muy pronto. Finalmente, mañana no podré ir a una inspección de los barrios del Gran Buenos Aires, esta era de microcréditos...qué pena, pero bueno, hay muchos findes en un año. Aunque algunos detalles me chirrían, en la gente que participa no falta buena voluntad, así que para adelante, me apunto, y lo que haya que mejorar, quizás pueda mejorarse desde dentro. Algo bueno seguro que me aporta, y algo útil seguro que consigo hacer, sobre todo. Veremos.

Vuelvo a casa, ceno y vuelvo a asaltar el dulce de leche mientras rememoro los últimos 3 días, escribo estas líneas y me tiro de los pelos por adivinar si mañana encontraré alguna oferta interesante para irme a vivir. No hay clases hasta el miércoles, cuando además tramitamos el certificado de carencia de antecedentes penales. Hasta entonces, más me vale encontrar alguna actividad interesante en esta ciudad, aunque parece que el plan de viajar a Gualeguaychú adquiere solidez. Sigue habiendo visitas en esta casa, nada malo :) Siempre nos quedará los parques y los libros, pero hay más.

Me despido hasta más ver, hasta más escribir. Sean felices, que yo lo estoy.

De dcha. a izda.: Casa Rosada (lateral), plaza Juan de Garay (fundador de BsAs) y rascacielos Puerto Madero (al fondo).

 Vuelta preliminar de las Madres.

 Vuelta preliminar de las Madres.

Madres concentradas


Concentración.




Discurso Madres Plaza de Mayo, 3 de marzo de 2011.

Plaza de Mayo y cielo de marzo.

Casa Rosada.

Desde plaza Juan de Garay: al fondo, rascacielos de Puerto Madero.

 Néstor pintado en el piso. Bueno, y la que me sigue a todas partes.

martes, 1 de marzo de 2011

LocoLocoRaro inicio semanal


Ayer, lunes 28 de febrero, arrancó la semana. Desde Istanbul que no probaba otras aulas. Me levanto medio tarde y no me da tiempo a hacer casi nada de lo que quiero. Arreglo mails y movidas varias, pero ni tiempo para temas organizativos. Hace días que quiero comenzar una lista de las actividades que ofrece esta ciudad, que son cien mil. Nada, no llego. La compañía también me lo impide. Desayunamos, comemos, y tiro para la uni en subte desde Medrano, todo por debajo de Corrientes. Calor y mugre. Llego al ITBA, que ya está vivo. Busco y busco aulas, por fin encuentro la mía. Dentro, un Milhouse argentino rubio y sabelotodo de primera fila me suelta tema para hablar. Le hubiera gustado estudiar aeronáutica (no jodas!). Me mete miedo sobre el pibe que ahora viene a impartir la materia. Quizás esta vez me he colado....Estructuras, el señorito profesor recién doctorado por la univ. fuckmotherfucker por qué se yo que estado de los EEUU baja de su nube y presenta su materia, me pone trabas, más de las que ya me puso, para cursarla, y me mete miedo, o lo intenta, jojo. Que sí, que eres el tipo que más sabe de elementos finitos de Argentina, y yo no sé nada...también estoy acostumbrado a eso. Somos 7 en clase. Ni papa de elementos finitos. Pero...es o eso o Chucky. ¿qué hacer? Al día siguiente, hoy, las cosas se aclararán algo (algo). Eterno descanso que ridículamente termina para impartir otros 10 min. de clase. Preguntas? ni una. Me las piro de clase, este grupo es frío, hostil, cerrado, y bastante prepotente...comenzando por el maestro. Siguiente parada tras pasada por cafetería, procesos de manufactura I. Esta sí, dicen que aburrida pero encaja bien con la madrileña correspondiente. Me junto a un coleguilla frantuche y en una hora nos han despachado. Habrá visitas a plantas de producción, parciales, trabajo...las lenguas estudiantiles dicen que, a pesar de todo, no es un "hueso" de materia. Nos vamos de la uni Gabriel el gabacho y yo, no hubo ocasión de darle la manzana a la maestra.

Tomamos Corrientes a pie, hasta el Obelisco (intersección con 9 de julio). Rato de charla sobre dónde diablos meterse a vivir. Hay demasiados barrios tronco! El tipo, hijo de un exiliado español de la guerra, me despide al llegar al Obelisco y ahí me quedo mientras oscurece. Sopla viento y voluminoso tráfico pasa a mi derecha, a mi izquieda. La ciudad va cambiando a oscuro. Tras media hora sentado leyendo en ese epicentro de simbología nacional, agarro Corrientes al oeste y descubro un gran secreto: librería a montones, abren hasta tarde, todas son enorme, profuntas, almacenes, de todo tipo de libros, asequibles, verdaderas joyas. Entro como en 10 diferenes. Son las 9pm casi. Con la excusa de buscar un libro concreto, descubro la enorme oferta que hay. Desde Aristóteles y Zenón, pasando por Garcilaso, Galdós hasta llegar a Freud, Quino y una lista sin fín, así de variada. Esto no termina. El Che está explotado hasta la saciedad. No obstante, encuentras todo de y acerca de él. Excepto lo que yo busco.

A la décima librería me recomiendan una 3 cuadras más abajo. La encuentro y tras buscar 10 minutos con el dependiente, aparece. "Otras vez. Diario inédito del segundo viaje por Latinoamérica", de Guevara. Lo encontré, por fin. ¡Tenía que estar en esta ciudad! Para mí. Medio caro, pero ya lo venderé en Plaza Italia...o no. Contento, satisfecho y sólo ligeramente saturado de librerías, retorno a casa en subte. Caminaré desde Medrano. Me estoy volviendo loco: o estoy MUY desorientado, o mi brújula se polariza 180º y se invierte al descender al subte...vamos hacia el oeste, no!!!?? Por las mismas, salgo del subte y camino de casa compro fruta: manzanas y bananas como mi cabeza. Vale, ahora sí que me he desorientado. Algunos cruces indican en que calle estás. Otro, otro mucho, nanai. Menos mal que tengo la guía T...jeje, qué más da. No sé dónde estoy. Puto imperio de Palermo, parecen las Indias, de hecho. Perderse te permite comprobar cómo las esquinas están llenas de basura abandonada por la huelga del servicio de deshechos de la ciudad, encontrarte una parroquia muy muy parecida a la de la plaza España de Valladolid (en la foto) y qué coño. Aprentes a orientarte, volver a casa, dar vueltas de más sin avergonzarte y descubrir los millones de comercios de barrio, todos ellos intentando conseguir algunos pesos más de lo previsto al mes.

Una imagen en la oscuridad de una calle. Me cruzo con dos personas. Me quedo parado, me doy la vuelta. Una mamá y su niñita, de unos 4 años. Me temo que a ellos les vino bien la huelga de basureros. Descalzas, pasean, la madre delante, la niña unos metros rezagada, mano en boca, mirando al infinito a un lado. No es la primera vez que veo esto. No tienen prisa. Van de bolsa en bolsa...de portal en portal. No sé ni me importa si nacieron en la Argentina, en Bolivia, en el Paraguay...o en cualquier otro nombre tras ficticias fronteras. Morenitos, indígenas, componente no siempre necesaria hoy en día. Caminan despacio, sin prisa. Caminan muy despacio. La madre también tiene la mirada perdida. Me sacará pocos años, calculo. Me quedo inmóvil medio minuto. Ellos ya desaparecieron en las sombras. Encuentro el cruce de mi calle. Qué más da.

Cena relajada, más vegetal que "animal". Cervecita y película. Mierda, mañana me tiene que dar tiempo a hacer todo lo que hoy no hice. Como primer día de clase, está bien. La sensación de hoy de no tener una referencia urbana, un lugar adonde ir, nada que hacer, nadie a quien acudir inmediatamente después de clase, es de veras nueva. El optimismo me dice que no volverá a ocurrir. Tampoco es malo. Es extraño. Es muy especial. Es como tiene que ser ahora. Realmente, es única. Subo fotos de esos ratos.


Hoy, martes por la mañana. Me levanto destrozado. La película de ayer, The Wall, se prolongó hasta altas horas. A ver cómo hago para desayunar rápido y aprovechar el tiempo solo para organizar de una vez mi semana. Bieeen! El sistema informático de la univ. no me deja entrar, parece caído...ahora cómo cojones sé a qué materia y a qué hora tengo que ir...y dónde se imparte! Comienza la cuenta atrás, así que me pongo un poco de Miles Davis a tope y respiro hondo. Vaya, parece que Ghadaffi quiere "incendiar Trípoli", masacrar a su pueblo, y la otra mitad de la sociedad se cree que EEUU movió ficha en el Mediterráneo "para evitar que Ghadaffi se porte mal" (pero es que nos hemos vuelto gilipollas?!). Defensores de la humanidad....me parto. EY! deja las noticias, que tienes cosas que hacer.

Comienzo la ardua tarea de buscar piso. no he hecho mucho...voy viendo "qué onda" y dónde buscar. Primer paso, marcado con un tick. Mañana sigo, jaja. Siguiente, gestionar el calendario del voluntariado en Un Techo Para Mi País (UTPMP). ONG de ámbito internacional, presencia en muchísimos países de la América Latina que entre otras cosas se dedica a proveer a familias de extrarradios de ciudades y otras zonas deprimidas, de casas, generalmente prefabricadas; asistir con microcréditos, rendir asesoramiento, apoyo escolar a jóvenes y niños... Pinta muy pero que muy bien para empezar. Pero para ello tendré que saltarme el inconveniente de la letra pequeña (la de casi siempre): web general internacional dice está llena de palabras como Charity Foundation, financiación por la campaña Google Chrome, blablabla. Lo dicho, por ahora me saltaré ese pequeño, quizá no tan pequeño, impedimento moral, y no seré tiquismiquis (no sé cuánto duraré así). Me comunico con la coordinadora, parece que esta semana ya hay actividad formativa, y de hecho el sábado van a un poblado. Genial vía de escape o, en mi caso, de inmersión.

Siguiente.

Ahora, las materias del días, y el cacao mental que suponen. Iluso, ilusísimo de mí....una voz que dice: "Qué Alex, pensaste que este día sería fácil? pues no ha hecho más que comenzar....muahahaha!". A ver...página web, ingresar datos para consultar materias del semestre...Lo dicho, esto no "furrula". Pues... llamaré a la univ. a ver si pueden arreglar el problema. Vaya, no encuentro el teléfono. VAYA, se me ha hecho tarde...pues si quiero arreglar esto tengo que ir a la uni con tiempo. Venga, que en 40 min. estoy allí, como el otro día. JA-JA.

Alejandro no sabía que esa mañana el subte petó, o algo parecido. Inocentemente "coge" un colectivo, pues se resigna a tomar un subte porque ve el colectivo que busca pasa delante de sus narices y no resiste la tentación de correr tras él. Y lo alcanza. Pero resulta que a toooda la ciudad le dio por agarrar el auto ya que no había subte. Pero no, yo he salido con hora y media de antelación, así llego con media hora y puedo ver dónde narices tengo clase. JA-JA-JA. Pasan 30 min. y avancé 3 cuadras, bieeeeen. Aquí hace cuarenta grados. Un sencillo cálculo aritmético me dice que me baje del colectivo ya y camine. Ampollas en los pies, allá van! Bueno, parece que voy a llegar tarde, muy tarde. Me niego a correr, estas zapatillas me matan, el sol de las 2PM también. Atravieso la maravillosa plaza de la facultad de medicina de la UBA, con la susodicha facultad imperiosa delante. Andrea me recomendó venir acá a estudiar, para huir del "animalario" que hay en el ITBA por biblioteca.

Che, esta ciudad es increíble. Para disfrutar hasta con ratos de estrés que pasa de madrileño a porteño. Edificio por acá, edificio por allá, este patrimonio, esta iglesia, esta sinagoga, este y este y este otro parques y plazas espectaculares. El tráfico mejor ni hablar. Una línea de colectivos encierra a una ambulancia que lleva minutos atascada sonando desesperadamente su sirena. A un lado un auto paró porque echa humo su depósito de aceite. A mi otro lado una terraza  señorial. Dos niñitos quizás paraguayos, quizás bolivianos, de 5 y 9 años piden insistentemente monedas al camarero. El cede a la cuarta. Esto ya lo he visto unas cuantas veces, que nadie se engañe. Sigo, agarro Montevideo al sur, paso delante de la sede de UTPMP, ya vendré. Más librerías, más y más árboles a cada lado...qué tremendo, esto es parte del encanto!. Cafés, quioscos a miles...tengo que estar en 30 min en el ITBA, y acabo de encontrarme con Corrientes tras atravesar Córdoba 6 cuadras atrás...uhm...novatada a pagar: tomo el subte 3 paradas, ¡que no llego! de Uruguay a L.N. Alem. Sólo son 1.10 ARS, pero ya racanearé. Desde luego es "incolable" como el de Madrid. El webón que tengo delante me hace perder un tren. Bueno, las Venas Abiertas y yo esperamos al siguiente, sólo 10 min. A pocos minutos para las 15h, mi odisea está a punto de concluir, pero sólo la de llegar al ITBA. Ahora me visto normal, me pongo la camiseta negra de manga larga, así parezco medio formal...esta peña pone el aire acondicionado a tope tío! horas después estaré tosiendo y estornudando.

Llego a servicios informáticos. Nada cambia y no sé nada. intuyo que metalurgia física es a las 15, pero no sé dónde. ¿La hago con químicos, con petroleros o con mecánicos? ni papa. un chavalín detrás le oigo decir algo de metalurgia, lo sigo y aparezco en la clase correspondiente, así de fácil. Mi nombre debería estar en otra clase, pero no, está en esta...no entiendo nada. Todo muy liiindo desde fuera pero estos tipos se han hecho un ocho doble en el cimbrel! El profesor loco me nombra el último, como todo alumno de intercambio. Sí, ya sé, yo no soy el guiri, sólo soy el que habla raro. Joroba y barba, rememoramos la química y la ciencia de los materiales...dice que los mecánicos no "tendremos" ni idea, que estaremos "en bolas". Comienzo a estar cansadito de tanto colmillo que enseñan...pero bueno, viniendo de donde vengo, ya estoy acostumbrado. Ligerito, sólo 2h30min. de clase sin parar.

La gente de alrededor sigue siendo muy fría. He tenido que preguntar a un tipo para encontrar este aula (que por cierto, estaba escondida) y ahora en clase todo el mundo a su bola. Otra cosa a la que estoy acostumbrado. Pero dadas las circunstancias, sí me gustaría que alguien se me acercara y me hablara, qué se yo, de cualquier cosa. Despido al profesor y la chica de melena hasta las rodillas que preguntó como 6 veces se me acerca (¡vaya! no están todos muertos) y me pregunta (¡a mí!) si hay otro horario para esta materia. Evito reírme, parece simpática y charlamos un minuto. Me despido, "nos estamos viendo". Nos seguiremos viendo, esto es chiquito, y los alumnos de esta clase también se me quedan chiquitos. Me marcho pitando a arreglar mis rollor informáticos. Andá vos! Están colegas españoles y franceses en el aula informática (esa que está a 10ºC...) Cada uno encontró piso precipitadamente. El alemán y uno de los franceses son muy buena gente, menos mal. Arreglo mi lío en un plis plas (tanta joda por un error tan tonto del sist. informático). Vale sí, tenía Proceso de Fabricación de Aceros a las 19h. Me queda una hora.

Nos vamos a cafeta (por llamarlo de alguna manera) y todavía no me ha dado tiempo ni a comer! Venga, un día es un día. Y qué día! se va la luz de toooooda la universidad en mitad de la preparación de lo que he tardado 10 minutos en pedir no más. Anda que no queda día. No sé cómo, consigo mi comida y los chicos y yo charlamos un rato. Acordarnos vernos a la salida de la primera clase, a las 22h. JA-JA-JA-JA. Cada uno a su clase. y yo a la mía, en Mordor. Bueno, el ascensor es como Mordor. Luego descubro que había escaleras, también escondidas, jijiji. XD. Esto es todo saber reírse de uno mismo...si no...mal vamos! Regalo del día, o condena, según se mire. Tres chavales super majos en el aula discutiendo desesperados entre ellos. En la puerta, un cartelito del profe (para qué cojones tienen un sistema on line de avisos) que no viene porque tiene viaje. Las clases no comienzan hasta el martes 15, ya que el 8 es feriado. Jeje, y cómo se yo si me voy a matricular de esta, entonces? he de hacerlo antes del 11...de ahí lo más interesante y sobre todo alentador del día. Me recuerdan a nosotros, los alumnos de la UPM, de la ETSIAeronáuticos, eternos sufridores del sistema educativo. La diferencia es que ellos pagan bastante más y, sobre todo, que sus materias funcionan tan bien como un intermitente de un auto: ahora la ofertan, ahora no. Muchos no van a poder terminar la carrera cuando piensan...Y a mí puede pasarme algo similar. Parece que de hace meses hay deserciones, me explico, renuncias entre el profesorado a impartir materias de las carreras, dirigir departamentos...vaya! llegue aquí en un muy buen momento! Todo esto, sin una puta luz, claro.

En el patio están todos los alumnos con la misma situación de las materias. Y yo, no voy a ser menos. Por un lado, he conocido a gente super abierta por primera vez, aunque enfadada porque sólo vino para esa materia que justo hoy no se impartía, y charlar con ellos es muy divertido, entretenido, interesante...pregunto y pregunto y nos reímos mientras me explican. "Qué bueno che". Pero no...me explican cómo funciona la univ. de verdad, y las materias. Parece que ayer tuve MUY mala puntería asistiendo a la más jodida de la carrera de mecánicos. Bravo. Me dicen cuáles son interesantes, asequibles, aprobables, profesores accesibles, cuáles un infierno, que ni ellos han aprobado todavía...mi cabeza da vueltas. Ahora todo cambia, joder! Y me planteo cambiar mi plan de estudios, probablemente lo haga, todavía estoy a tiempo. Pero el problema comienza en cierta oficina de la ETSIA y depende de lo que a cierto señor de cuyo nombre no quiero acordarme se le ponga en la punta de la pija. Qué justo y bucólico es este mundo, dentro y fuera de la ETSIA. Y, de todas maneras, conocí gente muy interesante que, ante todo, me trataron muy bien. Me ofrecen ayuda, algún número de celular, me despido, y camino con uno de ellos, a quien acompaño a la plaza de Mayo. Seguro que en estos momentos de la noche está relinda.

En efecto. Al final tienen las fotos. La casa rosada la iluminan de fucsia. No demasiado cursi. Los despojos de las diarias concentraciones de los "héroes de guerra olvidados de la Malvinas" quedan ahí, parece que pasan la noche. En medio, el monumento a la revolución de mayo de 1810. Fotos adjuntas. Desde el primer día quise mostrarles cómo es el piso de la plaza de mayo. en las fotos lo ven. Las madres y las abuelas de la plaza de mayo, simbolizadas. Piso pintado con mensajes. Este jueves tengo que ir a ver esto. Si finalmente acudo, les escribo y les documento. Al otro lado de la Casa Rosada, el cabildo, majestuoso, de arquitectura colonial sencilla, diría que he visto esto por la sierra. Me encanta este edificio, blanco, se ve en la foto. En la acera norte de la plaza, hacia la diagonal norte, la catedral metropolitana, donde ya estuvo y sobre la que ya escribí. Por fin. "Un rato de soledad, de no hacer nada, tras un rato de compañía verdadera y cierto afecto". Hacía falta.

Tras unos minutos relajado en la plaza, tomo el subte hasta Bulnes, a 7 cuadras de casa. Mi estado de humor ha pasado por distintas fases hoy. Un par de jóvenes, de la edad de mi hermano diría, se suben con sendas guitarras y una armónica. Excepcional interpretación de The Beatles, qué bárbaro!
Esta línea, la D, nunca la tomé. Casi me paso de parada. La maldita publicidad interior del tren, monotemática de prótesis dentales, tiene la culpa. Qué duro. Agarro y me pongo a caminar desde el centro comercial (me llego a llamarlo "mall") hacia casa. Andá, una papelería. Me acerco a la puerta. Mientras una voz terrorífica por detrás me dice "está cerrada", un ex-cliente incrimina al joven de la caja por el precio de algo ya vendido. Me doy la vuelta y es que esta papelería tiene un puertas de dos por dos. Pensaba que eso era sólo en Pachá...pero si yo sólo quería comprar folio, pibe! Me las piro a la de ya, estos tipos están sufriendo una extorsión como aquella tienda de fotografía limeña...huye! La discusión sigue a mis espaldas. Chicas jóvenes y mujeres maduras paseando a su perrito por calles algunas oscuras, otras iluminadas. Parece que tengo dos tomates en los talones y una ampolla en cada de caminar, del tamaño de una galleta maría.

Por fin llego a casa...qué duro dia! Esta vez no se oye música a tope y percusión en vivo, pero allí me espera Marcelo, que viene de currar todo el día, y me trajo dos libros de regalo de casa de su padre. No voy a dar abasto! "Escritos revolucionarios" y otra biografía, de Che Guevara y de Hugo Gambini, respectivamente. Este Marcelo es un grande, y muy buen tipo. ¿Les conté ya que los hombres se saludan con UN beso en la mejilla derecha del otro? Si quedarte colgado por intentar darle DOS besos a una mujer es embarazoso..."imaginá" quedarte así con un hombre. Un "gashego" más.

Salimos a por algo para cocinar, hoy toca croquetas caseras (de CAAARNE, por supuesto) y ensalada. Evitamos bazares de la mafia china, y en el "sirio" de a la vuelta un pibe que va pegando adhesivos con el precio de las bolsas de fruta o verdura, escritas por él, está gritándole al teléfono celular él solo. Le pregunto por lo bajo a Marcelo "en qué habla?". Alguien me oye, se me acerca y me dice riendo: "en paraguayo". - "En guaraní?", digo yo. - "Y...sí." Seguimos. UUUU, qué malísima pinta tiene el pescado. un cubo entre muchos cubos de carne. No puede ser bueno. habrá que escaparse de acá para comer pescado... Che esta gente traga y traga carne.

Chelitas, harina, verdura, fruta...venga para casa, que ya les estoy cansando con mis historias...
Ahora con mis libros a la derecha, y una cerveza helada a mi izquierda. Sigue haciendo calor...que siga así!! no me importa! Ahora el viento cierra las puertas y ventanas violentamente. Mala señal.
Mañana qué? pues el monotema de buscar "un techo para mi cabeza, UTPMC", unas zapatillas de hacer deporte, clase de economía para ingenieros (a saber!) y lo que surja, que espero sea mucho.

Dentro de poco, los días pasarán en Buenos Aires como lo más normal para mí. ¿Bueno o malo? Ahí lo dejo.
Un poco de música propia para recordar los últimos meses en España. Viene muy pero que muy bien. Es como una compañera de viaje que te recuerda quién eres y de dónde vienes. Llega a ser más que suficiente para tomar una bocanada de oxígeno, espirar y ponerse a caminar, decidido. Mirando hacia adelante y sin miedo de mirar hacia atrás.

Hasta pronto.


PD. Unión Europea, Marruecos..sois mis MALDITOS BASTARDOS de esta semana (y de cada día que el pueblo saharaui sufre), el puto lobby marroquí en la UE (que lo hay, que no queden dudas!) y los amigüitos europeos de Marruecos, consiguieron que, tras muchas presiones, la UE prolongara por un año los acuerdos de pesca con la dictadura sangrienta marroquí. No hace falta explicar lo que sucede, no es que no lo quieran ver, no es que no conozcan qué es lo que pasa en el Sahara Occidental ocupado. Es que son una panda de animales que sólo buscan el beneficio propio y de sus mafiosos correspondientes. Mientras vosotros incluís las costas saharauis en los ilegales e inmorales acuerdos de pesca, la población sigue sufriendo la represión, revueltas, festival nefasto de la Dakhla ocupada suspendido, quemados a lo bonzo, violaciones, huelga de hambre de los presos de Salé (HUELGA DE HAMBRE!!!), torturas (TORTURAS!!),...podría seguir. Una vez más, malditos bastardos, la historia os juzgará.


La noche cae. Paso por el Obelisco. Me detengo media hora.


 Avenida Corrientes. 21.30h. Librerías, teatros, cafés. Todos abiertos. Es lunes 28 de febrero.

    Underground stories #6: parroquia Plaza de España de Valladolid, pero en Palermo.

Portada de un libro más para mi biblioteca.

Casa Rosada, presidencia del Gobierno. (Plaza de Mayo)

 Pavimento de la plaza de Mayo

 Pavimento de la plaza de Mayo

  Pavimento de la plaza de Mayo

 Pavimento de la plaza de Mayo




Concentraciones ex reservas de la guerra de las Malvinas. Todo un tema

Edificio del Cabildo. :)
Underground story #7.  De estos hay muchos. Foto de uno solo de ellos. Confírmase el tópico psicoanalista de los argentinos.