Alex y yo despertamos, ¡he dormido de maravilla!, por fin he conseguido decansar y parece que me voy acostumbrando al horario boludo. Para hoy hemos reservado un paseito en barco por el canal de Beagle, un pasadizo de aguas frías que une los océanos Pacífico y Atlántico y separa la gran Tierra del Fuego de algunas islas como Stewart, Londonderry, London, O´Brien, Navarino... La idea del viaje es no gastar demasiado dinero y tratar de recortar en precios y actividades, pero ayer nos dieron un vale de 2x1 para esta excursión y pensamos que merecería la pena.
Estamos en uno de los lugares más australes del planeta, esto es algo que a Alex y a mi nos apasiona solo de pensarlo. Muy temprano estamos ya a bordo de una típica embarcación turística, la verdad, no nos emociona la idea pero salimos rápido a la cubierta y disfrutamos del aire frío y del lindo paisaje. Ha amanecido con un día claro y despejado, el Sol se estrella detrás de las montañas andinas y nos regala una bellísima vista de la población de Ushuaia y sus entornos de montañas rojizas por el Otoño Austral. El monte Olivia resulta majestuoso, un haz de intensa luz solar emerge desde la cara norte de la cordillera. Al Sur se avista Chile, el canal es estrecho (unos 10km) y permite divisar ambos lados.
Estamos en uno de los lugares más australes del planeta, esto es algo que a Alex y a mi nos apasiona solo de pensarlo. Muy temprano estamos ya a bordo de una típica embarcación turística, la verdad, no nos emociona la idea pero salimos rápido a la cubierta y disfrutamos del aire frío y del lindo paisaje. Ha amanecido con un día claro y despejado, el Sol se estrella detrás de las montañas andinas y nos regala una bellísima vista de la población de Ushuaia y sus entornos de montañas rojizas por el Otoño Austral. El monte Olivia resulta majestuoso, un haz de intensa luz solar emerge desde la cara norte de la cordillera. Al Sur se avista Chile, el canal es estrecho (unos 10km) y permite divisar ambos lados.
En la cubierta jugamos a saltar acompañando al zarandeo del barco rompiendo las olas, el aire sopla fuerte y del Oeste, hace frío. Hablamos con una chica que trabaja haciendo videos para turístas en el barco, lleva un abrigo que pone "CAMERAWOMAN", en fin, un tanto gracioso. Ella ha viajado desde Buenos Aires con la intención de encontrar trabajo en Ushuaia, aquí es más fácil y se gana más dinero, pues se trata de un área muy remota y el gobierno argentino presta alguna facilidades.
Visitamos la Isla de los lobos, repleta de lobos de mar, el olor es fuerte, los lobos marinos nos deleitan con ruidos y juegos, es muy bonito. También nos acercamos a una isla con un humilde faro, tiene un encanto especial.
De vuelta a tierra, los encargados de la expedición nos dan a todos, un "Certificado de Navegante" con nuestro nombre, jajajaja es bastante ridículo pero el paseo ha sido interesante.
Son las doce y media más o menos, compramos algo de comida, y nos subimos a Darwinito con rumbo al parque nacional de Tierra del Fuego. Conforme avanzamos en la Ruta Nacional 3, el bosque se torna más cerrado y tupido. Los colores del lugar nos encandilan, rojo, ocre, naranja, amarillo... Entramos en el parque y recorremos un paisaje encantado hasta arribar al final de la R3, que parte allá por Buenos Aires. Caminamos una horita por la Bahía Lapataia hasta encontrar un rincón aislado del viento y aprovechamos para comer un bocadillo y unas galletas.
Tras la comida y la miniexcursión planeamos nuestro siguiente objetivo, se trata de una excursión hacia lo alto de una montaña que se eleva unos 1400 metros sobre el nivel del mar. Nos aprovisionamos con lo justo y echamos a andar.
El camino esta muy inclinado y cruza el compacto bosque hacia zonas más altas. Estamos en forma!! llevamos buen ritmo y en apenas un par de horas dejamos atrás la zona de bosque y nos topamos con la nieve.
"Alex, es muy tarde, deberíamos comenzar a bajar", a lo que él me contesta: "jooooo tio vamos a subir un poco más, mira esa loma, desde ahí las vistas deben de ser bestiales".
Es tarde, solo tenemos una linterna y el camino es díficil de seguir, estoy seguro de que si nos alcanza la noche no vamos a ser capaces de encontrarlo. Finalmente subimos unos minutos más hasta la loma. La vista es mágica, Chile al frente, una frontera invisible, la nieve contrasta con el rojo del bosque y un aislado lago alberga la zona más baja del valle.
Comenzamos a bajar, tenemos que correr literalmente, la oscuridad acecha y eso es delicado. A los 5 minutos de comenzar el descenso nos perdemos, hemos tratado de seguir el camino pero es complicado. Damos vueltas durante unos 10 minutos hasta que por fin averiguamos la ruta. En estos diez minutos nos hemos preparado mentalmente para pasar la noche en el bosque. Nos desplazamos a un ritmo trepidante entre los árboles, raices, pidras...debemos ir rápido. Al llegar a la zona del lago, estamos salvados!!, ha sido muy divertido y nos encontramos plenamente realizados física y emocionalmente.
Es ya de noche, regresamos al hostel y después de una merecida ducha preparamos una riquísima cena: carne, aguacate, tomate...qué bien sienta!!!. En el hostel conocemos a dos hermanas venezolanas, muy simpáticas. Están de viaje de placer, como nosotros, aunque ellas lo tienen todo un poco más programado. Estamos charlando un buen rato con ellas, recién duchados y calentitos, que tranquilidad!!. Lo más entrañable de esta parte es que una de las hermanas y yo, hemos estado cantando y tocando una antigua guitarra que hay en el alojamiento. Ella tiene una voz dulce y suave, lo pasamos bien y disfrutamos de un rato muy agradable compartiendo nuestras canciones.
Mañana partimos hacia el Norte, el viaje va a ser largo así que bien temprano estamos en la cama, ya soñando con la próxima aventura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario