SOBRE EL ATLÁNTICO
Ayer, día 26, trabajé toda la mañana en mi avioncito pequeño, ya entonces sabía que cruzar el Atlántico justo después de pasar la mañana volando por España iba a ser agotador. A las 19:00 me deja mi amigo Nacho en el aeropuerto de Barajas. Sin más, y tras una espera más de las muchas otras que aguardaba mi largo viaje, estoy abordo de un Boeing 747 de Aerolíneas Argentinas rumbo al país de los alfajores y el dulce de leche. Iba a pasar toda la noche en el avión, aunque la idea era aguantar hasta bien tarde para ir acostumbrando el cuerpo al horario boludo. Situado en una de las salidas de emergencia, respiro tranquilo sabiendo que podré estirar bien las piernas en la noche. Tras la cena típica de avión, pollo con arroz, decido tratar de subir a la cabina y así charlar con los pilotos. Unos minutos más tarde, me encuentro cruzando la latitud 0º, a 11km de altitud, en la cabina del Jumbo, recibiendo una clase magistral acerca de las estrellas del "cielo del hemisferio sur", y no imaginais cuatísimas había, casi no cabía un alfiler entre todas ellas. Ah!! además me sirvieron para RE-cenar el plato de bussines, salmón en salsa con patatas cocidas y una tabla de quesos con uvas. Si, soy un crack!!!.
EL ENCUENTRO CON ALEX
Las 05:30 de la mañana en Buenos Aires, aún no ha amanecido y traspaso las aduanas. Consigo cambiar algo de dinero para la travesía al centro y para avisar a Alex. Sabeis?, en Buenos Aires las monedas valen oro, nadie quiere darte monedas y todo el mundo trata de manipular los billetes y usar monedas para cuando es estrictamente necesario. Así que ahí estoy yo, con 120 pesitos argentinos (20 Euros) recién cambiados, tratando de conseguir monedas para meter en la maldita cabina!! jajaja...al final una chica del banco se enrolla y me cambia un billete. Hablo con Alex y quedamos en la plaza de la Casa Rosada del gobierno. Para no perder la chispa que tienen estas ciudades, Alex me recomienda que me olvide de taxis (100 pesos), buses express del aeropuerto (50 pesos), y encantado de recibir su recomendación, me las ingenio para coger un "colectivo" o bus (2 pesos, unos 30 céntimos de euro, vamos, gratis!!) de línea regular que me va a pasear por todos los putos barrios de la ciudad, con la mochila grande, la tienda de campaña y 1700 Euros en los huevos (Llevaba Euros para Alex que me dieron sus padres). 2 horas y 50 minutos es lo que tardo en llegar al centro. Ahora si, la experiencia no tiene precio, muy curioso.
Bueno, me bajo de la cacharra vieja esa y camino frente a la Casa Rosada donde se encuentra Alex leyendo en un banco. Che boludo!!!! cómo andás??. Jejejeje...ha sido lindo. Tiene una bolsa para mi con fruta y distintos dulces riquísimos típicos de aquí (facturitas como allá las llaman), lo recibo con hambre y comenzamos a charlar.
BUENOS AIRES, INMENSA LOCURA
Primera impresión, Buenos Aires es indescriptiblemente grande, grande como que Madrid parece un pueblito. No entiendo como he podido pasar casi 3 horas cruzando la ciudad, y que aún quede muchíiiiisimo más por recorrer. Segunda impresión, es más grande todavía!!!jajaja. Es parecido a una ciudad grande europea, pero claro, es Sudamerica y eso se nota, me entendeis??. Las calles están más descuidadas y algunas de ellas se muestran bastante sucias.
Comenzamos a andar, la plaza del gobierno, la casa rosada, el capitolio.....edificios muy bellos y con aire colonial.
Lo primero que debía hacer con Alex era cambiar dinero, os recuerdo que sigo con aquella millonada metida en mis partes nobles. Buenos Aires, con CUATRO ojos, no es peligroso, eso dicen aquí. Lo logramos! caminamos unos 40 minutos hasta llegar a su casa. Buscamos un trayecto que, aún siendo un poco rebuscado, nos permite divisar algunos de los puntos clave del llamado "microcentro". La avenida del 9 de Julio, alucinante!.
Alex no para de contarme cosas interesantes, y yo estoy tan excitado que practicamente olvido al completo el extenso viaje que llevo a las espaladas. Los coches vuelan por las calles y la gente parece ignorar los pasos de peatones y cruza calles y avenidas a sus anchas. Me gusta, pero para visitar. Hay mucha gente, mucho tráfico y muchísima contaminación. Buenos Aires está organizado en infinitas cuadras, aquí no hablan de kilometros o tiempos, hablan de cuadras.
Dejamos todo en casa y nos vamos a patear algunos lugares curiosos. Nada más que unos pesitos y el DNI en mano, el pasaporte es muy importante para el resto del viaje como para arriesgarse a perderlo. Lo se, el DNI no sirve. Nos movemos en el colectivo, funciona genial y es, para nosotros, gratis practicamente. Aunque bueno, la verdad es que es notablemente más complicado que en Madrid, aquí hay millones de líneas y dependiendo del sentido, pasan por un sitio u otro. Básicamente, si te sabes mover un poco, es acostumbrarse y orientarse. Las cuadras parecen todas iguales y no sabes cuando leches bajar puesto que en las paradas no pone ningún nombre.
Visitamos un mercado, curioso, me recuerda a Candem en Londres, aunque éste de hoy es mucho más feo y tiene pinta de ser menos seguro.
Comemos un bocadillo de milanesa (bocadillo de carne empanada) y seguimos pateando.
Andar, andar y andar....ya estoy medio muerto. Son las 17 (10 de la noche en España) y llega la parte final.
YO SOLO POR BUENOS AIRES
No se si os conté que Alex tenía hoy un exámen. Si no lo hice ya lo sabeis. A las 18 Alex se va a su facultad y yo salgo a patear por mi cuenta con lo justo, por si acaso. Cojo un colectivo y en 40 minutos me planto en una zona que Alex me recomienda (Plaza Italia). A ver, para los amantes de ciudades, Buenos Aires tiene algo muy especial, grandes aveniadas, edificios simbólicos...yo me quedo con el ambiente y lo impresionante de su inmensidad.
Oscurece y sigo perdiedome por la ciudad. Las calles están menos ilumin¡adas que en España pero por esta zona hay bastante gente y bueno, no se va mal. Me siento en un parque, como no, gigante y descanso un rato. A las 20:00 estoy reventado del todo, busco en mi guía y con el bus llego en 30 minutitos a casa de Alex. Una experiencia muy chula, desenvolverse en una ciudad tan grandísima el primer día.
Y bueno, aquí estoy, debo tratar de permanecer despierto y estoy esperando a Alex que llegará en breve de su exámen. Muero de sueño, allí son ya las 2 de la mañana y llevo un par de días laaaaargos.
Mañana volamos a Ushuaia muy tempranito, la verdad es que viendo nuestro planning vamos a estar un tanto perdidos.
P!
Fotos_ ENCUENTRO EN PLAZA DE MAYO.
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