Compañeros, queridos, familiares y amigos del alma. Conocidos e interesados.
Pablo llegó perfectamente y me encargué de machacarlo y a pesar de su terrible jet lag, le infiltré en la vida porteña mediante un curso exprés de lunfardo (anti tonada gallega), tomar el colectivo, guía-T, cuadras y distancias, seguridad urbana, comprar en Miserere, porteñas, agitación social, desigualdad también, paseos, parques, la noche y por último unas prácticas en las que tuvo que desenvolverse solo él mientras yo rendía examen. El chabón está más que aprobado en teoría y práctica de vida porteña. También está agotadísimo, y ahora duerme plácidamente a mi lado en lo que para él son las 5 de la mañana.
Mañana comienza nuestra aventura, y este post no es más que una forma de anunciároslo para el que no lo sabía. También quería dar un tanto de envidia, y por otro lado, contaros por dónde vamos a recorrer para, si nos perdemos por el fin del mundo, salga alguien dispuesto a venir a buscarnos.
Volaremos a Ushuaia, la ciudad más austral del mundo, latitud 54º sur y puerta a la Antártida (que no visitaremos porque ni tenemos 3 semanas ni disponemos de 3000 dólares). Además, al norte de Ushuaia uno tiene TODO el continente americano y...qué más querés?
Si todo sale bien, dentro de unos 10 días dispondrán de unos relatos y unas fotos en que relataremos, espero que entre los dos, el viaje que queremos hacer. Aspiramos a:
- Visitar Ushuaia, y recorrer bien la isla Tierra del Fuego.
- Cruzar la Primera Angostura en Chile, llegando así al lado continental de Tierra del Fuego, atravesar la región XIII hasta Puerto Natales por esa Patagonia tierra de nadie, pasar dos días inmersos en el parque nacional más importante de América, el PN Torres del Paine.
- Partir hacia el Calafate, de vuelta en Argentina, comernos el Parque Nacional Los Glaciares, el Perito Moreno, el glaciar Upsala, llegar a El Chaltén y bordear la falda del escalabroso monte Fitz Roy.
Si todo sale bien, espero poder relatarles estos hechos en pasado. Por ahora, son simples ideas, quimeras incluso, pero hace poco que se convirtieron en pasiones y pronto se convertirán en sueños cumplidos.
Les dejo una referencia cutre en mapa.
Y, si hay suerte, poco a poco, de Ushuaia a La Quiaca.
miércoles, 27 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Itaipú
La cosa es que al día siguiente amaneció bien feo, y nosotros íbamos tan ilusionados al lado brasileño a disfrutar de las vistas (y a darles todos nuestros ahorros a los brasileños, que son unos putos careros, porque ahora están de moda), cuando, nada más cruzar la frontera, nos sorprende un pequeño tornado seguido de una tormenta que nos empapa y congela. El caso, que tan llenos de cataratas, para no ver nada, decidimos prescindir del lado brasileño y optamos por visitar la mayor presa hidroeléctrica del mundo: Itaipú. Tomamos un colectivo a Foz do Iguazu y allí otro hasta Itaipú, 15 km al norte, recorriendo la frontera paraguaya-brasileña, constituida por el río Paraná. Atrás queda Argentina por unas horas.
El centro de visitantes nos saca la pasta por una visita hasta hace 5 años gratis, nos pone un video de lo bonito que es vivir y de lo buenos que son ellos con la naturaleza, el desarrollo de las comunidades indígenas, para nada afectadas por este gigaproyecto energético, y nos da una explicación no demasiado mala de la situación geográfica, la construcción (el making of, vamos) de la presa y unas cifras escalofriantes de dimensiones y de potencias y capacidades.
La prensa fue contruida desde 1976 hasta mediados de los 80. Los 3 primeros años fueron para desviar el río y retener el lago. Todo para que llegado el día se demoliera todo eso con dinamita. Se ocuparon una barbaridad de hectáreas por la inundación en el nivel superior. Brasil se sumió en la deuda y tuvieron que desplazar a 10.000 personas.
Hechos consumados, puede decirse de esta presa de 8 km de largo y con un salto, desnivel, de 196 m, que:
- Es la mayor en generación de energía del mundo: con 20 turbinas de 700 megawatios (han oído bien), constantemente genera 14.000 MW (volvieron a oír bien).
- Esto alimenta al 24% de Brasil y al 96% de Paraguay, de las necesidades energéticas de ambos países.
- La generación de energía se comparte, y como se imaginan, Paraguay consume el 10% de la energía, vende a Brasil el 40% restante, que consume el 90% de la energía generada. La cosa es que dos turbinas sustentan energéticamente a Paraguay entero.
- Tuvimos "suerte" de encontrar el desagüe abierto. Sólo lo está durante un mes al año. Energía que se pierde cuando la presa está llena, para evitar el desbordamiento y, créanme, una verdadera catástrofe que se notaría miles de kilómetros río abajo. El aliviadero evacúa 15 veces el caudal de las cataratas de Iguazú.
Nos seguía lloviendo pero pudimos disfrutar del interesante tour que te dan para conocer la presa, acercándote al aliviadero, a los conductos de las turbinas, a la central eléctrica, a la presa arriba y abajo, al lago Itaipú y a la zona de control. Aquí trabajan 3000 personas. Fifty fity each country, too.
Para mis compañeros de la ETSIA que se planteen pedir la beca para curra en Itaipú, aquí les paso unas fotos.
Al final del día, agotados y empapados, cruzamos la vuelta la frontera (todo un quilombo re pesado) y en poco tiempo nos tomamos un bondi desde Puerto Iguazú para regresar a Posadas a tiempo de salir el sábado y pasar el domingo descansando y paseando.
Making of
Maqueta de turbina. Tamaño real, 7 metros de diámetro.
Vista. Es una foto de una foto cheee!
Aliviadero en acción
Yo, tapando el "Aliviadero en acción"
Vista de la planta de potencia.
Tubería saliente de cada turbina.
Desde arriba del desagüe.
Salida de tensión
Entre Brasil y Argentina: Jodidos de frío esperando que nos haga caso alguien para salir de esta tierra de nadie.
Iguazú
Aterrizamos en la esquina norte de Misiones, allí donde se juntan el río Iguazú y el río Paraná, antes río Paraguay, y que irá a morir ,tras juntarse justo antes con el río Uruguay, a la desembocadura del río de la Plata. Allí donde esa confluencia de ríos es aprovechada por los estados para fingir conformidad y crear la triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina. En el mapa puede observarse cómo Misiones es esa provincia que Argentina, siendo claros, le penetra a Brasil y Paraguay.
Madrugamos una locura y partimos a conocer las catarata desde el lado argentino, el parque nacional de Iguazú. Esta lado tiene mucho que ofrecer, hacer, ver, y sobre todo caminar. El lado brasileño es más sencillo y menos completo, con sólo un paseo largo de mirador para observar la que dicen es la mejor vista de las cataratas argentinas.
Al llegar decidimos comenzar por un sendero casi desconocido, el sendero Macuco, casi nada transitado. Mientras nos ponemos repelente de insectos hasta las pestañas, conocemos a dos franchutes recopados y comenzamos a caminar los cuatro, por 2 horas. Caminamos en silencio, aprovechando que son las 9 de la mañana. Y somos premiados con la observación de no sólo flora sino fauna tropical digna de ser mencionada: monos caí, coatíes por todos lados, tucanes, alguna vívora, nada de jaguares eso sí, e insectos nunca vistos, como hormigas del tamaño de una falange o dos, orugas, grillos, arañas enormes, y un sinfín de agradecidas mariposas, enormes y coloridas. Todo ello rodeados de decenas de sonidos de aves, todas desconocidas pero que no alcanzamos a ver, que se comunican de rama a rama y regalan un recital de sonidos propios. Al final de la caminata encontramos el escondido salto Arrechea, donde nos tiramos un rato antes de volver sobre nuestros pasos para descubrir el sendero inferior y el sendero superior, ambos más turísticos. Desde el sendero inferior se va uno acercando a las cataratas, las va viendo venir, y regala unas vistas de la Isla San Martín y de casi todas las cataratas que ya queda como inolvidable. Al fondo, por ahora, sólo se divisa parte del vapor que la Garganta del Diablo, el postre y plato fuerte a la vez, expulsa por cientos de metros. Mientras, se muestra ante nosotros un paisaje esplendoroso, sorprendente, nunca visto y hasta idílico. Las cataratas se dividen en cientos de hilos y torrentes que fluyen de forma natural y perpetua. Cada rincón nuevo ofrece una foto diferente, un arcoiris en la superficie, y la boca siempre abierta ante un espectáculo natural, repito, nunca visto.
El sendero superior ofrece la vista del río Iguazú abajo y también mirando atrás del río en su segmento superior, antes de caer, proviniente del lago Iguazú. La vistas vuelven a ser sobrecogedoras y yo rompo mi promesa de "no hacer demasiadas fotos". Siempre, a lo lejos, un paisaje de bosque selvático todavía conservado, verde que se extiende hasta el horizonte, mire uno hacia atrás o dirija su mirada hacia Brasil, ahí no más, "al otro lado del río". Y para el final nos guardamos una caminata de 3km de ida y otros 3 de vuelta, premiados con el ensordecedor (y "empapador) espectáculo de posarse uno encima de la garganta del diablo, donde miles y miles de litros caen cada segundo al vacío, que ya no es vació porque de forma constante es llenado por un caudal altamente violento de agua y vapor enfurecido que sube hasta el mirador. A pocos metros de nosotros podemos ver caer el agua que viene del lago (en esta zona justo antes de la caída) y además de eso el paisaje se combina con cataratas a lo lejos y arcoiris dobles.
El sol nos ha comido todo el día, y la humedad, la transpiración y el vapor de agua a caudales nos tienen aplastados, pero regresamos a Puerto Iguazú tras haber tenido un día agradable, todo un regalo; tras haber caminado desde las 9 entre 15 y 20 km casi sin parar, tras haber paseado entre un los vegetales entramadísimos de un bosque no demasiado agotado por el turismo y por suerte todavía repleto de vida. Estamos agotados pero más que saciados de maravillas naturales.
Sendero Macuco
Sendero Macuco
Sendero Macuco
Sendero Macuco
Sendero Macuco. Arañitita.
Salto Arreche (algún vasco, que lo descubrió, digo yo)
Desde el salto Arrechea (Argentina). Río Iguazú bajo y Brasil al fondo.
Divisando el perfil de la garganta del diablo
Desde el sendero inferior.
Vista de una parte de las cataratas.
Isla San Martín desde sendero superior. Arcoiris.
La sensación de una cortina de agua interminable.
Estas no nos dejaron tranquilos, querían ser nuestras amigas y de paso limpiarnos los parásitos cutáneos.
Tucano, como dice la tana
Desde el paseo superior.
Graganta del Diablo
Graganta del Diablo
Volviendo. Paisaje de cualquier película de exploradores. :P
Una de mis pistas favoritas. Sólo que se llama Iguazú, nada más. Me hacía ilusión compartirla.
Parte de la banda sonora de Babel, que tanto me ha inspirado.
Reducciones jesuíticas, territorio guaraní
Tras una semana y media de no parar entre universidad y conocer nuevos ámbitos de la ciudad, preparando parciales y descubriendo rincones, se presta la oportunidad de realizar una incursión fuera del puerto del Buen Aire, allí, a provincia.
Nuestro compañero de departamento, Lucho, es posadeño (Posadas, capital de Misiones), y hace un mes que mi otra compañera de depto., Sonia, la italiana semi yankee, y yo, hablamos de acompañarle en Pascuas para cuando visitara a su familia. No es culpa mía que los viajes y los exámenes se amontonen, y que el Papa deciciera poner la fiesta sagrada justo cuando yo pensaba viajar y tener exámenes...
El caso es que los últimos días antes de salir fueron locos preparando uno de los exámenes y el siguiente viaje, pero eso es otra historia, Pablo.
El miércoles por la noche, descubrimos una estación de Retiro a reventar, no se podía caminar por las dársenas. Todo el mundo huía de la urbe para aprovechar estos días de fin de semana largo. Ingresamos en nuestro ómnibus, que bien caro nos ha costado este trayecto, parando en tooodos los sitios habidos y por haber, intermedios. Tengo la plaza del piso de arriba, delante del todo. Por lo que veo todo el recorrido, siento un gélido hilo de aire en mi cara todo el viaje, que no ayuda a dormir, y veo la muerte delante de mí por tres veces, más o menos. Pero supongo que es normal. Amanece y puede verse cómo el paisaje cambió tras 10 horas de viaje. Aún nos quedan 5, vamos con retraso, pero pasamos pueblito por pueblito, siempre por caminos de tierra rojiza, entre un bosque que cada vez es más selvático y tropical, tupido y no siempre penetrable.
Llegamos a Posadas y surge la oportunidad de partir inmediatamente. Sonia y yo despedimos a Lucho y nos vamos por nuestra cuenta. En una hora nos plantamos en San Ignacio Miní, y ahora es cuando explico por qué esta zona del mundo no tiene sólo las cataratas de Iguazú.
En medio de toda la colonización española, y de ese tira y afloja con las colonias portuguesas, surgió, de la mano de la comunidad jesuita, uno de los fenómenos sociales históricos más interesantes jamás habidos. Los jesuitas llegan a este territorio a principios del siglo XVII. Originalmente habitado por pueblos indígenas, mayoritariamente de la etnia guaraní (hoy presentes en territorio principalmente paraguayo), los jesuitas llegaron, parece ser, de una forma muy diferente a como lo hicieron el resto de españoles. Se asentaron en lo que llamarían "reducciones" con la finalidad de evangelizar, pero fundaron estas misiones que consistían en pequeñas estructuras urbanas en las que la vida se organizó de una forma sorprendente. Alfabetizaron a la población y trajeron la escolarización para la población infantil. Organizaron el trazado de calles, con la plaza y la iglesia como centros, el plan de cultivos y la división del trabajo. En las misiones jesuíticas se gozó de una prosperidad que llevaría envidia incluso a las burguesías asentadas en los virreinatos españoles. Los jesuitas respetaron buena parte de las costumbres originarias, aquellas que eran compatibles con el credo católico. La población se convirtió al catolicismo, pero se mantuvo una mezcla de ritos y de credos, así como las costumbres lingüísticas, del trabajo, los cultivos, la artesanía, por no hablar del milagro de la música guaraní, coros de niños guaraníes creando cánticos religiosos y los instrumentos ya existentes que también fueron desarrollados. Se observa también cómo las construcciones padecen ese eclecticismo propio de un encuentro de técnicas constructivas diferentes.
En definitiva, se trató de un experimento social que más tarde fue calificado como utópico, el triunfo de la humanidad, la perfección en la sociedad, el igualitarismo real y el comunismo en la práctica. Lástima que no sean conocidas, ni que su historia sea famosa y enseñe como ejemplo de autogestión y concordia interna. Parecería que defiendo esta, la que no es más que otra cara del colonialismo, pero lo que realmente destaco es que los jesuitas y posteriormente, la comunidad guaraní y cristiana allí habitando, fueron con mucho adelantados a su tiempo.
Más lástima es que todo lo bueno tiene un fin. Las causas: las presiones y recelos de la corona española frente a las prácticas jesuitas, que se distanciaban del salvajismo colonial, la ulterior expulsión de las autoridades jesuitas de la zona, y también las incursiones de bandoleiros originarios brasileños para secuestrar niños y mujeres como esclavos para vender, sumando a esos ataques los destrozos e incendios ocasionados, sumieron a las comunidades en una desolación propia de una sociedad en decadencia. Carlos III se encargó de que los jesuitas abandonaran esos planes que llevaban siglo y medio funcionando, y en 1769, si no me equivoco, cayó la última misión jesuítica. Las comunidades originarias quedaron indefensas y el 90% se mudó y movilizó a otras zonas más resguardadas del territorio y las amenazas brasileños. Finalizó así una época de prosperidad en que el ser humano creyó alcanzar la perfección social y la esperanza de vida eterna.
De las 30 reducciones, hoy en día son del orden de 15 las que quedan en pie sobre suelo guaraní. Son 4 las que están en buen estado en territorio argentino, y dos las que pueden observarse más o menos decentemente en territorio paraguayo. Muchas misiones fueron destruidas tras el abandono de los jesuitas.
Nosotros sólo pudimos disfrutar de la visita a San Ignacio Miní, con diferencia la mejor conservada, que está en un pueblito tranquilo y que no da para el turismo, pero los lugareños hacen lo que pueden. Pleno de pobreza y desigualdad, puede observarse cómo los turistas, nosotros, sí, nosotros, esa especie que necesita de pesticida para desaparecer como haría una plaga, propicia esos escenarios de desigualdad brutal entre el visitante y el lugareño, el niño descalzo y el anciano guiri con funda para el celular atada al cinturón, entre el ciego o la mamá artesana e incluso, por qué no, el joven mochilero que "sólo está de paso". Podrá notarse que no hay mucho de orgullo ni honra en mis palabras. Nosotros alimentamos esto, porque, nos guste o no, lo sepamos o no, nosotros lo creamos.
El caso es que habiendo visitado las ruinas, espectaculares a pesar de estar sólo más o menos bien conservadas, no hay mucho más que hacer para el poco tiempo que queda, y a la noche Sonia y yo nos tomamos un bondi directo a Puerto Iguazú, la entrada a las cataratas de Iguazú desde el lado argentino, sin saber qué nos depararía esa zona a 4 horas de colectivo (ni tampoco dónde íbamos a dormir). El día había sido agradable, muy húmedo y pesado, de iniciación de viaje. Llevábamos casi 24 horas viajando sin parar y la sensación nómada comenzaba a notarse.
Llegada a San Ignacio. Paisaje.
Con mi amiga Clara en su mochila, ahí metidita ;)
Huellas de niño en lodo seco, de siglos atrás.
Esquema urbano original de la reducción
Entrada a la antigua plaza central. Restos de la iglesia al fondo.
Plaza central
Iglesia, entrada
Iglesia, entrada, detalle del pórtico
Resto de la misión, arquitectura.
sábado, 9 de abril de 2011
Fútbol en Colonia
Reportando desde Colonia del Sacramento, Uruguay, 50 kilómetros en frente de Buenos Aires, al otro lado del río de la Plata. Esto sí que es un río ancho.
Despertándose a las 5 el viernes, uno llega a la terminal de Buquebús en Puerto Madero y la pasa embarcando y con trámites de migraciones mientras sale el sol sobre el río, que bien parece un mar, con todo su horizonte. Me sellan salida y entrada en Uruguay ya aquí, nos metemos en el barquito y el equipo nos vamos conociendo entre mate y mate, parados todo el viaje. Llegamos a Colonia, desembarcamos, paseamos esperando que terminen las habitaciones, comemos fuerte para preparanos, unos ñoquis a las 11 AM, de ahí a la cama y a las 2 en la cancha. Jugamos una previa de grupo de cuatro equipos, tres partidos antes de pasar a cuartos de final.
Me planto la camiseta del 3, y las medias rojas me hacen detectable en las fotos.
A las 15h nos enfrentamos a los locales, anfitriones del torneo. Espectacular partido, victoria no tan técnica ni física, pero sí psicológica y moral. Comenzamos el partido re dormidos, nos marean, físicamente nos superan, me plantan a dos delanteros enormes que me sacan dos cabezas cada uno (ya estoy acostumbrado) y durante 20 minutos peleamos pero nada, hasta que un fallo tonto nos lleva a perder uno a cero. Entonces no sé qué sucede, que en dos jugadas consecutivas llegamos arriba y metemos un golazo y en la siguiente otro gol, esta vez un churro medio en propia. Le damos la vuelta al partido y nos vamos al descanso. La exigencia física es bárbara, de lo más duro del torneo, y esto no va a ser fácil de mantener. Tenemos un arquero que lo ataja (para) todo TODO y el centro del campo cada vez lo dominamos más. En defensa nos está costando entendernos entre los 4 que estamos atrás, tiramos mal el offside (sacar el fuera de juego) y nos ganan en físico, yo cometo mis errores, nos colocamos mal, arriba no llegamos...pero si no fuera por el arquero tendríamos 10 goles en contra... Eso desmoraliza tremendamente a estos tipos, que nos están comiendo. Comenzamos a defender mejor, nos dejamos la piel abajo, las bandas comienzan a funcionar y...los tipos llegan a nuestro arco, se quedan tirando por 5 veces desde el área chica a nuestro arco pero el arquero sigue parándolo todo. "no me lo creo", escucho a dos delanteros suyos. La siguiente jugada llegamos arriba y les encajamos el tercer gol por el ángulo (la escuadra). Entonces se derrumban psicológicamente...no pueden más, llegan pero no les sale nada. Nosotros estamos agotados y hacemos lo que podemos pero a estos chabones ya les crujió la cabeza, y el partido termina tras 10 minutos en que dominamos el centro y ellos no paran de llegar a nuestro arco. Los fulminamos, pierden 3-1 su primer partido y nosotros ni nos creemos el partido que hicimos. Quedamos agotados, fue el primer partido y durísimo y ganamos a los que ganarían a todos los demás en adelante. Para colmo, una fotógrafa capta desde detrás de la red el tercer y espectacular gol...nos quedamos con las ganas de mostrársela al arquero contrario. De ahi en adelante, todos los de este equipo no paran de chamullar, charlar, hablar y comentar. Desde ahí todo es futbol. Incluso vemos fútbol por TV en los descansos. Nunca tuve tanto fútbol de seguido, ni nunca vi tanto la liga española.
Última retransmisión acerca de este espectacular fin de semana.
Atracamos y descendemos, ya no hay que hacer trámites de entrada en Argentina, quedan hechos en la orilla de la que partís, siempre. Esto se va acabando e incluso nos da pena, aunque casi olvidamos que nos vamos a ver en la universidad todos los días y, con más razón, en los entrenamientos, por ejemplo mañana (no sé yo si me llegarán los músculos...). Desembarcamos y antes de despedirnos, sorteamos entre nosotros una camiseta de recuerdo, de la Universidad de Montevideo, campus de Colonia, torneo deportivo. Le toca a Ale (otro de los 3 que somos), y entre exagerados aplausos él, inmediatamente, me busca con la mirada y cuando me encuentra me suelta: Gashego, quedátela vos, que te hará más ilusión/viniste sin ropa casi/ es un recuerdo. Yo rechazo pero termino cediendo. Cómo es esta gente... y qué gran recuerdo! (y lo bien que me viene otra remerita, claro).
Despertándose a las 5 el viernes, uno llega a la terminal de Buquebús en Puerto Madero y la pasa embarcando y con trámites de migraciones mientras sale el sol sobre el río, que bien parece un mar, con todo su horizonte. Me sellan salida y entrada en Uruguay ya aquí, nos metemos en el barquito y el equipo nos vamos conociendo entre mate y mate, parados todo el viaje. Llegamos a Colonia, desembarcamos, paseamos esperando que terminen las habitaciones, comemos fuerte para preparanos, unos ñoquis a las 11 AM, de ahí a la cama y a las 2 en la cancha. Jugamos una previa de grupo de cuatro equipos, tres partidos antes de pasar a cuartos de final.
Me planto la camiseta del 3, y las medias rojas me hacen detectable en las fotos.
A las 15h nos enfrentamos a los locales, anfitriones del torneo. Espectacular partido, victoria no tan técnica ni física, pero sí psicológica y moral. Comenzamos el partido re dormidos, nos marean, físicamente nos superan, me plantan a dos delanteros enormes que me sacan dos cabezas cada uno (ya estoy acostumbrado) y durante 20 minutos peleamos pero nada, hasta que un fallo tonto nos lleva a perder uno a cero. Entonces no sé qué sucede, que en dos jugadas consecutivas llegamos arriba y metemos un golazo y en la siguiente otro gol, esta vez un churro medio en propia. Le damos la vuelta al partido y nos vamos al descanso. La exigencia física es bárbara, de lo más duro del torneo, y esto no va a ser fácil de mantener. Tenemos un arquero que lo ataja (para) todo TODO y el centro del campo cada vez lo dominamos más. En defensa nos está costando entendernos entre los 4 que estamos atrás, tiramos mal el offside (sacar el fuera de juego) y nos ganan en físico, yo cometo mis errores, nos colocamos mal, arriba no llegamos...pero si no fuera por el arquero tendríamos 10 goles en contra... Eso desmoraliza tremendamente a estos tipos, que nos están comiendo. Comenzamos a defender mejor, nos dejamos la piel abajo, las bandas comienzan a funcionar y...los tipos llegan a nuestro arco, se quedan tirando por 5 veces desde el área chica a nuestro arco pero el arquero sigue parándolo todo. "no me lo creo", escucho a dos delanteros suyos. La siguiente jugada llegamos arriba y les encajamos el tercer gol por el ángulo (la escuadra). Entonces se derrumban psicológicamente...no pueden más, llegan pero no les sale nada. Nosotros estamos agotados y hacemos lo que podemos pero a estos chabones ya les crujió la cabeza, y el partido termina tras 10 minutos en que dominamos el centro y ellos no paran de llegar a nuestro arco. Los fulminamos, pierden 3-1 su primer partido y nosotros ni nos creemos el partido que hicimos. Quedamos agotados, fue el primer partido y durísimo y ganamos a los que ganarían a todos los demás en adelante. Para colmo, una fotógrafa capta desde detrás de la red el tercer y espectacular gol...nos quedamos con las ganas de mostrársela al arquero contrario. De ahi en adelante, todos los de este equipo no paran de chamullar, charlar, hablar y comentar. Desde ahí todo es futbol. Incluso vemos fútbol por TV en los descansos. Nunca tuve tanto fútbol de seguido, ni nunca vi tanto la liga española.
Estamos muertos y jugamos a las 21h. Baño, comida ligera y a la cama. Estamos en plan profesional.
El próximo partido comenzaremos a entendernos mucho mejor como equipo, como grupo, como defensa... Se nos presenta un encuentro de mucha menos exigencia física, dominamos constantemente el medio centro, yo cometo menos fallos, corro la banda, los laterales damos seguridad, por el lado derecho Ramiro-Rama no deja pasar ninguna, el mejor del partido. Ale-Latini y Fran-Turu constituyen el eje de la defensa, tiramos juntos todos los offside, se los pitan todos. Mariano-Capi llega a todo en el centro del campo, cae, apoya, recupera, reparte, cambia...Alejandro le ayuda y crea constantemente situación de riesgo, por mi banda el siete Martín-Mudito agarra todas las pelotas abajo y todas toditas se las lleva, regatea por la banda y no le quitan ni una, corre más que cualquiera. Alan por la derecha no para de recibir pases largos y crear jugadas, mientras los delanteros Marino-Chubut, Vladimir-Tanque o Fernando Biglieri se turnan en marear a la defensa, pero no sé por qué no metemos ni uno, hasta que por fin llega el único gol del partido. Seguimos ganando uno a cero el resto del partido pero a mí me cambian el delantero y me toca cubrir a un tipo de dos metro diez como mínimo, que me pone el codo en la cara o en la cabeza consantemente...tipo sucio pero le bajo los humos rapidito porque pesa lo mismo que yo y como me gritan gallego, el tipo debe de echarse a temblar. No les dejamos hacer nada, no pasan ni una. Pero arriba no metemos más. Los tipos acaban agotados, y nosotros también, es el final del segundo partido. La sensación de haberme colocado mucho mejor, habernos entendido y conocido mejor la defensa, ser impenetrables. En dos partidos ya se nota cómo nos conocemos todos los del equipo, hay muchísima química y desde fuera da una sensación de que llevamos años jugando. Nos felicitan por el juego táctico, pero lo más importante es que todos todos nos hemos dejado las bochas en la cancha, y nadie ha descansado, vinimos con un solo cambio y entre nosotros hay un trato increíble, respeto, buena onda, ganas de jugar y hacer las cosas bien, y por supuesto de aprender y divertirse. Ya nos conocemos todos con nuestras limitaciones y virtudes, nuestros nombres. Ya no me llaman Piqué ni me llaman gallego, sino Álex, excepto cuando la cago o pierdo el sitio, que se enervan y me gritan desesperados Gallegoooo!
Pero hacia mucho que no jugaba tan buen fútbol ni que me entendía tan bien con un equipo, sólido, unido, y también un grupo de amigos que hemos venido a pasarla bien y esforzarnos. En los ratos libres, descansando o incluso entre jugada y jugada el buen trato predomina siempre.
En momentos de esparcimiento, esta panda de futuros ingenieros argentinos son bromistas, divertidos, pendejos, boludos, no paaaran de habar, de fútbol y de todo, no callan. Estoy y estamos constantemente jodiendo (bromeando), riendo, no paramos de reírnos y hacer de todo un motivo de risa, felicidad y alegría que se respira. Eso sí, las exigencias son bastante proffesional y nos vamos a cenar y de ahí a la camita, palabras del técnico.
Hoy nos levantamos pronto, desayunamos muy fuerte y 4 horas antes de las 12, donde tenemos el siguiente partido, nada fácil. En el momento de volvernos a descansar surge la idea entre 3 de nosotros de salir a disfrutar del sol al muelle, y tomar unos matecitos! Cuaja la idea y salimos con todo el material para ir directo con él. Pasamos una hora al sol en el pantalán, entre barcos a vela atracados, las hermosas islas boscosas que rodean la pequeña península que es Colonia, sin remera (camiseta) al sol, y al fondo el horizonte en este río que parece ser un mar. Pasándonos en matecito en círculo, esta es nuestra verdadera energía para el día de hoy. He descubierto la mateína, igual que el fernet...y ya no hay vuelta atrás!! Hablamos sin parar sobre, cómo no, más y más fútbol, Chubut (Marino es de Chubut, una provincia bastante al sur del país que últimamente está en portada por elecciones fraudulentas), Buenos Aires, España, la joda, los estudios, minas, y cómo ganar el siguiente partido. El Sol nos da el resto de la energía que no nos da el mate.
Llegamos al siguiente encuentro, último de la fase previa, y comenzamos algo desordenados, como siempre. Tenemos un central de reserva porque hoy llegó Eugenio-el que me lleva a Plaza Italia tras los entrenamientos, y enseguida la defensa se adapta y comienza a desquiciar a los delanteros del otro equipo. Estamos agotados, somos el único grupo que tiene que jugar 3 partidos, el resto juegan 2, y eso se nota.
Generamos ocasión, pero nada. En una de estas nos encajan un gol tonto por el único fallo que hasta ahora Agustín-Arquero tuvo. Perdonado, seguimos igual durante todo el tiempo y medio del siguiente, hasta que llega el gol desde el medio centro y les empatamos. En todo este tiempo, nos les dejamos patear a arco nunca. Nuestros gemelos empiezan a decaer pero mantenemos el ritmo y seguimos manejando jugadas, manteniendo el resultado, juego defensivo. La defensa demostramos estar bien cerrada y sólida y el arquero sigue gritando y hablando desde su sitio.
Llega el final y con el empate quedamos primeros de grupo y echamos del campeonato a estos últimos.
Nos felicitamos todos y tras elongar (estirar) nos ponemos serios para encarar los cuartos de final, hoy a las 20h. De ahí hasta ahora nadie deja de hablar de fútbol, tanto profesional como nuestros partidos, esto es monotema. Ahora desde el hotel estamos descansando y almorzando fuerte para dejarlo todo esta noche en la cancha.
Disculpen el relato técnico y monotemático, pero es lo que hay hasta ahora. Seguiré reportando y comentando, y a la vuelta cuelgo fotos. Por ahí mañana u esta noche reporto el resultado de los cuartos. Si ganamos, creo que no vamos a salir nada de fiesta por Colonia, puesto que mañana tendríamos semis. Todos estamos ilusionados con la idea de llevar la copa a Buenos Aires. Ya veremos.
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Crujimos, nos comieron. Llegaron unos tipos que eran peores que nosotros, pero todo salió mal. Jugamos bien, pero nos ganaron. Fin del torneo, fuera de semifinales. Algo no organizaron bien dentro del torneo. Nosotros veníamos del grupo más grande, de jugar 3 partidos a tope e invictos. Los otros venían de un grupo de 3, de los dos partidos uno no lo jugaron porque no se presentaron sus contrincantes, y pasaron a la siguiente fase directos a pesar de perder el único partido que jugaron. Consecuencia, estaban más frescos que una lechuga y nosotros estábamos tocando fondo... Abajo defendimos muy bien, no llegaron nunca tampoco y yo conseguí revolearlo todo (despejar) y subirla, atacábamos pero no entraba la bola... hasta que encajamos el primero y comenzamos a ganar. Pero ese ritmo no podíamos mantenerlo "ni en pedo". Llegó el segundo tiempo y en 10 minutos cambió el partido. Provocamos un penal-penalty muy tonto por entrar fuerte en el área, nos empatan, y el mismo defensa que lo provoca fue el que perdió la espalda por estar agotado y dejó que uno de los suyos nos entrara hasta la cocina y nos fulminara psicológicamente con el segundo. Desde ese momento, no pararon de atacar. Estábamos agotados y ellos subían a atacar en masa de 4 ó 6 delanteros...nos comían. A nuestro centrocampista se le dislocó el hombro y directo al hospital, el otro centrocampista no daba más, arriba no nos salía nada...hacia minutos que se merecían ganar cuando pitaron el final y nos hundimos un poco, teníamos mucha ilusión y no eran mejores que nosotros...pero ¿cómo es que nos obligaron a llegar al mismo sitio con tanta diferencia de cansancio? Tras ese cuarto partido en 2 días nuestros músculos no responden durante varios días más. Alguno de los nuestros no supo perder y montó un espectáculo gratuito que casi nos obliga a pegarnos 15 contra 15, pero no pasó de dos manotazos. Intentando olvidar, nos volvemos al hotel donde, tras la ducha, nos vamos arrastrando a cenar algo.
Pero con este grupo de gente tan increíble y tan buena onda los ánimos subieron al toque y compartiendo unas pizzas con el equipo de natación del ITBA, que venían de competir en Montevideo, comenzamos a reírnos y a conversar y no dejamos de reírnos hasta que llegó el amanecer. Hacía tiempo que no me reía tanto y durante tanto tiempo. Durante todo el fin de semana, cuando no jugábamos al fútbol o dormíamos, no parábamos de reír. Definitivamente, un gran viaje.
Esta mañana los del hotel "se coparon" ("se portaron bien") y nos dejaron dormir alguna hora en vez de echarnos de la habitación a las 10, y a las 13 recién salimos a pasear, también arrastrándonos no sólo por las contracturas (agujetas...ejem) y damos un rico paseo de dos horas por la zona antigua (colonial) de Colonia (valga la redundancia) y por el puerto. Realmente agradable, muy encantador. Subiré fotos desde Buenos Aires.Obviamente durante el paseo no dejamos de comentar la jugada, la de anoche y la del campeonato, por supuesto "cagándonos de la risa" constantemente.
La zona de Colonia fue invadida a principios de siglo XVI, pero es más adelante cuando se funda Sacramento, por los portugueses, en esa lucha por extender esa frontera diseñada en Tordesillas hacia el oeste. Durante décadas y por 7 veces la ciudad alternó de control portugués a español, hasta que en 1778 pasó a ser definitivamente controlada por España, parte del ya existente virreinato de la Plata. Constituyó siempre una zona altamente estratégica, más que el puerto del Buen Aire, al otro lado del río, por su situación tanto económica como militar. Comenzó a ser eclipsada por Buenos Aires durante el siglo XIX, perdiendo su hegemonía en la zona. Hoy es una ciudad frecuentada por porteños de paseo, pelotudos que vienen a jugar al fútbol y también comienzo de la ruta turística de la costa uruguaya. Hoy viven 22000 habitantes, pero muchos más son los que la visitan. No podés bañarte en el río, está más contaminado y prohibido incluso que en capital argentina.
Ahora llegamos al hotel para agarrar las mochilas y partir hacia la terminal de buquebús. Nos acabamos de bajar una parrillita de pecado, más bien parrillota, excelente, gran costumbre la de la comida de esta zona (exactamente igual que en el país de enfrente). Ahora sí que no podemos ni movernos. Esperamos que el viaje no se haga duro porque esta vez tardaremos 3 horas, es un barquito en el que casi hay que remar, dicen...
Me despido a la espera de colgar más fotos y también de escuchar más noticias de ustedes, muchas gracias a los que me van escribiendo comentarios en el blog o mails a mi correo contándome su vida. Estén atentos a las fotos.
La semana se presenta dura en cuanto a estudio, con vistas a relajarme un poco, asentarme en Buenos Aires y preparar próximos viajes ;). Definitivamente fue un gran gran fin de semana!
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Última retransmisión acerca de este espectacular fin de semana.
Partimos del hotel pasando por una heladería para comprarnos un cuarto de helado y en la terminal de Buquebús hacemos trámites de pasaje y migraciones. Un circuito interminable hacia el barco nos deja vistas como estas para despedirnos de la costa (¿orilla?) uruguaya.
Nos daba pereza viajar esta vez más lento, por tres horas, pero resultó ser toda una experiencia. Este barco, Eladia Isabel, es enorme, el mayor en el que nunca viajé. Sé que los hay más grandes. Subimos a bordo y dentro tenemos un casino, el duty free, cafetería, vestíbulos, varios pisos, escaleras de mármol, niveles con diferentes configuraciones; amplias salas con unos asientos como sillones de 4 en 4, a lo largo y ancho del barco; abajo un estacionamiento para transportar contenedores y vehículos, arriba una terraza enorme con cafetería, helipuerto, miradores, sala de primera clase...demasiado! Además, actividades de ocio y entretenimiento programadas: una mujer dibujando en un caballete, un músico de vientos dando su espectáculo en un hall, en la terraza un programa didáctico de mostrar los astros, comentado y asistido con prismáticos-binoculares...
Nosotros tardamos poco en subir a la terraza y echarnos unas fotos. El sol se está poniendo, nos avisaron de que esto era recomendado desde la orilla de Colonia. Cuando partimos, espontáneamente nos sentamos a tomar y tomar mate en grupo. Todo un ritual, y he de decir que, definitivamente, estoy enganchado a ello (y pensar que cuando llegué no lo podía ni tragar). Además, el mate fue mi mejor amigo durante el fin de semana y antes de los partidos. Había momentos, sobre todo en los últimos partidos, que no era yo sino la mateína la que defendía y cubría a los delanteros. Todo un invento...esta semana misma me compro un mate/una calabaza/una poronga, un termo y yerba mate. Acá dicen que los uruguayos se detectan por ir con el termo bajo el brazo y el mate con la pajita en la boca constantemente por la calle, y que los argentinos lo llevan en mochila. Desde luego, la calle está llena de gente con personas con un mate en la boca y el termo bajo el brazo...todo un paisaje. El caso es que te pone como una moto, al menos a mí, que todavía no me acostumbré.
Nos pasamos las 3 horas charlando sin parar, de absolutamente todo, conociéndonos más, ya no sólo comentando las “jugadas” de las últimas 72 horas, sino también poniendo los pies en la tierra y pensando ya en Buenos Aires y el mundo exterior, fuera de Colonia. Sigo siendo el gashego, o el gaita como me llama el cachondo del arquero, pero este grupo me ha acogido de una forma excepcional, calurosa, tolerante, desinteresada pero interesándose por mí, y las muestras de aprecio, buena atmósfera y cariño van y vienen, también de los técnicos. Mate y mate nos bajamos unos termos, vemos las fotos que estoy a la espera de que nos pasen, jugando al fútbol, fotografiando la noche, la luna que bien linda nos ilumina todo el viaje, el río turbio, más gris que marrón, juntándonos con el equipo de natación del ITBA, y uno por uno nos vamos conociendo más. Hace mucho tiempo que no veo a un gallego como yo, ni mucho menos que hablo con uno. Se me olvidó el ceceo, el pretérito perfecto, el tú, el vosotros, decir “tío” o “tronco”, sustituídos por “loco”, “boludo”, “flaco”, “chabón”, y mil más. Les confesé ayer, en un discurso que me obligaron a dar entre cervezas, que estaba aprendiendo más argot, jerga y argentino en general que en las materias técnicas de la carrera...toda una lengua propia, nada de español. Y eso que no escuché a gente del interior...pero en el equipo hay chubutenses, de ushuaia (¿terrafogueños? NO! Fueguinos! :P), pamperos, cordobeses...la mayoría porteños, que tienen el vocabulario tan retorcido, desarrollado y apropiado como si equivaliera al Madrid más underground o peor.
Llegando a Buenos Aires, se divisan hacia el norte por la costanera los aviones que aterrizan en aeroparque, en fila equidistantes, en mitad de la oscuridad bien negra. Bajo ellos, el puerto y todo el barrio de Puerto Madero, por primera vez visto de noche desde el mar, otro regalo urbano a la vista.
Sobre nosotros, durante las últimas dos horas, un cielo plagado de estrellas, nebulosas y la Vía Láctea visibles, y la luna en fase creciente.
Atracamos y descendemos, ya no hay que hacer trámites de entrada en Argentina, quedan hechos en la orilla de la que partís, siempre. Esto se va acabando e incluso nos da pena, aunque casi olvidamos que nos vamos a ver en la universidad todos los días y, con más razón, en los entrenamientos, por ejemplo mañana (no sé yo si me llegarán los músculos...). Desembarcamos y antes de despedirnos, sorteamos entre nosotros una camiseta de recuerdo, de la Universidad de Montevideo, campus de Colonia, torneo deportivo. Le toca a Ale (otro de los 3 que somos), y entre exagerados aplausos él, inmediatamente, me busca con la mirada y cuando me encuentra me suelta: Gashego, quedátela vos, que te hará más ilusión/viniste sin ropa casi/ es un recuerdo. Yo rechazo pero termino cediendo. Cómo es esta gente... y qué gran recuerdo! (y lo bien que me viene otra remerita, claro).
Nos despedimos y salimos de esta terminal que parece la de un aeropuerto. Agarramos dos compañeros y yo un taxi y aterrizo en casa con una sensación de plenitud y de querer comerme el mundo. Son las 23 hs del domingo 10 de abril y he pasado un finde muchísimo mejor de lo que nunca hubiera esperado. Me he sumergido entre argentinos a más no poder, he conocido gente interesante, he practicado muchísimo deporte, he aprendido fútbol una barbaridad, me he reído hasta el ahogamiento, hemos salido incluso de Argentina...pero sobre todo, he topado con un grupo de gente realmente autóctona y por encima de todo un gran grupo humano, un equipo de verdad, ninguno mala onda y mucho donde ponerse a cultivar y exprimir. Me voy a cerrar la semana con esa ilusión y esa satisfacción. Que me quiten lo bailao. Esta noche iré a entrenar sólo por mono...
“Upperground “stories #1
Por si alguien no había caído, yo me di cuenta hoy de lo siguiente.
La Luna, en Europa, miente, pero desde el río de la Plata, desde el hemisferio sur, nuestro satélite siempre dice la verdad. A ver quién lo capta. Abrazos por doquier!
Por casualidades de la vida,
esta foto fue
la portada de la página web
del torneo Universidad de Montevideo:
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