sábado, 9 de abril de 2011

Fútbol en Colonia

Reportando desde Colonia del Sacramento, Uruguay, 50 kilómetros en frente de Buenos Aires, al otro lado del río de la Plata. Esto sí que es un río ancho.

Despertándose a las 5 el viernes, uno llega a la terminal de Buquebús en Puerto Madero y la pasa embarcando y con trámites de migraciones mientras sale el sol sobre el río, que bien parece un mar, con todo su horizonte. Me sellan salida y entrada en Uruguay ya aquí, nos metemos en el barquito y el equipo nos vamos conociendo entre mate y mate, parados todo el viaje. Llegamos a Colonia, desembarcamos, paseamos esperando que terminen las habitaciones, comemos fuerte para preparanos, unos ñoquis a las 11 AM, de ahí a la cama y a las 2 en la cancha. Jugamos una previa de grupo de cuatro equipos, tres partidos antes de pasar a cuartos de final.






Me planto la camiseta del 3, y las medias rojas me hacen detectable en las fotos.

A las 15h nos enfrentamos a los locales, anfitriones del torneo. Espectacular partido, victoria no tan técnica ni física, pero sí psicológica y moral. Comenzamos el partido re dormidos, nos marean, físicamente nos superan, me plantan a dos delanteros enormes que me sacan dos cabezas cada uno (ya estoy acostumbrado) y durante 20 minutos peleamos pero nada, hasta que un fallo tonto nos lleva a perder uno a cero. Entonces no sé qué sucede, que en dos jugadas consecutivas llegamos arriba y metemos un golazo y en la siguiente otro gol, esta vez un churro medio en propia. Le damos la vuelta al partido y nos vamos al descanso. La exigencia física es bárbara, de lo más duro del torneo, y esto no va a ser fácil de mantener. Tenemos un arquero que lo ataja (para) todo TODO y el centro del campo cada vez lo dominamos más. En defensa nos está costando entendernos entre los 4 que estamos atrás, tiramos mal el offside (sacar el fuera de juego) y nos ganan en físico, yo cometo mis errores, nos colocamos mal, arriba no llegamos...pero si no fuera por el arquero tendríamos 10 goles en contra... Eso desmoraliza tremendamente a estos tipos, que nos están comiendo. Comenzamos a defender mejor, nos dejamos la piel abajo, las bandas comienzan a funcionar y...los tipos llegan a nuestro arco, se quedan tirando por 5 veces desde el área chica a nuestro arco pero el arquero sigue parándolo todo. "no me lo creo", escucho a dos delanteros suyos. La siguiente jugada llegamos arriba y les encajamos el tercer gol por el ángulo (la escuadra). Entonces se derrumban psicológicamente...no pueden más, llegan pero no les sale nada. Nosotros estamos agotados y hacemos lo que podemos pero a estos chabones ya les crujió la cabeza, y el partido termina  tras 10 minutos en que dominamos el centro y ellos no paran de llegar a nuestro arco. Los fulminamos, pierden 3-1 su primer partido y nosotros ni nos creemos el partido que hicimos. Quedamos agotados, fue el primer partido y durísimo y ganamos a los que ganarían a todos los demás en adelante. Para colmo, una fotógrafa capta desde detrás de la red el tercer y espectacular gol...nos quedamos con las ganas de mostrársela al arquero contrario. De ahi en adelante, todos los de este equipo no paran de chamullar, charlar, hablar y comentar. Desde ahí todo es futbol. Incluso vemos fútbol por TV en los descansos. Nunca tuve tanto fútbol de seguido, ni nunca vi tanto la liga española.






















Estamos muertos y jugamos a las 21h. Baño, comida ligera y a la cama. Estamos en plan profesional.
El próximo partido comenzaremos a entendernos mucho mejor como equipo, como grupo, como defensa... Se nos presenta un encuentro de mucha menos exigencia física, dominamos constantemente el medio centro, yo cometo menos fallos, corro la banda, los laterales damos seguridad, por el lado derecho Ramiro-Rama no deja pasar ninguna, el mejor del partido. Ale-Latini y Fran-Turu constituyen el eje de la defensa, tiramos juntos todos los offside, se los pitan todos. Mariano-Capi llega a todo en el centro del campo, cae, apoya, recupera, reparte, cambia...Alejandro le ayuda y crea constantemente situación de riesgo, por mi banda el siete Martín-Mudito agarra todas las pelotas abajo y todas toditas se las lleva, regatea por la banda y no le quitan ni una, corre más que cualquiera. Alan por la derecha no para de recibir pases largos y crear jugadas, mientras los delanteros Marino-Chubut, Vladimir-Tanque o Fernando Biglieri se turnan en marear a la defensa, pero no sé por qué no metemos ni uno, hasta que por fin llega el único gol del partido. Seguimos  ganando uno a cero el resto del partido pero a mí me cambian el delantero y me toca cubrir a un tipo de dos metro diez como mínimo, que me pone el codo en la cara o en la cabeza consantemente...tipo sucio pero le bajo los humos rapidito porque pesa lo mismo que yo y como me gritan gallego, el tipo debe de echarse a temblar. No les dejamos hacer nada, no pasan ni una. Pero arriba no metemos más. Los tipos acaban agotados, y nosotros también, es el final del segundo partido. La sensación de haberme colocado mucho mejor, habernos entendido y conocido mejor la defensa, ser impenetrables. En dos partidos ya se nota cómo nos conocemos todos los del equipo, hay muchísima química y desde fuera da una sensación de que llevamos años jugando. Nos felicitan por el juego táctico, pero lo más importante es que todos todos nos hemos dejado las bochas en la cancha, y nadie ha descansado, vinimos con un solo cambio y entre nosotros hay un trato increíble, respeto, buena onda, ganas de jugar y hacer las cosas bien, y por supuesto de aprender y divertirse. Ya nos conocemos todos con nuestras limitaciones y virtudes, nuestros nombres. Ya no me llaman Piqué ni me llaman gallego, sino Álex, excepto cuando la cago o pierdo el sitio, que se enervan y me gritan desesperados Gallegoooo!











Pero hacia mucho que no jugaba tan buen fútbol ni que me entendía tan bien con un equipo, sólido, unido, y también un grupo de amigos que hemos venido a pasarla bien y esforzarnos. En los ratos libres, descansando o incluso entre jugada y jugada el buen trato predomina siempre.

En momentos de esparcimiento, esta panda de futuros ingenieros argentinos son bromistas, divertidos, pendejos, boludos, no paaaran de habar, de fútbol y de todo, no callan. Estoy y estamos constantemente jodiendo (bromeando), riendo, no paramos de reírnos y hacer de todo un motivo de risa, felicidad y alegría que se respira. Eso sí, las exigencias son bastante proffesional y nos vamos a cenar y de ahí a la camita, palabras del técnico.

Hoy nos levantamos pronto, desayunamos muy fuerte y 4 horas antes de las 12, donde tenemos el siguiente partido, nada fácil. En el momento de volvernos a descansar surge la idea entre 3 de nosotros de salir a disfrutar del sol al muelle, y tomar unos matecitos! Cuaja la idea y salimos con todo el material para ir directo con él. Pasamos una hora al sol en el pantalán, entre barcos a vela atracados, las hermosas islas boscosas que rodean la pequeña península que es Colonia, sin remera (camiseta) al sol, y al fondo el horizonte en este río que parece ser un mar. Pasándonos en matecito en círculo, esta es nuestra verdadera energía para el día de hoy. He descubierto la mateína, igual que el fernet...y ya no hay vuelta atrás!! Hablamos sin parar sobre, cómo no, más y más fútbol, Chubut (Marino es de Chubut, una provincia bastante al sur del país que últimamente está en portada por elecciones fraudulentas), Buenos Aires, España, la joda, los estudios, minas, y cómo ganar el siguiente partido. El Sol nos da el resto de la energía que no nos da el mate.

Llegamos al siguiente encuentro, último de la fase previa, y comenzamos algo desordenados, como siempre.  Tenemos un central de reserva porque hoy llegó Eugenio-el que me lleva a Plaza Italia tras los entrenamientos, y enseguida la defensa se adapta y comienza a desquiciar a los delanteros del otro equipo. Estamos agotados, somos el único grupo que tiene que jugar 3 partidos, el resto juegan 2, y eso se nota.
Generamos ocasión, pero nada. En una de estas nos encajan un gol tonto por el único fallo que hasta ahora Agustín-Arquero tuvo. Perdonado, seguimos igual durante todo el tiempo y medio del siguiente, hasta que llega el gol desde el medio centro y les empatamos. En todo este tiempo, nos les dejamos patear a arco nunca. Nuestros gemelos empiezan a decaer pero mantenemos el ritmo y seguimos manejando jugadas, manteniendo el resultado, juego defensivo. La defensa demostramos estar bien cerrada y sólida y el arquero sigue gritando y hablando desde su sitio.


Llega el final y con el empate quedamos primeros de grupo y echamos del campeonato a estos últimos.
Nos felicitamos todos y tras elongar (estirar) nos ponemos serios para encarar los cuartos de final, hoy a las 20h. De ahí hasta ahora nadie deja de hablar de fútbol, tanto profesional como nuestros partidos, esto es monotema. Ahora desde el hotel estamos descansando y almorzando fuerte para dejarlo todo esta noche en la cancha.

Disculpen el relato técnico y monotemático, pero es lo que hay hasta ahora. Seguiré reportando y comentando, y a la vuelta cuelgo fotos. Por ahí mañana u esta noche reporto el resultado de los cuartos. Si ganamos, creo que no vamos a salir nada de fiesta por Colonia, puesto que mañana tendríamos semis. Todos estamos ilusionados con la idea de llevar la copa a Buenos Aires. Ya veremos.

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Crujimos, nos comieron. Llegaron unos tipos que eran peores que nosotros, pero todo salió mal. Jugamos bien, pero nos ganaron. Fin del torneo, fuera de semifinales. Algo no organizaron bien dentro del torneo. Nosotros veníamos del grupo más grande, de jugar 3 partidos a tope e invictos. Los otros venían de un grupo de 3, de los dos partidos uno no lo jugaron porque no se presentaron sus contrincantes, y pasaron a la siguiente fase directos a pesar de perder el único partido que jugaron. Consecuencia, estaban más frescos que una lechuga y nosotros estábamos tocando fondo... Abajo defendimos muy bien, no llegaron nunca tampoco y yo conseguí revolearlo todo (despejar) y subirla, atacábamos pero no entraba la bola... hasta que encajamos el primero y comenzamos a ganar. Pero ese ritmo no podíamos mantenerlo "ni en pedo". Llegó el segundo tiempo y en 10 minutos cambió el partido. Provocamos un penal-penalty muy tonto por entrar fuerte en el área, nos empatan, y el mismo defensa que lo provoca fue el que perdió la espalda por estar agotado y dejó que uno de los suyos nos entrara hasta la cocina y nos fulminara psicológicamente con el segundo. Desde ese momento, no pararon de atacar. Estábamos agotados y ellos subían a atacar en masa de 4 ó 6 delanteros...nos comían. A nuestro centrocampista se le dislocó el hombro y directo al hospital, el otro centrocampista no daba más, arriba no nos salía nada...hacia minutos que se merecían ganar cuando pitaron el final y nos hundimos un poco, teníamos mucha ilusión y no eran mejores que nosotros...pero ¿cómo es que nos obligaron a llegar al mismo sitio con tanta diferencia de cansancio? Tras ese cuarto partido en 2 días nuestros músculos no responden durante varios días más. Alguno de los nuestros no supo perder y montó un espectáculo gratuito que casi nos obliga a pegarnos 15 contra 15, pero no pasó de dos manotazos. Intentando olvidar, nos volvemos al hotel donde, tras la ducha, nos vamos arrastrando a cenar algo.

Pero con este grupo de gente tan increíble y tan buena onda los ánimos subieron al toque y compartiendo unas pizzas con el equipo de natación del ITBA, que venían de competir en Montevideo, comenzamos a reírnos y a conversar y no dejamos de reírnos hasta que llegó el amanecer. Hacía tiempo que no me reía tanto y durante tanto tiempo. Durante todo el fin de semana, cuando no jugábamos al fútbol o dormíamos, no parábamos de reír. Definitivamente, un gran viaje.



Esta mañana los del hotel "se coparon" ("se portaron bien") y nos dejaron dormir alguna hora en vez de echarnos de la habitación a las 10, y a las 13 recién salimos a pasear, también arrastrándonos no sólo por las contracturas (agujetas...ejem) y damos un rico paseo de dos horas por la zona antigua (colonial) de Colonia (valga la redundancia) y por el puerto. Realmente agradable, muy encantador. Subiré fotos desde Buenos Aires.Obviamente durante el paseo no dejamos de comentar la jugada, la de anoche y la del campeonato, por supuesto "cagándonos de la risa" constantemente.




La zona de Colonia fue invadida a principios de siglo XVI, pero es más adelante cuando se funda Sacramento, por los portugueses, en esa lucha por extender esa frontera diseñada en Tordesillas hacia el oeste. Durante décadas y por 7 veces la ciudad alternó de control portugués a español, hasta que en 1778 pasó a ser definitivamente controlada por España, parte del ya existente virreinato de la Plata. Constituyó siempre una zona altamente estratégica, más que el puerto del Buen Aire, al otro lado del río, por su situación tanto económica como militar. Comenzó a ser eclipsada por Buenos Aires durante el siglo XIX, perdiendo su hegemonía en la zona. Hoy es una ciudad frecuentada por porteños de paseo, pelotudos que vienen a jugar al fútbol y también comienzo de la ruta turística de la costa uruguaya. Hoy viven 22000 habitantes, pero muchos más son los que la visitan. No podés bañarte en el río, está más contaminado y prohibido incluso que en capital argentina.




Ahora llegamos al hotel para agarrar las mochilas y partir hacia la terminal de buquebús. Nos acabamos de bajar una parrillita de pecado, más bien parrillota, excelente, gran costumbre la de la comida de esta zona (exactamente igual que en el país de enfrente). Ahora sí que no podemos ni movernos. Esperamos que el viaje no se haga duro porque esta vez tardaremos 3 horas, es un barquito en el que casi hay que remar, dicen...

Me despido a la espera de colgar más fotos y también de escuchar más noticias de ustedes, muchas gracias a los que me van escribiendo comentarios en el blog o mails a mi correo contándome su vida. Estén atentos a las fotos.

La semana se presenta dura en cuanto a estudio, con vistas a relajarme un poco, asentarme en Buenos Aires y preparar próximos viajes ;). Definitivamente fue un gran gran fin de semana!
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Última retransmisión acerca de este espectacular fin de semana.

Partimos del hotel pasando por una heladería para comprarnos un cuarto de helado y en la terminal de Buquebús hacemos trámites de pasaje y migraciones. Un circuito interminable hacia el barco nos deja vistas como estas para despedirnos de la costa (¿orilla?) uruguaya.





Nos daba pereza viajar esta vez más lento, por tres horas, pero resultó ser toda una experiencia. Este barco, Eladia Isabel, es enorme, el mayor en el que nunca viajé. Sé que los hay más grandes. Subimos a bordo y dentro tenemos un casino, el duty free, cafetería, vestíbulos, varios pisos, escaleras de mármol, niveles con diferentes configuraciones; amplias salas con unos asientos como sillones de 4 en 4, a lo largo y ancho del barco; abajo un estacionamiento para transportar contenedores y vehículos, arriba una terraza enorme con cafetería, helipuerto, miradores, sala de primera clase...demasiado! Además, actividades de ocio y entretenimiento programadas: una mujer dibujando en un caballete, un músico de vientos dando su espectáculo en un hall, en la terraza un programa didáctico de mostrar los astros, comentado y asistido con prismáticos-binoculares...

Nosotros tardamos poco en subir a la terraza y echarnos unas fotos. El sol se está poniendo, nos avisaron de que esto era recomendado desde la orilla de Colonia. Cuando partimos, espontáneamente nos sentamos a tomar y tomar mate en grupo. Todo un ritual, y he de decir que, definitivamente, estoy enganchado a ello (y pensar que cuando llegué no lo podía ni tragar). Además, el mate fue mi mejor amigo durante el fin de semana y antes de los partidos. Había momentos, sobre todo en los últimos partidos, que no era yo sino la mateína la que defendía y cubría a los delanteros. Todo un invento...esta semana misma me compro un mate/una calabaza/una poronga, un termo y yerba mate. Acá dicen que los uruguayos se detectan por ir con el termo bajo el brazo y el mate con la pajita en la boca constantemente por la calle, y que los argentinos lo llevan en mochila. Desde luego, la calle está llena de gente con personas con un mate en la boca y el termo bajo el brazo...todo un paisaje. El caso es que te pone como una moto, al menos a mí, que todavía no me acostumbré.

Nos pasamos las 3 horas charlando sin parar, de absolutamente todo, conociéndonos más, ya no sólo comentando las “jugadas” de las últimas 72 horas, sino también poniendo los pies en la tierra y pensando ya en Buenos Aires y el mundo exterior, fuera de Colonia. Sigo siendo el gashego, o el gaita como me llama el cachondo del arquero, pero este grupo me ha acogido de una forma excepcional, calurosa, tolerante, desinteresada pero interesándose por mí, y las muestras de aprecio, buena atmósfera y cariño van y vienen, también de los técnicos. Mate y mate nos bajamos unos termos, vemos las fotos que estoy a la espera de que nos pasen, jugando al fútbol, fotografiando la noche, la luna que bien linda nos ilumina todo el viaje, el río turbio, más gris que marrón, juntándonos con el equipo de natación del ITBA, y uno por uno nos vamos conociendo más. Hace mucho tiempo que no veo a un gallego como yo, ni mucho menos que hablo con uno. Se me olvidó el ceceo, el pretérito perfecto, el tú, el vosotros, decir “tío” o “tronco”, sustituídos por “loco”, “boludo”, “flaco”, “chabón”, y mil más. Les confesé ayer, en un discurso que me obligaron a dar entre cervezas, que estaba aprendiendo más argot, jerga y argentino en general que en las materias técnicas de la carrera...toda una lengua propia, nada de español. Y eso que no escuché a gente del interior...pero en el equipo hay chubutenses, de ushuaia (¿terrafogueños? NO! Fueguinos! :P), pamperos, cordobeses...la mayoría porteños, que tienen el vocabulario tan retorcido, desarrollado y apropiado como si equivaliera al Madrid más underground o peor.














Llegando a Buenos Aires, se divisan hacia el norte por la costanera los aviones que aterrizan en aeroparque, en fila equidistantes, en mitad de la oscuridad bien negra. Bajo ellos, el puerto y todo el barrio de Puerto Madero, por primera vez visto de noche desde el mar, otro regalo urbano a la vista.
Sobre nosotros, durante las últimas dos horas, un cielo plagado de estrellas, nebulosas y la Vía Láctea visibles, y la luna en fase creciente.



Atracamos y descendemos, ya no hay que hacer trámites de entrada en Argentina, quedan hechos en la orilla de la que partís, siempre. Esto se va acabando e incluso nos da pena, aunque casi olvidamos que nos vamos a ver en la universidad todos los días y, con más razón, en los entrenamientos, por ejemplo mañana (no sé yo si me llegarán los músculos...). Desembarcamos y antes de despedirnos, sorteamos entre nosotros una camiseta de recuerdo, de la Universidad de Montevideo, campus de Colonia, torneo deportivo. Le toca a Ale (otro de los 3 que somos), y entre exagerados aplausos él, inmediatamente, me busca con la mirada y cuando me encuentra me suelta: Gashego, quedátela vos, que te hará más ilusión/viniste sin ropa casi/ es un recuerdo. Yo rechazo pero termino cediendo. Cómo es esta gente... y qué gran recuerdo! (y lo bien que me viene otra remerita, claro).

Nos despedimos y salimos de esta terminal que parece la de un aeropuerto. Agarramos dos compañeros y yo un taxi y aterrizo en casa con una sensación de plenitud y de querer comerme el mundo. Son las 23 hs del domingo 10 de abril y he pasado un finde muchísimo mejor de lo que nunca hubiera esperado. Me he sumergido entre argentinos a más no poder, he conocido gente interesante, he practicado muchísimo deporte, he aprendido fútbol una barbaridad, me he reído hasta el ahogamiento, hemos salido incluso de Argentina...pero sobre todo, he topado con un grupo de gente realmente autóctona y por encima de todo un gran grupo humano, un equipo de verdad, ninguno mala onda y mucho donde ponerse a cultivar y exprimir. Me voy a cerrar la semana con esa ilusión y esa satisfacción. Que me quiten lo bailao. Esta noche iré a entrenar sólo por mono...


“Upperground “stories #1
Por si alguien no había caído, yo me di cuenta hoy de lo siguiente.
La Luna, en Europa, miente, pero desde el río de la Plata, desde el hemisferio sur, nuestro satélite siempre dice la verdad. A ver quién lo capta. Abrazos por doquier!


Por casualidades de la vida,
esta foto fue
la portada de la página web
del torneo Universidad de Montevideo:

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